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Se abre la posibilidad de que el juez Castro la llame a declarar como testigo, pero pudiendo no responder al ser mujer del principal implicado Iñaki Urdangarín

La infanta Cristina, tal y como publicó Extraconfidencial.com el 16 de abril, no será imputada en el caso Urdangarín

Mayo 8, 2013
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Tal y como publicó Extraconfidencial.com el pasado día 16 de abril, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma ha dejado sin efecto la imputación de la Infanta Cristina de Borbón en el caso Noos, que pedían tanto el juez José Castro como la acusación particular emprendida por el sindicato Manos Limpias. De esta manera ha aceptado los recursos presentados en contra de esta decisión por parte de la Fiscalía Anticorrupción, la Abogacía del Estado, la propia Infanta, el Duque de Palma, Iñaki Urdangarin, y el secretario personal de las Infantas, Carlos García Revenga. Solamente ha habido un voto particular a favor de mantener la imputación emitido por parte del magistrado Juan Jiménez.

Escritos de impugnación contundentes

Extraconfidencial.com publicó, hace ya casi un mes, que el auto del juez José Castro sobre la imputación de la infanta Cristina de Borbón en el llamado caso Urdangarín iba a ser echado por tierra por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca. Las fuentes consultadas por este periódico ya afirmaban entonces que los escritos de impugnación al auto del juez Castro sobre la imputación de la infanta eran contundentes desde un punto de vista jurídico y dejaban en clara evidencia a dicho juez que ha tenido, al menos, el valor de enfrentarse en solitario a lo que se considera ya como una batalla perdida. Las mismas fuentes indicaban que aunque la Audiencia Provincial de Palma iba a decir no a la imputación de la infanta Cristina, si que dejaría abiertas las puertas para que pudiera ser llamada a declarar dentro de la instrucción de este caso como testigo. Ahora le toca al juez Castro esta decisión, a sabiendas que puede no responder al ser mujer del principal implicado en la causa, Iñaki Urdangarín.

Con esta decisión judicial de la Audiencia Provincial de Palma le quita el estigma de la imputación a la infanta Cristina, que le obligaba a declarar ante Castro y la Fiscalía Anticorrupción el pasado día 27 de abril. Hay que recordar que ya en julio de 2012 esta misma Sección dijo no a la imputación de la infanta, otra vez, a solicitud del sindicato Manos Limpias. Desde entonces poco ha cambiado judicialmente en torno a la hija pequeña del rey Juan Carlos. “Lo único que ha variado ha sido el cambio de presidente de la Sección, ya no está Eduardo Calderón y ahora el presidente ha sido Diego Gómez-Reino, un veterano juez, que es el único magistrado que mantiene su plaza en la Audiencia de los cuatro que hace apenas cuatro años constituían el tribunal que juzgó el primer caso de corrupción”, afirman fuentes judiciales. Pero además de él, la Sección Segunda está conformada por otros tres magistrados, que si estaban por entonces, Mónica de la Serna, Juan Jiménez y Carmen Ordóñez, de los cuales dos de ellos formaron parte del hoy citado Tribunal. Solamente ha habido un voto particular a favor de mantener la imputación de la infanta, el emitido por parte del magistrado Juan Jiménez.

“Conocer no es participar”

Fue en julio de 2012 cuando por primera vez la Audiencia Provincial de Palma decidió no imputar a la infanta Cristina en esta pieza separada del caso Palma Arena. El ponente fue por entonces Eduardo Calderón, en un auto de escasos nueve folios, donde se indicaba que “conocer no es participar”, y donde además no se veía complicidad ante un supuesto enriquecimiento del matrimonio a pesar de un considerable aumento en su nivel de vida. Para los magistrados no fue significativo entonces – y ahora también- que el matrimonio de la infanta de España y un balonmanista pasara de tener un piso en la Avenida Diagonal de Barcelona, valorado en unos 300.00 euros, a tener un mansión meses después en la lujosa zona barcelonesa Pedralbes, valorado en 15 millones de euros, tras su remodelación.

La misma Sala, y el entonces mismo ponente, Eduardo Calderón, ya habían dado visos de lo que iba a acontecer, al emitir una sentencia referida a otro caso de corrupción (caso Son Oms-Bartolomé Vicens), donde absolvieron a la mujer de uno de los implicados en malversación de caudales públicos. Pero a diferencia del caso Urdangarín, aquí sí que la Fiscalía Anticorrupción solicitó la imputación de la mujer de uno de los principales imputados, en un claro ejemplo contrario al de la infanta Cristina a quien ahora piensan exculpar.

El papel de Diego Torres

En su reciente auto, el juez Castro explicaba que decidió imputar a la infanta Cristina ya que, en caso contrario, hubiese dejado que “se perpetúe la incógnita” de su supuesta implicación en esta causa, lo que, en su opinión, sería un “cierre en falso en descrédito de la máxima de que la Justicia es igual para todos y una clara contradicción a la práctica cotidiana de los juzgados y tribunales que en casos similares es muy escasamente probable que prescindieran del trámite“. Castro afirmaba que a partir de la declaración de Diego Torres, ex socio del duque de Palma, y de los numerosos correos electrónicos que aportó en su curso, así como después de escuchar la versión dada por el secretario de la Infantas, Carlos García Revenga, “surgen una serie de indicios que hacen dudar [que la infanta Cristina] desconociera la aplicación que su esposo diera a su mención como vocal de la Junta Directiva de la Asociación Instituto Nóos y en la mercantil Aizoon S.L.”.

Ahora al juez José Castro – según su entender: “hallándonos en la recta final de la instrucción, no parece procedente que ésta se ultime gravitando la más mínima sombra de sospecha sobre la intervención que haya podido tener y si fuere otra la valoración que su versión arrojara, se depuren las responsabilidades que procedan”- sólo le queda llamarla a Cristina de Borbón como testigo

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com