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Mientras la tasa de paro ya alcanza el 35,4%

La Junta de Andalucía incumplió la Ley de Subvenciones en todas las ayudas entregadas para el fomento del empleo

Noviembre 22, 2012

En 2009 se entregaron 420 millones de euros para programas de fomento del empleo, y dos años más tarde tan sólo se había finalizado el 7,4% de los mismos
El Servicio Andaluz de Empleo tampoco informó sobre una ayuda de 1,9 millones de euros  concedida a UGT ni tampoco sobre los expedientes de su seguimiento
No constan informes de inserción laboral en los proyectos de escuelas taller, casas de oficio y talleres de empleo

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Si Andalucía tiene graves problemas, el más importante sin duda es el desempleo. Tres de cada cuatro parados nuevos en el segundo trimestre del año son andaluces, según la Encuesta de Población Activa. El número de desempleados en Andalucía aumentó en 61.300 personas en el tercer trimestre del año y ya alcanza los 1.424.200, con lo que la tasa de paro se situó en el 35,42 % de la población activa, diez puntos más que la media nacional.

Para evitar estos datos dramáticos, presidiendo la Junta de Andalucía Manuel Chaves,  se creó el Servicio Andaluz de Empleo (SAE), organismo autónomo de carácter administrativo adscrito a la consejería competente en materia de empleo,  que se le encomendó la gestión de las políticas activas de empleo de la Junta de Andalucía, es decir subvenciones y ayudas que creen directamente puestos de trabajo, un objetivo que como lo datos demuestran no sólo está fracasando, sino que en el reparto de subvenciones según la Cámara de Cuentas se están cometiendo irregularidades muy graves. Todas las líneas de subvenciones para el fomento del empleo de la Consejería de Empleo en el ejercicio 2009 incumplieron los principios de transparencia, igualdad y objetividad establecidos en la Ley General de Subvenciones y, por tanto, no se concedieron mediante los principios de concurrencia competitiva, es decir se entregaron de forma arbitraria, en muchos casos incluso por decisión de su presidente.

 Millones de euros sin control

Ésta es una de las conclusiones  más graves del informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas de Andalucía de los programas de empleo del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) en 2009, año en el que José Antonio Griñán llegó a la presidencia de la Junta de Andalucía, y en el que se detectan múltiples deficiencias en la gestión y concesión de estas ayudas, de una más que importante cantidad de dinero. De hecho, en el año 2009 se tramitaron 25.377 expedientes destinados al fomento del empleo por importe de 420 millones, de los cuales, más de dos años después, a finales de 2011 tan sólo se había finalizado el 7,4% de los mismos por 40,9 millones. El retraso en la justificación de proyectos es una máxima de este organismo, ya que cuatro años después de su concesión en la mayoría de los casos no se ha presentado documentación alguna en el que se detalle como se ha gastado esta ingente cantidad de dinero.

Tampoco constan informes de inserción laboral en los proyectos de escuelas taller, casas de oficio y talleres de empleo y con carácter general se producen retrasos en el inicio de la actividad y errores y  hasta retrasos en contabilizar las ayudas. En todas las ayudas a estas organizaciones, la Cámara advierte de que entre los distintos órganos gestores no hay criterios objetivos para realizar las propuestas de proyectos incentivables y determinar el importe de la ayuda, y la competencia recae  directamente en el presidente del SAE, que elije a donde va el dinero. Además, en 18 de 29 proyectos de escuelas taller y casas de oficio analizados no se alcanzaron la inserción laboral prevista y la mayoría de los empleos son temporales y en ocupaciones no relacionadas con los módulos cursados por los alumnos.

Pero no sólo eso, si no que incluso se contabilizan de forma errónea, es decir todas las líneas de subvenciones fiscalizadas se contabilizan como transferencias de capital  (para inversión) del presupuesto de gasto del SAE, aún cuando la mayoría de las operaciones son corrientes (gastos de personal y funcionamiento).  Con este cambio contable, se aparenta menos gasto y más inversión. Tampoco existen criterios objetivos para seleccionar al personal directivo y predomina la entrevista con un “carácter subjetivo“.

Los privilegios de UGT

También el informe pone de manifiesto como el Servicio Andaluz de Empleo, hace lo que le da la gana, ya que no implantaron las recomendaciones hechas en anteriores informes ni se subsanaron las deficiencias detectadas en las ayudas para el fomento del empleo concedidas por la Consejería de Empleo de la Junta.

Pero lo más grave es lo que ocurre con uno de los más importantes receptores de ayudas, la Unión General de Trabajadores de Cándido Méndez. Así, la Cámara de Cuentas informa que el SAE no ha puesto a su disposición un expediente por importe de 1,9 millones de una subvención concedida a UGT-Andalucía, y tampoco ha dado información sobre los expedientes objeto de seguimiento. Es decir, oculta el destino final de una partida millonaria para el sindicato y se desconoce si incluso se ha hecho seguimiento de donde ha ido a parar este dinero. Con privilegios así, no es de extrañar que no veamos movilizaciones sindicales cuando en provincias como en Jaén el paro ya este rondando el 40% de la población activa.