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La gran duda de Florentino Pérez: ¿Qué hará con Cristiano Ronaldo?

Septiembre 29, 2017
florentino ronaldo

Todo empezó en una entrevista posterior al partido ante el Borussia Dortmund. Cristiano, que venía henchido tras haber marcado dos goles, se dispuso a soltar titulares. De todos ellos -además de los habituales recados para sus críticos- resaltaron dos: el primero fue negar la mayor, al desmentir todo lo publicado sobre él el pasado verano; el segundo fue insinuar que su renovación tan sólo depende del Real Madrid. Da la sensación de que esta comparecencia tuvo poco de improvisada y mucho de meditada. Los mensajes que en ella envió el luso parecían estar estudiados.

La idea principal que podemos extraer de esta entrevista es la siguiente: Cristiano nunca se quiso ir del Madrid, está a gusto, quiere renovar con el club blanco y es la propia entidad la que ahora tiene la última palabra. Aunque cueste creer que todas las informaciones ofrecidas hace unos meses sobre los deseos del portugués de marcharse de España fueran infundadas (y nada tuvieran que ver con sus problemas con Hacienda), el futbolista portugués, de manera totalmente inesperada, ha puesto otro problema sobre la mesa de Florentino Pérez.

Realmente la ampliación de contrato del luso no tiene por qué ser un asunto urgente. El futbolista portugués termina su relación con el Real Madrid en 2021, por lo que su situación poco tiene que ver con la de otros compañeros que acaban de renovar con el club merengue (como Isco). Además, su cláusula actual es de 1000 millones de euros, cifra completamente inasumible por parte de ningún club y que obligaría a negociar su salida.

Pero el jugador aprovechó las circunstancias para colocar al club en una situación difícil. Cristiano, de manera inteligente, obliga a Florentino Pérez a posicionarse. Con tan solo una frase, el luso ha logrado dar la vuelta a la tortilla de una manera prodigiosa. Hace un par de meses Cristiano era el malo, era el que quería irse, incluso era el que tenía que ser vendido. Ahora vuelve a jurar amor eterno y es el club el que debe dar una respuesta.

Un problema recurrente

Lo de Cristiano con el Real Madrid es cíclico: se alternan fases de tranquilidad con otras de vertiginosas turbulencias. Amor y tristeza, pasión y enfado. Pero, si observamos toda la relación, convendremos en que no es un jugador fácil de llevar. A eso hay que añadir el injusto trato al que en demasiadas ocasiones le somete la afición blanca además, por supuesto, de sus estratosféricos guarismos. Es decir, que el público silbe al mayor goleador de la historia del club termina por dar la razón al jugador. “Los números hablan por sí solos”, dijo el portugués en la mencionada entrevista. Y es verdad, en su caso son completamente irrefutables.

La situación para Florentino se torna más complicada aún si tenemos en cuenta la recua de renovaciones de las últimas semanas: Marcelo, Isco, Varane, Benzema, Carvajal, Llorente y Asensio. Como en algunos casos los jugadores no estaban cerca de terminar su contrato, el presidente blanco se queda sin excusas para justificar la no renovación de Cristiano. Menos aún si, como aseguran en algunos medios, le prometió la mejora de contrato cuando vio que se frustraba el fichaje de Mbappé.

Dicha ampliación conllevaría una mejora de sus emolumentos. Cristiano quiere cobrar como los que más cobran en el mundo del fútbol (Messi, Neymar). Algunos incluso piensan que quiere costearse sus problemas con Hacienda con esta ampliación de contrato, pero esa es ya otra -compleja- historia.

Sea como fuere, Cristiano quiere renovar. Y Florentino, que hace no tanto incluso se planteaba si era el momento idóneo para vender a su estrella, no sabe qué hacer. Ahora que Bale -su ojito derecho- empieza a despuntar no está seguro de querer que CR sea el referente de su equipo de por vida. Otro lío a la vista.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99