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Cerró ese ejercicio con más de 13 millones de pérdidas

La Fundación para el Desarrollo de la Formación en las Zonas Mineras del Carbón concedió en 2011 cerca de 37 millones de euros para becas

Diciembre 26, 2012

La industria del carbón descubre otro de sus agujeros negros en la gestión de las ayudas a la formación.
Según normativa europea, las subvenciones al carbón cesarán en 2018 y con ellas la práctica totalidad de las explotaciones. España sigue manteniendo con vida a un sector moribundo.
Además de los evidentes errores de gestión en las ayudas a la formación, el Real Decreto de 2010 aborda la problemática del carbón de modo desigual causando destrucción de empleo en la zona galaica.

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Ante la interminable sucesión de protestas que el colectivo minero del carbón clama en favor de un mantenimiento de las subvenciones millonarias otorgadas al sector año tras año, los datos que arroja el último informe publicado por el Boletín Oficial del Estado acerca de las cuentas de la industria del carbón en tan solo uno de sus ámbitos –a través de la Fundación para el Desarrollo de la Formación en las Zonas Mineras del Carbón- reflejan desorbitados presupuestos que caen en saco roto y generan al Estado español pérdidas y excedentes que deben ser repuestos. Como ya adelantaba en su edición de ayer extraconfidencial.com, la industria del carbón es un recurso vetusto y anquilosado en otros tiempos de un contexto histórico en los que el mineral fósil era una fuente de energía vital y rentable. El carbón debe dejar paso ahora, tres siglos más tarde, a otros modelos energéticos como el renovable que genera mayor producción y empleo que el carbón y el nuclear.    

A España le conviene seguir los pasos marcados por la Unión Europea. Por un lado, el protocolo de Kyoto, según el cual el incremento de emisiones de CO2 debía ser inferior al 15% en 2012. Por el otro, la decisión de la UE, tomada en diciembre de 2010, estando en el Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que marca 2018 –tras la presión de países de tradición minera como España o Alemania que consiguieron una prórroga de 4 años- como fecha límite para las subvenciones del carbón y cierre de aquellas minas que no sean rentables, una clasificación en la que se encuentran la totalidad de las explotaciones españolas.

El Real Decreto del carbón 134/2010 nació como una solución y pronto se convirtió en un agravante delicado. Esta disposición, secundada por Bruselas, prioriza el consumo de carbón autóctono frente al mineral importado, que es el que usan muchas explotaciones mineras de la península, como por ejemplo, las gallegas. El decreto manifiesta a las claras la torpeza con la que opera el Gobierno, en concreto el Ministerio de Industria que dirige actualmente José Manuel Soría. El Estado incentiva un mineral más caro, más contaminante y de peor calidad que el internacional, pone trabas a la explotación del carbón que descansa ya extraído en un stock de 16,5 millones de toneladas –del que solamente se pudo emplear el 10% durante los 14 primeros meses-, y destruye empleo en el período más lesivo para la minería nacional. Fruto de esta desigual política, favorable para las minas que explotan carbón nacional como las asturleonesas y perjudicial para las que tienen en el carbón autóctono su base productiva, fueron los encierros de camioneros y políticos en la localidad coruñesa de As Pontes para exigir al Gobierno el mantenimiento de empleo en lugar de su destrucción. El transporte de carbón importado desde el puerto de Ferrol hasta As Pontes y a la central de Meirama es uno de los frentes más afectados. Del mismo modo, al no llegar a su destino la materia prima, no habría actividad económica. 

Ante el peso abrumador de los datos, la realidad que vive España es divergente. A pesar de la resolución europea y de su pobre beneficio, el Estado continúa manteniendo al elefante blanco de la minería. El resultado del ejercicio de 2011 de la Fundación para el Desarrollo de la Formación en las Zonas Mineras del Carbón asciende a más de 13 millones de euros de pérdidas: 26 millones de ingresos frente a 39 de gastos. En 2010 este déficit alcanzó casi los 14 millones. ¿Dónde reside la rentabilidad?

Mala gestión

El importe destinado para la partida ‘Ayudas monetarias y otros’ que ascendió en 2011 hasta los 37 millones de euros –rozando un aumento de medio millón de euros desde 2010- fue empleado por la Fundación para conceder un total de 10.105 becas, 163 ayudas FORMIC y firmar dos convenios de colaboración. El montante total invertido a este objeto, ya excesivo de por sí, choca más si cabe con una pésima gestión del mismo.

En julio de este año, extraconfidencial.como ya alertaba como el Tribunal de Cuentas (TC) había detectado ciertas “debilidades”, en el proceso de gestión, esto es, deficiencias que ponen en duda todo el proceso de concesión de las cuantiosas ayudas, de principio a fin. Tanto en el caso de las becas corrientes como en el de las ayudas FORMIC, no se adjuntaba por parte de los beneficiarios los documentos acreditativos del pago de los gastos, existiendo, por tanto, costes cuyo pago no quedaba acreditado de forma directa en la documentación en poder de la Fundación y pudiendo el interesado obtener una doble vía de inversión para las mismas actividades.

Errores incomprensibles

En el epígrafe correspondiente a los créditos por operaciones fundacionales, el informe recoge la existencia de un apartado denominado ‘Deudores beneficiarios por prestación dudoso cobro’ en la que figuran dos importes fallidos por falta de justificación: 90.000 euros que corresponden a becas y 145.000 a ayudas. Según el dossier, esta cuenta “recoge las cantidades pendientes de devolver por beneficiarios de Becas, Ayudas y Convenios, ante la renuncia o falta de justificación del aprovechamiento de las mismas y que la Fundación estima serán de difícil recuperación”.  

En lugar de corregirse los errores cometidos en cursos pasados –según las cuentas anuales de la Fundación publicadas por el Boletín Oficial del Estado, dentro del epígrafe de Fondos Propios las pérdidas son compensadas con cargo a la cuenta ‘Excedente de ejercicios anteriores’-. El Patronato de la Fundación, con fecha 16 de junio del presente año, aprobó la propuesta de presupuesto para el ejercicio de 2012 que recoge una aportación del Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras de 45 millones de euros.

Jesús Prieto