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El asturiano sigue sin anunciarlo ni negarlo tajantemente pero su destino de McLaren

La llegada de Sebastian Vettel a Ferrari y la marcha de Fernando Alonso remueven los cimientos de la Fórmula 1

Noviembre 21, 2014

Lo que a todos escama es la tardanza de McLaren por anunciar lo que para todos es ya un hecho. Muchos observadores apuntan a que es debido a la indefinición interna a la hora de elegir entre el veterano Jenson Button, defendido por un sector de la formación, y el prometedor joven Kevin Magnussen, auspiciado por Ron Dennis


A pesar de haber sido uno de los secretos peor guardados de la Fórmula 1 en años, el doble anuncio de Ferrari, la salida de Fernando Alonso y la llegada de Sebastian Vettel, ha agitado la competición de tal manera que el que dos pilotos se jueguen el titulo este fin de semana en Abu Dhabi ha pasado casi completamente desapercibido. Lewis Hamilton y Nico Rosberg saldrán del emirato árabe, uno como Campeón y el otro como Subcampeón del Mundo, pero parece ser de un interés relativo para el aficionado. Otros, incluso, van a debutar, pero las atenciones se centran en dos, que curiosamente no sólo no se juegan nada sino que además, no han vencido en ni una carrera durante todo el año.

Fernando Alonso, hastiado de no ganar en un equipo que no ha estado a su altura, llegó a un acuerdo amistoso con la Scuderia para dejar de ser empleado rojo este mismo lunes, justo al día siguiente de la última carrera de la temporada, a pesar de tener contrato hasta 2016. El asturiano sigue sin anunciarlo ni negarlo tajantemente, pero su destino será McLaren, el equipo que le hizo pasar un año tormentoso en 2007. El piloto declaró que se retiraría vestido de rojo, y puede que esto le ocurra precisamente en la formación que más disgustos le proporcionó durante todos el tiempo que ha estado embarcado en El Gran Circo. Alonso no quiere ir sólo como cuando llegó a Ferrari, y todo apunta a que el primero que se llevará con él será Andrea Stella. Cuando fichó con por el ´ejército rojo´ pidió una serie de hombres de su confianza, cosa que le fue negada, y al primero al que le impusieron fue precisamente a Stella. Poco a poco, su ingeniero de pista, y persona de la que recibe órdenes e instrucciones mientras pilota, se ha ido ganando su confianza y se han hecho inseparables. En carrera, si Alonso es la mano izquierda, Stella es la derecha. Su traspaso a McLaren es más que posible.

De la Rosa, de la mano de Alonso

Otro que podría acompañarle es Massimo Rivola. director deportivo de la Scuderia (viejo conocido suyo desde su época en Minardi) y que llegaría a Woking en el preciso instante en que esta figura allí acaba de salir por la puerta. El encargado de esta tarea durante los últimos años ha sido Sam Michael, que ya ha anunciado que abandona el barco. Procedente de Williams, ha estado presente durante uno de los peores ciclos de resultados del equipo británico. Otro que podría igualmente salir en la misma dirección bien podría ser Edoardo Brosco, un joven ingeniero de la absoluta confianza del ovetense, al igual que su inseparable Pedro de la Rosa.

El catalán ya trabajó durante años en McLaren donde es bien conocido y apreciado. De la Rosa, en su afán por correr, estuvo entrando y saliendo a Sauber, a HRT, de nuevo a Sauber en alguna prueba puntual, y esto disgustó a algunos de los directivos de Woking en la creencia que con tanta ida y venida podría lesionar los intereses del equipo, así que para todos fue un alivio que fuese fichado como probador en Ferrari.  En los dos últimos años —sobre todo este 2014— ha conseguido crear un impagable binomio junto a Alonso al trabajar a dúo, uno en el simulador y el otro en la pista, comparando datos, telemetrías y experiencias. Para Alonso ha sido uno de los puntales para haber sido capaz de recabar casi tres de cada cuatro puntos rojos esta temporada. Es por ello lógico pensar que haya sido una de las peticiones realizadas a sus nuevos jefes.

La guinda sería Ross Brawn

La guinda del grupo sería Ross Brawn. A mediados de año, el ingeniero nuclear tenía muy avanzadas las negociaciones con Ferrari para ser director, consejero, asesor, o algún tipo de cargo superior. Al hombre que llevó a Schumacher a conseguir sus cinco títulos rojos, el que tuvo su propio equipo y en su primer año fueron campeones, el que puso los mimbres para crear lo que ahora es Mercedes, sonríe cuando se le habla de Fernando Alonso. Por eso, se cree que su contratación, y probablemente también la de Bob Bell —padre de los victoriosos Renault R25 y R26— se congeló cuando se supo de la salida del ovetense a finales de año. No sería de extrañar que al menos uno de estos dos apareciera en el organigrama de McLaren-Honda impulsados por el deseo de trabajar con Alonso, algo que Bell ya hizo y al parecer fue una de las últimas peticiones que hizo el piloto antes de decidir que cambiaría de aires.

Otro cambio mayor que ha sufrido recientemente el equipo McLaren preparándose para lo que puede llegar es la reordenación del departamento de aerodinámica. Se sabe que más de una docena de técnicos de este área, incluido Douglas McKiernan, su responsable, han salido por la puerta desde que se hizo cargo de él Peter Prodromou, mano derecha y heredero intelectual de Adrian Newey, el creador de los implacables Red Bull de los últimos años. Los McLaren fallaban en esta asignatura en los últimos años a pesar de tener un excelente túnel de viento dentro de sus instalaciones. Junto a Prodromou llegan más personas de su confianza.

¿Por qué tarda tanto McLaren en confirmar el fichaje de Alonso?

En cuanto a una de las claves de que todo funcione, el motor Honda se puso en marcha la semana pasada en unas pruebas de las que ha trascendido poco, pero se sabe que fueron enormemente satisfactorias a los ojos de Honda porque estuvieron exentas de fallas, problemas, y la clave de todo: los parámetros arrojados por el coche en pista, a pesar de no haber rodado en ritmos altos, fueron exactamente los que se esperaban, y por lo tanto, salieron justo como estaban previstas. Estos test, a pesar de estar dentro de los límites legales y ser tildados de “filming days“, no han sentado demasiado bien entre el resto de formaciones, aunque la FIA ha aclarado que entraron dentro de los permitido: rodaron con neumáticos de agua a pesar de estar la pista seca, no sobrepasaron los límites de distancia establecidos, etc.

Lo que a todos escama es la tardanza de McLaren por anunciar lo que para todos es ya un hecho. Muchos observadores apuntan a que es debido a la indefinición interna a la hora de elegir entre el veterano Jenson Button, defendido por un sector de la formación, y el prometedor joven Kevin Magnussen, auspiciado por Ron Dennis, propietario de una parte importante del accionariado pero al que muchos ven apartado de la dirección, un elemento necesario para que Alonso se sienta cómodo de vuelta al equipo tras el tortuoso 2007 vivido juntos.

En cuanto a Sebastian Vettel, su salida de Red Bull fue anunciada hace semanas pero la pista de su destino la dio ´inocentemente y sin querer´ Christian Horner, director del equipo energético. El propio Vettel volvió a descubrirse cuando en el deseo de querer quedar bien ante la audiencia del canal italiano Sky, puso en una suerte de concurso-test ante sus cámaras “¿Sebastian, que eres? Un piloto Ferrari“, respondió por escrito, algo que no sentó demasiado bien en Maranello. Su contrato con el equipo rojo ha sido anunciado por tres años y se sabe que varias personas clave de su entorno como su jefe de mecánicos en Red Bull, Kenny Handkammer, o uno de sus ingenieros en Toro Rosso, Riccardo Adami, ya andan rondando por Maranello. El tetracampeón no se fija otra meta más que ganar con el equipo de Michael Schumacher, su ídolo de juventud, pero sabe que le va a costar mucho trabajo debido al estado de reconstrucción en que se encuentra el equipo italiano. En los próximos días se esperan más comunicados por parte de estos dos equipos, y quien sabe, puede que algún otro también.

José M. Zapico
@VirutasF1