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La Justicia embarga el testamento del patriarca “Don José María”: cree que los Ruiz Mateos vaciaron todas las cajas de Nueva Rumasa antes de su muerte

Septiembre 29, 2015

El testamento de la herencia ha sido embargado por la Audiencia Nacional para cubrir hipotéticamente la responsabilidad civil pecuniaria del “Caso de los Pagarés”, cifrada en 30 millones de los que no se ha depositado un sólo euro desde hace ya cuatro años

ruizma hijos

Aunque la Justicia cree que los Ruiz Mateos vaciaron todas las cajas de Nueva Rumasa antes de la muerte del patriarca “Don José María”, el juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata, ha ordenado el embargo de la herencia del empresario, que falleció el pasado 7 de septiembre, para cubrir hipotéticamente la responsabilidad civil de los seis hijos varones imputados en el llamado Caso Nueva Rumasa. Zoilo, Pablo, Álvaro, Francisco Javier, José María y Alfonso Ruiz-Mateos Rivero están imputados por delitos de estafa agravada, insolvencia punible, administración desleal y delito contra el mercado y los consumidores.

Pero lo más grave es que la Justicia ha permitido hasta el día de hoy que los Ruiz Mateos no hayan depositado aún la fianza civil de 30 millones de euros que se les fijó hace cuatro años por la estafa piramidal en Nueva Rumasa, en la que, supuestamente, se estafaron 289 millones de euros a 4.110 inversores que pudieron aportar 337 millones de euros de los que faltan aún por reintegrar 289 millones. El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 ha dado orden a la Policía y al notario Carlos Pérez Baudín, el encargado de abrirlo, para que el testamento del empresario sea embargado de facto, si es que contiene bienes que pudieran beneficiar a alguno de los seis hijos varones, algo de lo que se duda mucho.

Casi todos sus bienes embargados

En el auto, al que ha tenido acceso Extraconfidencial.com, el magistrado De la Mata indica que “existen indicios suficientes de que existen bienes inmuebles que figuran formalmente a nombre de sociedades vinculadas al denominado Grupo Nueva Rumasa que están siendo disfrutados por los querellados, como mecanismo para ocultar la verdadera o real titularidad y así prevenir la efectividad de medidas cautelares“.

Sin embargo, a día de hoy, la familia Ruiz Mateos tiene embargados e hipotecados casi todos sus bienes conocidos en España. Entre estos bienes conocidos hipotecados figura su conocido chalé de El Buzo, en el Puerto de Santa María (Cádiz), la única propiedad emblemática que les quedó de la expropiación de la vieja Rumasa, hoy en manos de Bankpyme para avalar una de las propiedades inmobiliarias de José María Ruiz-Mateos hijo.

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También el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Granada acordó a finales de septiembre embargar cautelarmente varios bienes del patriarca de la familia y de dos de sus hijos (Javier y Álvaro), por importe de 618,26 millones de euros para cubrir el agujero patrimonial dentro la empresa Dhul, hoy en concurso de acreedores. Además, el titular de este Juzgado también embargó los derechos de cobro que pudieran tener los tres por la venta de las principales empresas de Nueva Rumasa a la sociedad Back in Business, propiedad de Ángel de Cabo, el gran testaferro en el vaciado de las cajas de Nueva Rumasa.

El dinero que Ruiz Mateos logró sacar fuera de España

A pesar del continuo llanto de sus palabras, el empresario gaditano sí que logró sacar en su día una ingente cantidad de dinero fuera de España y mantener a salvo, al menos, siete grandes empresas no controladas por la Justicia. Se trataba de empresas situadas fuera de nuestro país. Ruiz Mateos contaba con una densa red empresarial en Europa y América. Una maraña de sociedades sumergidas o instrumentales que el gaditano fue creando para dar forma a su emporio empresarial al margen de cualquier norma monetaria establecida y de la legislación económica vigente.

Por ejemplo, se hizo con la segunda bodega de vinos por importancia en Argentina, de nombre Graffigna, ubicada en la provincia de San Juan, la Rioja argentina, que fue vendida una semana antes del famoso corralito a Freixenet por más de 30 millones de euros; el Hotel Everglades, en Miami (EEUU), vendido por 40 millones de dólares a un lobby judío; el Union Bank, en Frankfurt (Alemania), al 50 por ciento con el BBV, que fue lo primero que se vendió en 1983 tras la expropiación por 900 millones de pesetas y cuyo presidente era el sobrino materno de Ruiz Mateos, Alfonso Barón Rivero, la persona que manejaba las cuentas de la familia en el extranjero y que poseía una llave electrónica que permitía el acceso a cuentas de dinero en Suiza; la firma Rodes, la mayor bodega de vinos a granel de toda Europa situada en Ámsterdam (Holanda), traspasada por varios millones de euros; también una cadena de bebidas en Holanda, con más de 150 marcas, que fue vendida por 50 millones de euros; la Bodega Da Silva, situada en Oporto y comprada luego por la firma Pernod Ricard por 30 millones de euros; y una gran Bodega en Chile, con viñedos incluidos. En total se calcula que los Ruiz Mateos consiguieron por estas ventas B unos 220 millones de euros, dinero que nunca se ingresó en España.

La actual vida de los Ruiz Mateos

La vida de los 13 descendientes del fundador del holding de la abeja (seis varones y siete chicas), no pasa por el mejor momento, a pesar de que parte de la familia sigue con sus negocios al margen de la Justicia, con la que mantiene cuentas pendientes y con ingentes cantidades de dinero presuntamente en el extranjero todavía sin descifrar. Negocios de restauración con los que continúan a pesar de que varios de ellos ya están en la cárcel (los dos hijos menores, Álvaro y Javier), y otros dos podrían entrar en los próximos meses (Pablo y Alfonso), mientras el resto aguarda más de 50 causas judiciales que tiene abiertas por toda España y que poco a poco empiezan a resolverse. Causas por la que les han retirado el pasaporte para salir fuera de nuestro país.

De momento, sólo los dos varones mayores están todavía a salvo. Son José María hijo y Zoilo, el mayor. Sin embargo, sobre todos ellos pesa la instrucción del Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional sobre los pagarés de Nueva Rumasa. También les resta el famoso juicio de los Hoteles de Mallorca, donde se les han retirado los pasaportes. Y, además, a José María hijo le queda un difícil juicio en Valladolid por la venta de unos terrenos donde se le piden diez años de prisión. También les queda el juicio de los ERES en Sevilla y sus pagos al sindicalista Juan Lanzas a través de tres de sus sociedades.

Una nueva vía de escape: “Rumasa 3”

Las investigaciones policiales indican que los hijos de Ruiz-Mateos mantienen en la actualidad sus oficinas, una especie de “Rumasa 3” que empezaron a crear en el año 2011 meses antes del desfalco público de Nueva Rumasa, en la calle Aguaron 23, de Madrid, en donde comparten planta de oficinas con sus socios actuales y presuntos testaferros, los hermanos Joaquín y Francisco Capel Alcaraz, hijos de un gran amigo de su padre, Joaquín Capel. En este domicilio reside una empresa que tenían para franquicias los hermanos Capel denominada “Best Meals, S.L.”.

En este domicilio también está radicada la empresa de los hijos de Ruiz-Mateos destinada a la restauración a través de franquicias y controlada por la sociedad “All 4 Food, S.L.”, cuyos administradores oficiales serían los hermanos Capel. Es precisamente a través de la sociedad “Grupo All 4 Food, S.L.” desde la que, en teoría, controlan los cuatro restaurantes que ya tiene abiertos con el nombre de “SteakBurger”.

Como es y ha sido costumbre en la familia, los Ruiz-Mateos han creado una sociedad para cada negocio y local: “SteakBurger Fuencarral S.L.”, “Steak Burguer Luchana S.L.”, “Oven Fuencarral, S.L.” y “Steak Burguer Atocha, S.L.” Otra de las franquicias que explotan dentro de esta especie de Rumasa 3 es la de “Pecaditos”.

Un testamento semi vacío

El cisma familiar en el seno de los Ruiz Mateos es casi total. El problema reside ahora en que las hijas de Ruiz-Mateos se han quedado “colgadas”, ya que el empresario valenciano Cabo les reunió en su día y les dijo a todos: “Aquí sólo hay bocadillos para seis, como os digo sólo seis bocados para repartir”.

Un bocado que se han quedado los seis hijos varones sin repartir con sus siete hermanas: Socorro, Begoña, Patricia, Almudena, Rocío, Paloma y Nuria. Por eso, ninguna de las hijas de Ruiz Mateos está imputada en la gestión de Nueva Rumasa, “gracias” a que quedaron fuera del reparto. Según fuentes cercanas a ellas, que conocen el testamento del polémico empresario, este sólo otorga a su mujer Teresa Rivero y a sus 13 hijos la posible “indemnización” por la expropiación de la vieja Rumasa.

Solo eso, y nada más. El hipotético e improbable justiprecio de la expropiación de 1983 por el que piden al Estado más de 2.000 millones de euros. Un testamento de tan sólo cuatro páginas que José María Ruiz-Mateos otorgó en el 18 de septiembre de 2006, justo antes de entregar definitivamente la manija de Nueva Rumasa a sus seis hijos varones y que estos las vaciaran. Un testamento semi vacío.

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho