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Un día después de su toma de posesión

La hija del alcalde de Ourense gana cerca de 1.900 euros netos al mes tras ser renovada como técnico de comunicación y relaciones públicas

Noviembre 13, 2012

Agustín Fernández Gallego, actual edil de la ciudad gallega tras la dimisión de Francisco Rodríguez Fernández, emitió tres decretos para restituir al personal de confianza que había cesado con la marcha del ex regidor
Uno de estos decretos –el 5.541- incluía la renovación de María Fernández Ojea, hija del nuevo alcalde, como técnico de comunicación y relaciones públicas.
La asesora ya formaba parte del equipo de Francisco Rodríguez, cuando su padre ocupaba la Concejalía de Hacienda, percibiendo una retribución anual de 32.000 euros

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El 10 de octubre de 2012 Agustín Fernández Gallego tomaba posesión como nuevo alcalde de la ciudad de Ourense. El acceso al sillón de regidor municipal del hasta la fecha concejal de Hacienda se cimentó en los votos de su propio partido, PSOE, junto con las papeletas del BNG en el pleno extraordinario que la corporación municipal convocó para celebrar la fumata bianca del nuevo edil. La elección de un nuevo alcalde para la ciudad ourensana era mortal de necesidad tras la dimisión -el pasado 28 de septiembre- del ex regidor, Francisco Rodríguez Fernández. En el momento de su detención como presunto implicado en la Operación Pokemon, ocho días antes de su renuncia al cargo, pesaba sobre su cabeza la imputación de seis delitos diferentes: cohecho, falsedad documental, tráfico de influencias, fraude y exacciones ilegales, violación de secreto y prevaricación. El adiós definitivo de Francisco Rodríguez fue espoleado por la ruptura del pacto de gobierno por parte de los socios del PSOE en la Alcaldía -el BNG- quienes días antes de la marcha del alcalde anunciaban su salida del consistorio provocando una situación de ingobernabilidad por la falta de apoyos políticos.  

La investidura del nuevo magistrado tampoco estuvo exenta de polémica. Tan sólo un día después de empuñar el cetro de la Alcaldía fueron aprobados tres decretos para renovar al personal eventual empleado en el Concello de Ourense. Las personas que ocupan estos puestos de confianza –elegidos a dedo- fueron contratadas unas y renovadas otras, al inicio del segundo mandato del ex alcalde, Francisco Rodríguez.

Trabajadores de confianza

Los decretos 5.539, 5.540 y 5.541 del 11 de octubre de 2012 fueron aprobados para restituir a estos trabajadores “de confianza” que ya desempeñaban su cargo bajo las órdenes del anterior regidor, ya que según el régimen laboral del Estatuto Básico del Empleado Público, una vez abdica el alcalde, sus cargos adjuntos cesan automáticamente. Según la información facilitada por el Concello de Ourense a este periódico, durante la etapa comandada por Francisco Rodríguez y con anterioridad, todo personal de confianza dependía del alcalde. De este modo, desde la ascensión de Agustín Fernández a la alcaldía ourensana el personal laboral eventual se tipifica en tres grupos: empleados al servicio directo del alcalde, personal que trabaja para el Concello y trabajadores adscritos a los partidos políticos con representación. Así, según han apuntado desde la casa consistorial, “los cargos de confianza, desde la última modificación que se produjo escasamente hace un mes se dividen en tres categorías, aquellos adscritos a la alcaldía, personas adscritas a grupos políticos y personal del Concello de Ourense. El salario de cada uno varía de su RPT, según sean auxiliares, técnicos o A1”.

Estos decretos, firmados hace ya más de un mes, todavía no han sido publicados en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y el acceso a los mismos resulta trabado y poco diáfano. De entre los tres, el decreto 5.541 resulta ser el más espinoso. Según una información de La Voz de Galicia del 20 de octubre, esta resolución renueva a seis personas en otros tantos puestos de confianza “que van desde la organización de cursillos en el Centro de Iniciativas Empresariales, la atención al público en la Oficina de Participación Ciudadana, labores de secretaría de la concejala de Urbanismo y un puesto más en el gabinete de prensa del Concello”. He aquí donde surge el nombre propio de la controversia suscitada: María Fernández Ojea, hija del actual alcalde Agustín Fernández Gallego.

Contratada desde el 2011

La doble licenciada en Derecho y Publicidad y Relaciones Públicas fue contratada como técnico de comunicación y relaciones públicas a mediados de septiembre de 2011 para engordar el gabinete de prensa del, por aquel entonces, alcalde ourensano, Francisco Rodríguez, conformado por 4 integrantes: director de comunicación, funcionario, auxiliar y técnico. En aquel momento María Fernández cobraría 32.000 euros anuales, lo que representa unos 1.880 euros mensuales tras impuestos. Este salario, como su puesto de trabajo, también ha sido renovado.

En el momento de su contratación y debido a la polvareda levantada por su condición inexorable de ser hija del que era, por aquel entonces, concejal de Hacienda, se dijo que María Fernández “cesará en su puesto cuando Rodríguez deje de ser alcalde” como establece el ya mencionado Estatuto Básico del Empleado Público. Año y pico más tarde, Francisco Rodríguez ha dejado vacío su sillón en el Ayuntamiento y María Fernández ha sido renovada hasta final de legislatura para asesorar a Agustín Fernández, alcalde de Ourense y padre de la asesora.