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LAS CUENTAS DEL ESTADO
Demoledor Informe de Fiscalización del Tribunal de Cuentas

La Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales sólo destinó a su principal fin un 10% de la asignación de dos años

Diciembre 28, 2010

En 2007 recibió 27 millones de euros y en 2008 26,6 millones

Pese a ello, la previsión de ingresos para el 2009 aumentará un 63%

Según la Ley, el Pleno debe reunirse, con carácter ordinario, al menos una vez al semestre; la Comisión Nacional para la Seguridad y Salud en el Trabajo celebró una sesión plenaria ordinaria en cada uno de los ejercicios 2007 y 2008


¿Sabían ustedes que existe una Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales (FPRL)? Pues sí, y fue constituida el 27 de julio de 1999 por los representantes legales de la Administración General del Estado, de las Comunidades Autónomas y de las organizaciones empresariales y sindicales. Ahí es nada. La Disposición Adicional Quinta de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales viene a ordenar la creación de una Fundación, bajo el protectorado del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales –hoy, Ministerio de Trabajo e Inmigración-, con participación tanto de las Administraciones Públicas, como de las Organizaciones representativas de Empresarios y Trabajadores, cuyo fin primordial sea la promoción, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, de actividades destinadas a la mejora de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo.

A nuestras manos ha llegado el Informe de Fiscalización del Tribunal de Cuentas sobre la Gestión de la mencionada Fundación. Pues ya tiene trabajo extra -una ironía en los tiempos que corren-, el titular de Trabajo, Valeriano Gómez, si nos atenemos a las conclusiones del TC. Para empezar, decir que en el periodo fiscalizado, la FPRL recibió un total de 97,6 millones de euros distribuidos de la siguiente manera: en 2007, 27.064.977,80 euros; en el 2008, otros 26.667.946,25 euros y, por último, la previsión para 2009 es de, ni más ni menos, de 44.000.000 euros, un 65% más

Para empezar, decir que en el periodo fiscalizado, la FPRL recibió un total de 97,6 millones de euros distribuidos de la siguiente manera: en 2007, 27.064.977,80 euros; en el 2008, otros 26.667.946,25 euros y, por último, la previsión para 2009 es de, ni más ni menos, de 44.000.000 euros, un 65% más. Una financiación realizada mediante aportaciones del Ministerio de Trabajo e Inmigración procedentes del Fondo de Prevención y Rehabilitación y cuyo destino está reservado por la Ley a los fines generales de prevención y rehabilitación. En los ejercicios 2007 y 2008, la FPRL sólo destinó a su principal fin -la mejora de las condiciones de seguridad y salud en el Trabajo-, un 10,38% y un 9,34% en relación al importe total destinado por el sector público estatal en dichos ejercicios.

Mucho dinero y pocos resultados

Mucho dinero para escasos resultados, según constatarán tras leer las conclusiones del Tribunal de Cuentas. Las entidades participantes son el Ministerio de Trabajo e Inmigración, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, la Organización Internacional del Trabajo, Confederación Sindical de Comisiones Obreras, la Unión General de Trabajadores, la Confederación Intersindical Gallega, Euskal Sindikatua, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales y la Confederación Española de Pequeña y Mediana Empresa.

Y he aquí sólo algunas de las demoledoras conclusiones del Tribunal de Cuentas:

Desde el año 2003, la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales no ha mantenido una adecuada coordinación y colaboración con la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Desde la creación de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales hasta la Convocatoria de 2007, fueron ejecutadas cuatro acciones directas propuestas por la Comisión Nacional para la Seguridad y Salud en el Trabajo (ejercicios 2000, 2002 y 2007), cuyos importes representaron el 2,7% del importe total de acciones directas financiadas por esta Fundación en el período 2000-2007, lo que pone de manifiesto la débil iniciativa de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo en las tareas que realizó la Fundación.

Los artículos 14 y 21 del Reglamento de Funcionamiento Interno de la Comisión Nacional para la Seguridad y Salud en el Trabajo Nacional para la Seguridad y Salud en el Trabajo establecen que el Pleno debe reunirse, con carácter ordinario, al menos una vez al semestre, y que la Comisión Permanente debe reunirse, como mínimo, con carácter trimestral; sin embargo, este Tribunal de Cuentas ha verificado que la Comisión Nacional para la Seguridad y Salud en el Trabajo celebró una sesión plenaria ordinaria en cada uno de los ejercicios 2007 y 2008, de igual forma que su Comisión Permanente, también se reunió una sola vez en cada uno de dichos ejercicios.

Pues habrá que averiguar que se ha hecho con ese dinero y cuál es la respuesta de los sindicatos Comisiones Obreras y UGT que aprovecha, desgraciadamente, cualquier accidente laboral con resultado de muerte para clamar al cielo. Mañana más.