Menú Portada

La maldición de la portería blanca: Keylor se tambalea y Casilla sin grandes alardes, se ha convertido en el favorito del Bernabéu

Abril 5, 2017
BORUSSIA DORTMUND-REAL MADRID

Históricamente no se recuerda a la portería del Real Madrid como especialmente conflictiva. En el imaginario colectivo está la figura de Iker Casillas, que durante el grueso de su carrera fue el dueño absoluto de la guarida blanca. Hubo debate al principio y al final, pero entre medias nadie dudó. Luego llegó el huracán. La inestabilidad que acompañó a la salida del mostoleño se mantuvo tras su marcha. Ahora la está padeciendo Keylor Navas, examinado con dureza en cada acción.

Realmente la historia de Iker tiene paralelismos con la de Navas. Se puede decir que el costarricense ha pasado por las mismas etapas en un lapso de tiempo mucho menor. Keylor ha condensado la historia de Casillas en tan sólo dos temporadas y media. Fue paciente cuando no jugaba (más que Iker, quejoso en sus comienzos cuando pasaba por épocas de banquillo), aprovechó su momento tras el frustrado fichaje de David de Gea y ahora vive en sus carnes el lado más cruel de la afición. Gloria e infierno con pocos meses de diferencia. La tragedia, ahora, se masca en cada balón cerca de su arco.

Sentenciado por la afición, que elige a Casilla

Ahora mismo las circunstancias juegan en favor de Kiko Casilla. Al portero catalán no le ha hecho falta demasiado para salir airoso en el debate de la afición. Y es que el público del Bernabéu lo ha elegido por ser la alternativa a Navas. Pasaba por allí. Ni más ni menos. Tomemos como ejemplo el último choque ante el Alavés: Casilla estuvo seguro, sobrio y dejó su portería a cero, pero tampoco hizo nada extraordinario. Da igual, con eso es suficiente para la afición. Ha tomado su decisión.

Lo cierto es que cuando juega Keylor huele a miedo. El portero transmite una inquietante sensación de inseguridad. Está nervioso y algunos de sus fallos han venido precisamente por eso. Es normal. Aunque se encomiende antes de cada partido a Dios, Keylor es humano. Y le está costando sobrellevar la presión de ser el portero titular del Real Madrid. Iker Casillas tenía algo que le hacía casi indestructible: siempre se reponía de sus fallos, por grandes que estos fueran. Lo hacía en el campo con una parada increíble o fuera de él, olvidando por completo lo que había sucedido. Luego pasó lo que pasó, pero Iker nunca se lo puso fácil a sus enemigos. Aguantó mucho hasta el momento de su salida.

Zidane, ante otro examen de gestión

A todo esto, Zidane contribuye al debate dándole minutos a Casilla en uno de los momentos más delicados de Navas. El francés, de momento, se posiciona al lado del costarricense: “Es el portero número uno del Madrid”. Por respuestas así se supone que este miércoles (Leganés-Real Madrid, Butarque, 21:30 horas) será el titular, aunque llegados a este punto nada es totalmente descartable.

Comparando sus números, Navas ha dejado su portería a cero en 5 partidos de 29, mientras que Casilla únicamente ha necesitado 16 para lograr la misma marca. Engañosos o no, los datos refrendan al portero que hoy por hoy prefiere la afición. En lo deportivo nos encontramos a dos estilos: la agilidad extrema de Navas frente a la sobriedad de Casilla. Si ahondamos en factores del juego poco comentados, podemos destacar los saques con la mano del guardameta español, precisos, potentes y muy útiles para explotar la faceta del contragolpe. Aunque, al final, todo se reduce a una cuestión de confianza. Y parece que ahora Navas no va sobrado en ese sentido.

Sea cual sea el que termine el curso como titular, lo que parece claro es que ninguno de los dos será el dueño de la portería del Real Madrid la próxima temporada.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99