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BIOGRAFÍA INÉDITA DE ENCARNA SÁNCHEZ (I)
Por el impago del impuesto de transmisiones patrimoniales

“La Garza”, la finca que Isabel Pantoja vendió a Encarna Sánchez en 1995, sigue a nombre de Paquirri y Carmen Ordóñez

Abril 7, 2008

En el acto de compra-venta, el notario advirtió hasta en tres ocasiones a la periodista que el inmueble no constaba a nombre de la tonadillera


Adelantábamos en ediciones anteriores que, en una declaración de últimas voluntades realizada por Encarna Sánchez el 23 de septiembre de 1995, la periodista de la Cadena COPE manifestaba su deseo de legar las propiedades de Marbella a su amiga Isabel Pantoja. Textualmente aquel manifiesto agónico dice: “La Gaviota, los dos apartamentos de Marbella, el local objeto de la permuta (escrituras en poder de Pedro Bonilla, y la finca “La Garza” para María Isabel Pantoja Martín, por su entrañable amistad y por nuestros hermosos momentos, de los cuales me llevo cada uno de ellos”.
Es una de las incontables primicias que aporta el libro, aún inédito,
El diario secreto de Encarna Sánchez: secuestrada, maltratada, robada, incinerada por odio, rencor, celos y codicia…” Sorprendentes revelaciones relatadas por Julio Fernández y que, a partir de esta semana, extraconfidencial.com desgranará objetivamente. Pero si algo queda claro tras la lectura de la pormenorizada investigación es que en torno a la popular periodista se movieron personajes de su más estricta confianza con un único fin: repartirse la millonaria fortuna que Encarna Sánchez acumuló y que en el día de su muerte se cifró en torno a los 2.500 millones de pesetas.
Y en ojo del huracán, las propiedades inmobiliarias. Hoy nos detenemos en la citada finca “La Garza”, sita en el término municipal de Medina Sidonia de treinta y siete hectáreas. En 1994, un 14 de febrero, Isabel Pantoja vendía a Encarna Sánchez, por 20 millones de pesetas que la tonadillera ya había recibido antes del acto de compra-venta, el inmueble perteneciente al legado de Francisco Rivera Pérez “Paquirri”. La mencionada finca es lo único que el torero legó a la tonadillera para cubrir los gastos pudiera originar el testamento. El resto, como ya sabemos a sus hijos y su familia, ninguno de estos bienes podrían ser vendidos hasta la mayoría de edad de sus hijos. Ese 14 de febrero de 1994, Francisco José Rivera Pantoja tan sólo tenía 10 años de edad. Y en ésa fecha Isabel Pantoja le vende La Garza a Encarna Sánchez.
Finalmente, “La Garza” es heredada por Juana María del Pilar Cebrián Morenilla, heredera universal de Encarna Sánchez, que, al querer hacerse cargo de la propiedad constata que está arrendada por Isabel Pantoja, a pesar de que no es la propietaria, a los ganaderos Vilariño Fontecuba, a los cuales les queda unos años de contrato. Pedro Bonilla, gestor de la popular locutora, declaró que la heredera tuvo que esperar que finalizara el contrato de arrendamiento para gestionar los tramites como propietaria de la misma, pero lo increíble es que la tonadillera cobró la totalidad de los arrendamientos cosa que no le correspondía.
Pero aún hay más: en el Registro de la Propiedad de Medina Sidonia a fecha de hoy, tal y como se puede comprobar en el documento que se adjunta, la finca está registrada a nombre de Carmen Ordóñez Fernández Lucas, por lo que se tuvo que hacer un contrato privado con los ganaderos vendiéndose la finca por una ridícula cantidad muy por debajo de los veinte millones que la tonadillera le cobró a Encarna Sánchez, ¿cómo se puede vender una propiedad sin ser el propietario? Una pregunta sin respuesta, de momento.
Mañana, resumiremos todos los pormenores, intrigas y pactos, de unos y otros en torno, a la bandera inmobiliaria de Encarna Sánchez: el chalet “La Gaviota”, hoy propiedad del actor Antonio Banderas, sito en la Urbanización Los Monteros, también en Marbella. La realidad siempre supera a la ficción.

Julio Fernández