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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

La lista blanca del alcalde de Arroyomolinos Carlos Ruipérez (Ciudadanos), la componen “unas 30 personas” que a día de hoy “ostentan numerosos cargos en el Ayuntamiento”

Junio 19, 2017

Eva Borox, expulsada del PSOE primero y de la formación liderada por Albert Rivera después por su implicación en la trama Púnica, parece estar involucrada en el germen de la Agrupación que se hizo con el poder en este municipio madrileño, a pesar de no contar con los votos ni con la aprobación de los afiliados.

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La ideóloga y principal arquitecta de la corporación de Ciudadanos en Arroyomolinos es Eva Borox, política renegada del PSOE y vinculada con la trama Púnica. En 2007 fue expulsada del Partido Socialista tras ser acusada de haber afiliado a amigos y familiares del PP en la agrupación de Valdemoro. Su trayectoria en Ciudadanos tampoco se ha caracterizado por su dilación o copiosidad. Hace apenas dos meses era expulsada de la formación naranja, junto a su marido Raúl del Olmo España, tras estar más de seis meses sin pagar la cuota de afiliados y por su vinculación a la trama Púnica. En un primer momento, el partido de Albert Rivera consideraba suficiente que la diputada en la Asamblea de Madrid abandonara su escaño, pero esta operación de maquillaje no ha sido suficiente y su cabeza también ha rodado finalmente en el seno del Partido de la Ciudadanía. Y es que el pecado de Eva Borox exige una penitencia mayor. Según el testimonio del cabecilla de la trama Púnica, David Marjaliza, ante el Juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, éste pagó 30.000 euros a Eva Borox para que “no hiciera mucho ruido mediático” y se posicionara a favor de determinadas adjudicaciones que convenían a la trama.

Ese es el perfil de Eva Borox, una política en busca de autoridad cueste lo que cueste y llamada constantemente por la erótica del poder hasta el punto de pisar sus ideales y transitar de la izquierda a la derecha españolas sin ningún rubor. Los intereses de Eva Borox quedan plasmados en una frase que citan fuentes cercanas al caso: “Eva Borox tuvo las ideas más descabelladas porque ya sabía que aquí se movía mucho dinero”.

De la mano y aliado con Eva Borox llegó “un chaval de Barcelona, de Tarrasa, que venía directamente para ser el nuevo alcalde y que no había estado en Arroyomolinos en su vida”. Se trata de José Manuel Artés Sánchez, concejal de Comunicación, Informática, Portal de Transparencia y Protocolo y el único abstinente en el pleno de formación del tripartito (C’s, PSOE y Partido Independiente). Otra muestra del poco rigor político de todo lo que concierne a la corporación municipal de Arroyomolinos.

Ese es el camino emprendido también por el actual alcalde de Arroyomolinos, Carlos Ruipérez y parte de su equipo, que procedían de UPyD y de PIArr, “que habían intentado a toda costa escalar en otros partidos del pueblo pero los habían echado”. El currículum de Ruipérez aleja toda duda de su poca seriedad política: Partido Popular, PIArr, UPyD y ahora Ciudadanos. Un mes antes de las Elecciones, comentan las fuentes a Extraconfidencial.com, “se presentaron con una carpeta con firmas, nombres y DNI de gente que nunca nadie ha visto y que son amigos suyos a los que luego le han hecho favores”. Una lista de acólitos prohibida a todas luces por la Ley electoral.

Una carta demoledora

Para muestra de la situación vivida en el seno de Ciudadanos de Arroyomolinos un botón. Es un fragmento de una carta enviada por parte de uno de los afiliados de la zona e interesados en la creación de la agrupación en el pueblo: “Tras de sí (en alusión a Ruipérez), traía un extenso listado de afiliados de UPyD en Arroyomolinos. Marcados en bolígrafo, los que se pasarían a la nueva agrupación, según ellos, unas 30 personas. Con estos números, los siete tristes afiliados que con toda ilusión queríamos formar parte de la Regeneración Política que promete Ciudadanos, nos quedamos con cara de póker”. “En la actualidad, hemos podido comprobar como todos aquellos nombres de la lista, ostentan numerosos cargos en el Ayuntamiento”.

En poco tiempo, Carlos Ruipérez y su séquito ganaron infinidad de apoyos y configuraron la Agrupación de Arroyomolinos con promesas como la realizada a Protección Civil, que estaba fuera del Ayuntamiento y a la que Ruipérez garantizó su vuelta de salir alcalde (ya había sido coordinador de Protección Civil en su etapa popular). En la votación inicial salió otro equipo directivo de la agrupación: otra presidenta, otro tesorero… Esa agrupación elegida democráticamente abandonó su lucha política en Arroyomolinos, ante el crecimiento exponencial de los apoyos y el poder del equipo de Borox, Artés y Ruipérez. La lista de nombres con la que contaban los enviados sería, impepinablemente, la que iría en las elecciones municipales amparados por la cúpula del partido o, al menos, facilitado su trabajo ante el laissez faire de Madrid y Barcelona e ignorando las votaciones de los afiliados. Fue en ese momento en el que los 30 nombres de la lista de Ruipérez comenzaron a aparecer, una vez eliminado el enemigo, para aupar a su líder a la alcaldía y poder cobrar esos favores como antiguos empresarios del pueblo. El ascenso de Carlos Ruipérez fue favorecido por la tercera vía adoptada por Ciudadanos respecto a los críticos de UPyD sobre los cuales se ordenó su absorción ante el desencuentro constante de Rivera con Rosa Díez.

El caso del teniente de alcalde, Juan José González Arroyo, tiene su germen aquí. Arroyo es un íntimo amigo, “inseparable” -comentan las fuentes- de Ruipérez. Él estaba en PIArr mientras Ruipérez se hacía un hueco en Ciudadanos, dicen, porque PIArr tenía también posibilidades de salir y que todo obedecía a una estratagema política. De él se comenta que es el verdadero líder de la corporación municipal y que Ruipérez es tan solo “una marioneta en sus manos”.

Tanto alcalde como teniente de alcalde fueron denunciados en su día por los presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias derivados del nombramiento como actual jefe de la Policía Local de Arroyomolinos de Guillermo García Jiménez, un sargento de la Policía Local de Móstoles amigo del alcalde. El pasado 3 de marzo, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Madrid dictaba la sentencia en la que estimaba el nombramiento del nuevo jefe de Policía Local contrario a derecho y, por lo tanto, ilegal condenando en costas al Ayuntamiento de Arroyomolinos por haber tenido una conducta procedimental claramente temeraria. Una sentencia que invalida totalmente la nota aclaratoria enviada a este medio por parte del alcalde de Arroyomolinos y confirma las tesis planteadas por Extraconfidencial.com en todo momento: “El nombramiento del actual jefe de la Policía Local se hizo sin tener en cuenta y sin ceñirse sensu stricto a los procedimientos legales establecidos a tal efecto”.

Los numerosos amigos de Ruipérez

Como bien informaba Extraconfidencial.com en diciembre de 2016, el alcalde de Arroyomolinos, Carlos Ruipérez, llegó al poder gracias al plácet del fontanero de Rivera en Madrid, el diputado autonómico Cesar Zafra, uno de los principales controladores del partido naranja en la comunidad madrileña. Con el apoyo de Zafra y Gutiérrez, el alcalde Carlos Ruipérez se saltó a la torera las directrices emanadas desde la dirección del partido en Barcelona de que no se podía ser alcalde si no se conseguía la mayoría de los votos. Ruipérez consiguió en las elecciones de mayo de 2015 cinco concejales mientras el PP alcanzó siete. No obstante, Ruipérez pactó con los demás grupos municipales: PSOE (3), Partido Independiente de Arroyomolinos (PIArr, 3) y Podemos (3) la alcaldía del municipio. De sus cinco concejales uno renunció por no estar de acuerdo con esta maniobra “ilegal” de Ruipérez de hacer caso omiso a la estrategia dictada, en la elección de alcalde, de que resultara elegido el candidato de la lista más votada. En este caso, la del PP, haciendo así caso omiso a las directrices de Rivera. Y aunque el partido amagó con su expulsión, Zafra y Gutiérrez consiguieron que se parara la investigación y que estos ediles siguieran como miembros de Ciudadanos.

Doinel Castro