Menú Portada
Schuster reclama, por contrato, la parte proporcional de las primas de Champions y Liga

La gestión de Ramón Calderón en el Madrid sigue en caída libre

Diciembre 27, 2008

El final de año del Real Madrid, o mejor dicho de la gestión de Ramón Calderón al frente de la entidad blanca, sigue dando noticias día a día. Lo peor, que la mayoría de ellas son negativas. Como ya saben ustedes, la asesoría jurídica del club, o sea, Javier Calderón, desconocía la cláusula del reglamento de la Champions League que imposibilita inscribir en el mercado invernal a más de un jugador que haya jugador competición europea con otro club esta misma temporada. Por otro lado, la misma asesoría jurídica se niega a firmar el finiquito que exige Bernard Schuster, cuando hace tan sólo tres meses que el contrato con el técnico alemán fue modificado.

pq_668_schuster.jpg

Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio. ¿Se acuerdan del célebre comic? Pues Ramón Calderón y sus huestes van camino de superarlos. Ni a posta se pueden cometer más errores en menos tiempo. Y todo ello lleva la firma del hermano del presidente, Javier Calderón, el asesor jurídico del club vulnerando todo código ético. El hermano del presidente no advirtió a la dirección deportiva de que se aseguraran que los jugadores que se fichasen en el mercado invernal no podían haber jugador torneo europeo alguno para poder ser inscritos para los octavos de final de la Champions. La norma UEFA, como ya han leído estos días, sólo admite un jugador que lo haya hecho en el torneo inferior, la Copa de la UEFA. No lo advirtió y el director técnico, Pedja Mijatovic, no se preocupó de averiguar si Huntelaar o Lass Diarra cumplían el perfil reglamentario. Ninguno de los dos lo hacía y por tanto uno de ellos se quedará sin ser inscrito.
Si ya es malo deportivamente hablando el tema, más lo es porque los dos fichajes previstos están en idénticas condiciones, con lo que ahora hay que empezar a buscar nuevos refuerzos para una plantilla mal confeccionada en verano y con las deficiencias que se han visto cuando han llegado las lesiones.
Pero peor es aún la imagen de desgobierno, desconocimiento e improvisación que mueve al club más importante de Europa en estos momentos en los que parece que los errores se cometen a conciencia. Y más lastimosa es la forma en que Calderón y los suyos tratan de justificarse con una nota de prensa patética en la que por un lado dan a entender que conocían la normativa, pero al mismo tiempo tratan de hacer una lectura diferente para volver blanco lo negro. Mantenedla y no enmendadla.
Cuando se desembolsan 40 millones de euros por dos jugadores vulgares y se piensa pagar el mismo importe por otros dos jugadores que ni apasionan ni ilusionan, se está ante una situación de descrédito permanente. Allende nuestras fronteras cada operación de este Real Madrid se toma a risa y pocos son los que dan crédito a las cantidades que se pagan. Sólo el Manchester City está haciéndolo con menos sentido que el Madrid. Habrá que preguntarle al vicepresidente económico Ignacio Rivero cuánto queda de los 85 millones que anunció en la asamblea que había en caja. Cuarenta al menos ya no están y los socios se preguntan cuánto hubiera costado pagar la cláusula de Cazorla o de Villa el pasado mes de agosto y si el equipo se encontraría en estos momentos en la situación que se encuentra, eliminado de la Copa del Rey, a doce puntos en la Liga, con la Champions a cara o cruz y habiendo cambiado de técnico.

Schuster reclama cerca de un millón de euros

Y como no hay dos sin tres, la destitución de Bernd Schuster, que ya salió por un ojo de la cara, aún se va a alargar en el tiempo. El alemán recibirá siete millones de euros por el despido, es decir, la totalidad del contrato. Contrato que en el mes de septiembre pasado fue modificado en sus cláusulas y cantidades, con lo que se gravó al club. O sea, poco más de dos meses ha tenido de vigencia. Y el amigo Javier Calderón parece que ha olvidado las referidas cláusulas en tan corto espacio de tiempo.
La verdad es que no es comprensible que se quiera discutir lo que está escrito y firmado por ambas partes. Schuster tiene derecho a percibir, al margen de los siete millones del contrato, la parte proporcional de las primas de Liga y Champions en el supuesto de que el equipo acabe ganando algún título esta temporada. Schuster no quiere que se le pague ahora esas cantidades sino que en el finiquito figure el derecho a percibirlo una vez que concluyan dichos torneos.
Y claro, no estamos hablando de pecata minuta. La cantidad firmada en cada uno de los torneos es de un millón de euros. Traducido, como Schuster dirigió 14 partidos de Liga de los 38 que componen el torneo, la parte proporcional de la prima serán cerca de 400.000 euros. Y en el caso de la Champions, con Schuster el Madrid jugó siete partidos de los quince que forman la competición, por lo que lo reclamado en caso de ganar la décima se acerca al medio millón de euros. Total, cerca de un millón de euros que el alemán quiere ver reflejado en su finiquito por si hubiera derecho a percibirlo. Una más del hermano asesor.