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Sólo el 12% de las empresas acceden a estos cursos gestionados principalmente por sindicatos y patronal

La Fundación Tripartita repartió 575 millones de euros a “entidades colaboradoras”

Diciembre 7, 2009

Financiada por las cuotas de la Seguridad Social y por el Fondo Social Européo, la Fundación Tripartita no parece tener suficiente con estas aportaciones y recibe cuarenta millones de euros anualmente para “sus gastos corrientes” a pesar de que su éxito es más bien escaso.

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La Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, perteneciente al Sector Público Estatal, es uno de los órganos que componen la estructura organizativa y de participación institucional del subsistema de formación profesional para el empleo. Tiene carácter tripartito y su patronato está constituido por la Administración Pública y por las organizaciones empresariales y sindicales más representativas.

Sus responsabilidades son, colaborar y asistir técnicamente al Servicio Público de Empleo Estatal, contribuir al impulso y difusión de la formación profesional para el empleo entre empresas y trabajadores y prestar apoyo técnico a las Administraciones Públicas y a las organizaciones empresariales y sindicales presentes en los órganos de participación del sistema.

Los recursos que financian el subsistema de formación profesional para el empleo proceden de la recaudación de la cuota de formación profesional que realiza la Seguridad Social, de las ayudas del Fondo Social Europeo y de las aportaciones específicas establecidas en el presupuesto del Servicio Público de Empleo Estatal.

Un saco roto, ya que como se muestra en las últimas subvenciones recibe nada más y nada menos que 10 millones sólo para gastos corrientes.

Fracaso en sus cursos de formación

A pesar de estos recursos enormes, tan sólo  el 12% de las empresas españolas en 2008 se beneficiaron de estos cursos, cuyo coste supuso 575 millones el pasado año.

Todos estos cursos son gestionados por entidades colaboradoras, principalmente los sindicatos y organizaciones empresariales, ¿Si estos cursos no llegan a la mayoría de las empresas, a donde va a acabar el dinero?

Todo lleva a pensar en otra forma de financiación indirecta, mientras 1,4 millones de empresas, fundamentalmente pymes, no han tenido acceso a estos cursos.