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Denunciado en distintos plenos municipales por el portavoz del PSOE, Fernando del Valle

La mala gestión del dinero público golpea a Colmenar Viejo: un edificio ´regalado´ a la iniciativa privada y una piscina que genera más coste que beneficio

Junio 3, 2014

La Piscina del Polideportivo Lorenzo Rico genera ingresos de 96.000 euros como cobro del canon, pero el Ayuntamiento, gobernado por Santamaría Novoa (PP), tiene que pagar 600.000 euros en concepto de agua, gas y luz

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4,5 millones de euros. No es el precio del último fichaje millonario de la liga de las estrellas, sino el superávit con el que ha cerrado el ejercicio de 2013 un humilde pueblo del bello paraje de la Cuenca Alta del Manzanares: Colmenar Viejo. Así lo acredita la liquidación presupuestaria presentada en la sesión del 27 de marzo del pleno municipal. Algo más de 47.000 habitantes -los que luce su censo-, son testigos de cómo el Ayuntamiento colmenareño, regido por Miguel Ángel Santamaría Novoa (PP), ha logrado alcanzar la proeza de las cuentas saneadas. Unos pagos al día que benefician a proveedores y Gobierno Central. En Colmenar Viejo no hay deudas, pero, ¿viste Santamaría Novoa a un Santo para desvestir a otro?

Hace escasas semanas, el alcalde del municipio madrileño era noticia en Extraconfidencial.com por haber corrompido de nuevo la clásica e irrespetada expresión del “una persona, un cargo”. Y es que Miguel Ángel Santamaría pudo incumplir la Ley de Incompatibilidades en el periodo 2007-2011, cuando era teniente de alcalde, al compaginar su cargo en el Consistorio como teniente de alcalde con su profesión de abogado. Según el propio regidor confirmó a este medio: “cuando era teniente de alcalde compatibilizaba mi profesión de abogado con la política en el Ayuntamiento de Colmenar, y no tenía exclusividad”. La Ley de Incompatibilidades, establece en su Capítulo I que “el personal comprendido en el ámbito de aplicación de esta Ley no podrá compatibilizar sus actividades con el desempeño, por sí o mediante sustitución, de un segundo puesto de trabajo, cargo o actividad en el Sector Público”, y en su Capítulo II aclara que será aplicable “al personal al servicio de las corporaciones locales y de los organismos de ellas dependientes”.
 
Parece ser que este no ha sido el único desliz político y de gestión que ha cometido Miguel Ángel Santamaría. La crisis que vive España desde 2008 ha golpeado a todos los territorios sin excepción. A unos más y a otros menos, pero la recesión económica ha dejado su rastro marcado de modo indeleble en las diferentes administraciones. La estela amarga que ha decidido dibujar en Colmenar Viejo es sin duda la del cierre de negocios e innumerables locales en alquiler para desesperación de sus vecinos, situación heredada del mal uso del dinero público.
 
El Restaurante de la calle Maquinilla
El portavoz del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Fernando del Valle, reclamó en distintos plenos municipales, el uso del antiguo terminal de Ferrocarril de de la Soledad como Centro de Mayores, con comedor incluido, al estilo de un centro de día que pudiera satisfacer las necesidades sociales del Ayuntamiento. Tras haberse negado en rotundo a esta petición en numerosas ocasiones, el Ejecutivo dirigido por Miguel Ángel Santamaría aprobó la explotación de este edificio como restaurante, tras una rehabilitación que supuso un desembolso de 700.000 euros.
El canon fijado en las bases de licitación para la empresa adjudicataria es de tan solo unos pírricos 1.000 euros al mes contando que el valor actual del inmueble es de 1.500.000 euros. Esto significa la cesión de un magnífico terreno recientemente restaurado a la iniciativa privada para realizar un servicio innecesario y ya cubierto en el municipio (sin que repercuta siquiera de modo positivo en las arcas públicas), en lugar de utilizar el solar en favor de iniciativas sociales y públicas. Además, la duración del contrato se expande durante los próximos ocho años que obliga a las dos siguientes corporaciones municipales a mantener una adjudicación gravosa para el Ayuntamiento.
 
La piscina del Polideportivo Lorenzo Rico
Hasta el momento, la única Piscina Municipal climatizada presente en el urbanismo colmenareño (Piscina Santa Teresa), es gestionada por una empresa explotadora que se queda con los ingresos resultantes, pero al mismo tiempo, se hace cargo de todos los gastos incluidos agua, gas y electricidad. Pues bien, el Ayuntamiento de Colmenar Viejo, de la mano de su alcalde, se encuentra trabajando en la licitación de una nueva piscina climatizada, ubicada en el Pabellón Polideportivo Lorenzo Rico. Los ingresos, como en el caso de la Piscina Santa Teresa, serán para la empresa adjudicataria a cambio de un canon irrisorio de 8.000 euros anuales. Sin embargo, en este caso, el Ayuntamiento se hará cargo de los gastos de agua, gas y luz. Unos gastos que suponen 150.000 euros anuales y que, dados los cuatro años de adjudicación, significarán un coste de 600.000 euros al Ayuntamiento (frente a los 96.000 euros que solo sacará por el cobro del canon).   
 
La desidia se empieza a extender de modo preocupante por la superficie colmenareña. No solo en las políticas emprendidas desde el consistorio, sino también por la incapacidad de afrontar nuevos retos por parte de las empresas locales, a no ser que sean auténticas gangas a precios de saldo como las expuestas líneas arriba. De este modo, el abandono de terrenos -provocado por la falta de ideas de negocio y de iniciativas municipales-, ha hecho que la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento tenga que tomar cartas en el asunto a través de una campaña para recordar a los propietarios de parcelas privadas sin edificar o fincas urbanas la obligación que tienen de desbrozar y limpiar las mismas para evitar riesgos de incendios o plagas indeseadas con la llegada del verano.