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La Consejería de Presidencia de Francesc Homs es la que más contrata con 45 trabajadores que le cuestan 2,9 millones de euros

La Generalitat de Cataluña de Artur Mas destina 11,8 millones de euros al año en personal de confianza y asesores contratados a dedo

Febrero 24, 2015

En total son 181 empleados que se reparten en 12 consejerías y otras cuatro instituciones
El Síndico de Agravios (Defensor del Pueblo de Cataluña), es el segundo organismo con más presupuesto en gasto de personal eventual, con 1,94 millones y 47 trabajadores
El gasto medio por trabajador se sitúa en los 65.084 euros aunque algunas entidades, como la Oficina Antifraude con 71.790 euros y el propio Síndico de Agravios con 72.211 euros, lo superan ampliamente


No corren buenos tiempos para la gestión de los territorios, y por ende, para las Autonomías españolas. De un tiempo a esta parte los recursos económicos se agotan, la asunción de competencias (en gran medida por las transferencias estatales), han aumentado a un ritmo vertiginoso y el truculento ritmo de crecimiento demográfico ha dibujado una pirámide poblacional donde los jubilados y los jóvenes sin empleo cada día son más, siendo menos los subsidios consignados para ellos. La crisis internacional comenzada en 2008 con el estallido de numerosas entidades bancarias de primera línea ahogadas por las hipotecas basura y los créditos subprime le ha dado un tono épico a la situación que parece que en 2015 -tras los últimos datos ofrecidos por el Banco Mundial-, podría comenzar a vislumbrar su recuperación.

Cuando se debería ajustar el cinturón, algunos han optado por continuar por la senda de la holgura. Es el caso de Cataluña, una Comunidad que allende el proceso separatista iniciado por el presidente de la Generalidad, Artur Mas -el que algunos consideran una cortina de humo para obviar su precariedad económica-, ha sido noticia en los últimos meses por los descalabros financieros a los que ha sometido a sus ciudadanos y por los que ha batallado duramente con el Estado, a través de su consejero de Presidencia, Francesc Homs. Recientemente, la Generalitat de Cataluña se ha vuelto a poner manos a la obra en este aspecto: ha solicitado formalmente al Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro su adhesión al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), para 2015 por un importe de 9.460 millones de euros. Y es que, los que claman en las calles por el soberanismo, ya han pedido 25.491 millones en forma de préstamos de este fondo desde 2012, mientras que tan solo han devuelto 946 millones en intereses al Estado. Del total de la cantidad solicitada para 2015, Cataluña asegura que 1.440 millones se destinarán a cumplir el objetivo de déficit de este año (0,7% del PIB). La deuda, en caso de secesión, llegaría al 145% del PIB.

Millones pagados a dedo

Pero, ¿ha hecho sus deberes Cataluña antes de realizar su petición desesperada al fisco estatal? Si observamos los datos del presupuesto del personal eventual, de confianza y asesoramiento de la Generalitat de Cataluña para 2015, la respuesta sería palmariamente negativa. El gasto total asciende en este ámbito a casi 9 millones de euros (8.948.698 euros), y a 12 millones de euros si a esta partida se le suma la dedicada al personal eventual de las altas instituciones de Cataluña para 2015 (2.831.620 euros).

En detalle, en relación a la Generalitat, se contabilizan 139 trabajadores eventuales, de libre designación, personal de confianza o lo que es lo mismo, elegidos a dedo. El área de Presidencia suma 45 (2.935.480 euros); Gobernación y Relaciones Institucionales, 14 (909.884 euros); Economía y Conocimiento (547.284 euros), cuenta con 8, una cifra que se repite en Enseñanza (528.198 euros); Salud (530.761 euros); Interior (481.129 euros); Territorio y Sostenibilidad (502.173 euros); Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (469.432 euros), Bienestar Social y Familia (513.415 euros); Empresa y Ocupación (524.212 euros); con uno más, con 9, cuenta Justicia (575.995 euros); y por último el departamento de Cultura posee 7 trabajadores eventuales (430.735 euros).


Las altas instituciones catalanas suman un total de 42 empleados eventuales distribuidos en los 13 que posee el Parlamento (744.670 euros), los 27 del Síndico de Agravios (1.949.712 euros); y otros dos que se reparten a partes iguales entre la Sindicatura de Cuentas (65.448 euros) y la Oficina Antifraude (71.790 euros).

En total, las consejerías y organismos públicos de Artur Mas destinan 11,8 millones en este año electoral a 181 empleados. El gasto medio por trabador supera los 65.084 euros aunque algunos organismos lo superan ampliamente. Con independencia del resultado electoral de las próximas elecciones a la Generalitat, lo que queda claro es que algunos acabarán el 2015 con sus bolsillos llenos.