Menú Portada
La saga familiar Aznar- Agag amplia aun más sus cargos dentro del Partido Popular

La madre de Alejandro Agag, Soledad Longo Álvarez de Sotomayor, figura en el comité ejecutivo del PP de Majadahonda

Septiembre 28, 2012

Aparece junto al presidente, Narciso de Foxá Alfaro, actual alcalde, y su mano derecha, Victoria Cristóbal Araujo, directora de la agencia madrileña para la emigración (AME)

Soledad Longo Álvarez, natural de Lucena (Cordoba) llegó en 1983 a ser la número dos por Alianza Popular en este conocido ayuntamiento madrileño, cuna del caso Gürtel, y por delante de Ricardo Romero de Tejada, denunciado por presuntos casos de corrupción


Soledad Longo Álvarez de Sotomayor, madre de Alejando Agag, yerno del ex presidente del gobierno del PP, José María Aznar, y de Ana Botella, actual alcaldesa de Madrid, figura dentro del comité ejecutivo del Partido Popular de Majadahonda, un conocido municipio madrileño donde residen conocidos altos cargos tanto del PP como del PSOE y que fuera la cuna del llamado caso Gürtel: las comisiones irregulares vinculadas a determinados dirigentes del PP y que en actualmente sigue investigando la Audiencia Nacional. Así puede comprobarse como Soledad Longo figura en los organigramas de esta organización política en su página informativa: http://ppmajadahonda.es/conocenos.  La sede del PP de Majadahonda, municipio en el que viven los padres de Agag desde hace ya muchos años, está ubicada en un local de calle del Doctor Calero, por donde puede verse a la madre de Agag con relativa frecuencia.

La consuegra de Ana Botella y José María Aznar figura en al ejecutiva del PP de este municipio madrileño junto al presidente del partido en esta demarcación, Narciso de Foxá Alfaro, actual alcalde de Majadahonda y un hombre muy próximo al hoy ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón, y junto a su mano derecha, Victoria Cristóbal Araujo, directora de la Agencia Madrileña para la Emigración (AME), una persona muy próxima al que fuera consejero de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados.

Una larga trayectoria política

Soledad Álvarez Longo tiene ya un largo historial político dentro de la derecha española. No en vano, ya en 1983 figuraba en el puesto numero dos de las listas al ayuntamiento de Majadahonda (Madrid) por la entonces unión de partidos compuesta por Alianza Popular (AP) de Manuel Fraga, el partido Demócrata Popular (PDP) de Oscar Alzaga y Union Liberal (UL) de Pedro Schwart. Por entonces la madre de Alejandro Agag figuraba por delante incluso del que luego fuera conocido alcalde de Majadahonda, Ricardo Romero de Tejada, sobre cuya persona recaen varias denuncias sobre presuntas corrupciones y que luego fuera nombrado consejero de Caja Madrid. Como numero uno de esta coalición de derechas figuraba por entonces Luciano Pueyo Fernández.

La cordobesa Soledad Longo Álvarez de Soto Mayor, que nació a pesar de tan lustrosos apellidos en el seno de una familia humilde de Lucena, pasó así de ser secretaria a concejala del Ayuntamiento de Majadahonda, La consuegra de Ana Botella y Jose Maria Aznar se casó en los años sesenta con el banquero José Tarik Agag Deval, un belga de origen argelino, que perteneció al Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN), que fue secretario del banco nacional de ese mismo país y luego consultor de inversiones en el Magreb. Aunque inicialmente se instalaron en Paris con sus hijos durante unos tres años, pronto atisbaron que allí no tenían mucho futuro y emigraron para España situándose a las afueras de la capital de España, instalándose en lo que entonces se consideraba como casas de campo en Majadahonda. Juntos han tenido cuatro hijos: Ana, Alejandro, Juan Pablo y Rachid. El más conocido es su segundo hijo Alejandro Tarik Agag Longo, nacido en Madrid el 18 de septiembre de 1970, en la Maternidad de la calle de O´Donnell, que se casó en septiembre de 2001 con Ana Aznar Botella, en una ceremonia considerada como una boda de Estado por los cuantiosos medios utilizados e ilustres invitados.

Alto estrato social

El yerno de Ana Botella y José María Aznar se crió en el seno de una familia plurilingüe y cosmopolita, nada rica ni burguesa, pero que mandó al niño a cursar la EGB y el BUP al conocido Colegio Retamar de Madrid, la institución que tiene el Opus Dei en Pozuelo de Alarcón y donde coincidió con el más alto estrato social madrileño, entre otros, con los hijos del empresario José María Ruiz Mateos. Un estrato al que él no pertenecía. Tras compatibilizar sus estudios con estancias durante varios años en el extranjero, se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales en el Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEF), un centro privado financiado por la gran banca española asociado a la Universidad Complutense de Madrid y donde han estudiado los hijos de las casas nobles y reales españolas, como Luis Alfonso de Borbón. Dicen sus profesores que Alejandro a pesar de sus ínfulas sociales era un estudiante discreto y muy normal, “ni bueno ni malo, nunca sobresalía por sus notas”.

En esta etapa, finales de los años ochenta y principios de los noventa, en la que cuentan que era muy disperso, ya comenzó con sus proyectos de uniones temporales de intereses (las llamadas en el argot popular como UTI´s) y fundó la Asociación de Estudiantes del CUNEF, con el objeto de estar en contacto con los grandes próceres del stabliment político y financiero español de aquel entonces, con quienes se reunían de vez en cuando. Por sus aulas y ágapes posteriores pasaron desde banqueros como Mario Conde, Mariano Rubio o Claudio Boada hasta empresarios como Abel Matutes, sin olvidar políticos como Marcelino Oreja o el mismísimo Aznar. También, dado su carácter de financiero emprendedor, intentó en ese periodo, junto a otros compañeros del CUNEF y amigos suyos, implantar en España una iniciativa empresarial que pretendía explotar un juego de simulación de guerra que triunfaba por entonces en Estados Unidos llamado paintball: un deporte de estrategia en el que los participantes usan pistolas accionadas por aire comprimido para disparar pequeñas bolas de pintura a otros jugadores. Para ello constituyó su primera sociedad mercantil: Natko S.L. Fue fundada el 12 de marzo de 1993, con el capital mínimo establecido de 500.000 pesetas. El domicilio de la empresa se situó en Madrid, en la calle Rafael Salgado, número 9, muy cerca del Estadio Santiago Bernabeu. Su objeto social era: “el desarrollo, comercialización, operación, ejecución, organización y puesta en práctica de deportes, juegos deportivos y competiciones. Y la fabricación, distribución, comercialización y venta de productos para juegos”. Junto a Agag, que era el presidente, figuraban como consejeros delegados de la sociedad cuatro de sus inseparables amigos: Jacobo Gordon Levenfeld, (socio de Agag en otras empresas e imputado en el caso Gürtel), Javier Álvarez Villar (hijo de José Manuel Álvarez Rendueles, ex presidente del Banco Zaragozano en la época de los Albertos y ex gobernador del Banco de España), Jaime López-Ibor Alcocer (integrante de dos conocidas familias madrileñas y socio del hijo de Pilar de Borbón, Beltrán Gómez Acebo y Borbón) y Carlos Mazario Isasa (vinculado a la Caixa d´Estalvis i Pensions de Barcelona). Así, el círculo de poder endogámico de esta nueva élite se completaba cerrándose una vez más: personajes bien formados por sus progenitores, sobradamente ambiciosos, que comparten amistades, que han estudiado en los mismos colegios, van a los mismos lugares de copas (Gabana, Café de los Artistas, Amor Brujo, etc.…), tienen los mismos valores, suelen casarse entre ellos y viven en las mismas urbanizaciones de lujo.

Familia materna


Con el paso de los años, en los negocios de Alejandro Agag han ido apareciendo integrantes directos de su familia materna, Así, por ejemplo, como socio suyo ha figurado su tío, Alberto, desde cuyo  despacho sevillano se llevaba algún negocio común. Entre las mercantiles en las que figura o figuraba el letrado Alberto Longo se encuentran o encontraban las empresas Miguel Gallego SA; Auxsein SA; Centro Deportivo Guadial SA; Londoca SL; Hipódromo de Sevilla SA; Agrocomex SL; Corporación Inmobiliaria Andaluza SL; Alibel SL; Corporación Patrimonial Española Longar SL; A2L Sports SL; y Titalbe SA. La mayoría de ellas con domicilio social en Sevilla.

Hoy en día la familia materna de Alejandro Agag es una de las más influyentes en la sociedad andaluza. Su otro tío, ya fallecido, Pedro Longo Álvarez de Sotomayor, notario, con despacho en la influyente calle de Eduardo Dato de la capital hispalense, estaba vinculado al mundo del caballo. Precisamente era el notario el  que estaba al frente de la yegüada familiar, del mismo nombre y que pertenecía a la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española. Actualmente los Longo de Sotomayor cuentan con amigos de todos los colores, aunque con mayoría de tendencia conservadora.

En abril de 2010, el diario Público, informaba de la mudanza de los padres de Agag a una vivienda de lujo en Majadahonda (Madrid) propiedad de una de las empresas del entramado de la Gürtel. Se trataba de una vivienda de la promoción Residencial Adriático, situada en la lujosa zona conocida como Monte del Pilar. Se daba la circunstancia que la promotora que levantó las 16 viviendas de la finca es Proyecto Twain Jones, que está presidida por Jacobo Gordon, imputado en el caso Gürtel e intimo amigo de pupitre y de sociedades.  

Pero la residencia de los consuegros de Ana Botella y de José María Aznar ha hado que hablar no ahora sino también hace ya casi treinta años. Así el 11 de septiembre de 1983, el diario ABC publicaba una noticia sobre un incendio que había acechado a la casa de la concejala Longo Álvarez de Sotomayor, “a la que a la que un accidente pirotécnico abrasó, en las fiestas pasadas, parte de su jardín”. Entre sus ilustres vecinos figuraban por entonces el que fuera ministro socialista de Justicia, Fernando Ledesma, o el ex directo general de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza.

Hoy, a pesar del paso de los años, la unión familiar Aznar-Agag sigue ampliando aun más sus cargos dentro del Partido Popular y en la sociedad española donde sus tentáculos son alargados.

 
Juan Luis Galiacho