Menú Portada
Dependiente del Ministerio de Medioambiente y Medio Rural y Marino de Rosa Aguilar

La Fundación Biodiversidad gastó 46.500 euros por cada uno de sus 58 trabajadores en 2009

Febrero 27, 2011

El importe alcanzó los 2,7 millones y supuso una desviación del 18% sobre lo reflejado en los Presupuestos Generales del Estado
La plantilla, al cierre de 2009, la componían 43 empleados fijos y 15 eventuales, de los cuales 42 eran directivos y técnicos y tan sólo 16 administrativos y auxiliares


Hace poco más de una semana se publicaron unos datos alarmantes sobre la investigación en España. Según ha denunciado el presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), y director del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, Joan Guinovart, la inversión en investigación científica volverá a desplomarse en 2011 al igual que lo hizo en 2010.  También, Guinovart lamentó el descenso de recursos públicos dedicados a I+D+i en los últimos presupuestos de un 7,38%, en términos corrientes, y de en torno al 10% en términos constantes, gasto que lleva desde 2008 una preocupante tendencia de disminución.
Por ejemplo, se teme por el final del programa Ramón y Cajal por medio del cual se buscaba el regreso de los mejores investigadores y, gracias a este, cada año España contrata unos 250 nuevos investigadores. Consolidarlos tendría para el Estado un coste de unos doce millones y medio anuales, algo irrisorio dentro de los Presupuestos Generales del Estado pero que parece que sucederá en 2011. Lo más llamativo es que, mientras esto sucede, en años anteriores no ha importado el gasto ni que este superará lo estimado en los PGE como ha sido el caso de la Fundación Biodiversidad.

Preservar el patrimonio natural a precio de oro

La Fundación Biodiversidad es una fundación pública dependiente del Estado y adscrita al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino que en la actualidad regenta Rosa Aguilar. Su fin es trabajar para preservar el patrimonio natural y la biodiversidad, dirigiendo su conservación a la generación de empleo, riqueza y bienestar en el conjunto de la sociedad, con especial atención al medio rural. Para ello, la Fundación colabora con entidades e instituciones que conforman una amplia red en la que participa el sector público, la sociedad civil y el tejido empresarial aunque la financiación procede de organismos públicos.
Fue fundada en el año 1998 para contribuir a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. Su principal órgano de gobierno es un patronato, en el que participan representantes de diferentes ministerios del Gobierno de España, así su presidenta actual es la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, y lo conforman también la Secretaria de Estado de Cambio Climático, el Secretario de Estado de Medio Rural y Agua, la Secretaria General de Medio Rural, el Secretario General de Medio Rural entre otros.
Así, como la propia Fundación afirma, para cumplir con “su misión” cuenta con un equipo multidisciplinar de alrededor de 50 personales para dar respuesta a las “exigencias que demanda el trabajo, la gestión y proyección social de la organización”.
Lo que no especifica es que los 58 trabajadores que prestaron sus servicios en 2009, 43 fijos y 15 temporales, lo conformen 42 directivos y técnicos superiores y tan solo 16 administrativos y auxiliares. 
En ese año en el que Elena Espinosa era su máxima responsable, más del 80% de los trabajadores eran mujeres, toda una demostración de que no es necesaria política de paridad para que las mujeres obtengan un puesto de relevancia, y de buen sueldo, ya que todos los trabajadores, fijos y temporales, costaron 2,68 millones de euros, es decir 46.500 euros, es decir casi 8 millones de pesetas por cada uno de ellos.

Una desviación del 17% frente a los Presupuestos Generales del Estado

Estas cifras, 2,03 millones en sueldos y salarios y 650.000 euros en cargas sociales, son aún más llamativas por la desviación frente a los Presupuestos Generales del Estado, un aumento del 17% que supuso 398.000 euros más, 194.500 euros en sueldos y salarios, un 10% más, y 203.500 en cargas sociales, un 45,50%.
Unos gastos que suponen un tercio de los gastos corrientes de una Fundación que se nutre del dinero del Estado como lo demuestra las dos subvenciones que recibió en 2009, una 11.710.260 euros y otra de 1.470.490 euros, luego minorada a 1.000.000 de euros, que no fue suficiente para cubrir los gastos que superaron los ingresos.