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LAS CUENTAS DEL MUSEO VASCO (I)
Llegó a realizar operaciones en divisas por más de 20 millones de dólares

La Fundación Guggenheim perdió más de 7 millones en compra de dólares

Septiembre 6, 2010

Es gestionado por dos sociedades instrumentales creadas por el Gobierno Vasco

Las operaciones de cambio de divisas se realizaban telefónicamente

Es constante el incumplimiento general de la normativa contable


El Museo Guggenheim es uno de los puntos representativos más importantes tanto para la cultura como para el turismo de Bilbao y del País Vasco en general, pero todo lo contrario desde el punto de vista económico. Fue uno de los emblemas del Partido Nacionalista Vasco mientras gobernó aquella ciudad autónoma. Pero todo hace sospechar que tras ese símbolo identitario se escondían otros intereses nada claros. Así al menos se deduce del Informe de Fiscalización de las cuentas de esta institución en el periodo 1999-2007realizado por el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas.
Las dos sociedades instrumentales de la Fundación del Museo Guggenheim, creadas por las instituciones vascas para gestionar la Colección de Arte y el Edificio, no han respetado la legalidad en su gestión económica, un descontrol que llevó a pérdidas de más de siete millones de euros en operaciones de cambio de divisas.
La Sociedad encargada de comprar la colección de obras de arte, ordenó por teléfono operaciones de compra de dólares al contado por importe de 20,1 millones de dólares (16,44 millones de euros al cambio actual). Por el mismo método se contrató un préstamo de 6,8 millones de dólares (5,56 millones de euros), unas cifras astronómicas que es aún más grave ya que en ninguno de los casos se conoce quién autorizó estas operaciones, ya que el apoderado, Juan Ignacio Vidarte, alega que se trató de operaciones ordinarias que estaban encomendadas al entonces director financiero, Roberto Cearsolo, quien no contaba con autorización para hacerlo.

Prácticas ajenas a su objeto social
Este es solo una de las irregularidades. Así por ejemplo, la Fundación Museo Guggenheim asumió pérdidas de 800.000 euros ocasionadas por la cesión de dos operaciones de opciones de divisas en 2003 que eran ajenas a su objeto social. Su apoderado; y su director general decidió la cesión en 2003 de dos operaciones por importe de 1,5 millones cada una, de forma que la Tenedora asumió las pérdidas en beneficio de la Fundación.
Los votos de los consejeros nombrados a propuesta del PNV y del PP aprobaron el Informe sobre la Tenedora. Los dos consejeros propuestos por el PSE presentaron un voto particular en el que critican la contratación de operaciones de opciones sobre divisas por considerarla que es una “operación arriesgada”  para la que Vidarte no estaba autorizado.
Los consejeros que discrepan del informe aprobado creen que la tenedora suscribió las opciones sin existir riesgo de cambio, no vigiló la evolución del dólar para tomar decisiones sobre las operaciones pendientes y negoció las renovaciones a peor tipo de cambio que el vigente en cada momento. Consideran, además, que las operaciones suscritas no pueden considerarse cambio de divisas por tratarse de “derivados financieros, en mercados no organizados y con alto nivel de riesgo”.