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El tiro que sufrió en su pie le imposibilita la práctica de la mayor parte de los deportes

La frustrante limitación de Froilán, hijo de los duques de Lugo

Octubre 3, 2013
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Nos cuentan, con visos de toda veracidad, que Felipe Juan Marichalar y Borbón (“Froilán” para todos), no salió completamente indemne de su desgraciado accidente con una escopeta de caza con la que hace ya un año se propinó un malhadado tiro en el pie en una finca de la familia Marichalar. Por lo que parece las secuelas del accidente de temperamental Froilán no son una tontería, pues ahora le pasan una seria factura imposibilitándole a perpetuidad la práctica de la mayor parte de los deportes. Toda una gran frustración difícil de digerir  para un adolescente de 15 años muy activo y energético, que desciende de una larga tradición de reyes apasionados por la caza y de una familia muy vinculada a la práctica deportiva: la caza en el caso de la familia Marichalar, que posee fincas propias en la provincia de Soria, la hípica en el caso de su madre doña Elena y de la infanta doña Pilar, y la práctica de la vela y de los deportes náuticos que siempre han apasionado tanto a don Juan Carlos como a sus hijos el príncipe de Asturias y doña Cristina y a su padre el conde de Barcelona que en 1958 cruzó el Atlántico a bordo del frágil “Saltillo”.

De forma lógica el gabinete de prensa del palacio de la Zarzuela no pronuncia comentario alguno sobre esta limitante situación del nieto mayor del rey, pues la política de la casa es más que clara en todo cuanto toca a la protección de la imagen pública de esos menores que son los nietos de los reyes, a quienes se intenta evitar todo daño posible en edades particularmente delicadas. De ahí que la mayoría de los parientes de don Juan Carlos recibieran este verano con alivio la noticia de la marcha de doña Cristina a Suiza (“sin duda alguna es lo mejor para los niños” – nos comentaba uno de ellos), una decisión que al margen de otras consideraciones posibles salvaguarda la privacidad de los hijos de la infanta que se encontraban tremendamente expuestos y desprotegidos en Barcelona donde sus acciones circulaban fácilmente (“uno de ellos” – nos comenta una aristócrata barcelonesa – “le robó un día el bocadillo a otro niño en las aulas del Liceo Francés”).

Froilán, de colegio en colegio

Pero el joven Froilán se prodiga mucho más que sus primos Urdangarín en el ámbito público, pues su singular espontaneidad le genera muchas simpatías y llama poderosamente la atención aunque sus capacidades intelectuales no brillan en exceso tras su notable fracaso escolar de los últimos años. Ya en su momento abandonó el colegio San Patricio, de Madrid, para marchar a una prestigiosa Boarding School británica en el condado de Sussex (24.000 euros por año), para luego regresar a España y matricularse en 2011 en el colegio de Nuestra Señora del Pilar, en el corazón del madrileño Barrio de Salamanca (330 euros por mes). Un colegio de menos ínfulas que el de Gran Bretaña, pero del que en otro tiempo salieron muchos de los más conocidos políticos de la Transición.

Pero las notas de Froilán continúan sin ser buenas, y este año ha entrado en tercer curso de la ESO tras repetir segundo y ha tenido que pasar a engrosar las filas del llamado grupo de diversificación escolar, en el que compartirá aulas con otros alumnos con problemas de aprendizaje para poder completar la Enseñanza Secundaria. Tanto es así que este verano entró a trabajar como monitor voluntario para niños en le Fundación Carmen Pardo-Valcarce, cuyo fin es trabajar en pro de los derechos y de la participación de las personas con discapacidad intelectual en nuestra sociedad. Sin embargo, el carácter expresivo y travieso del nieto de los reyes ya cuenta con una larga trayectoria mediática pues todos le vimos propinar una patada a su prima Victoria López-Quesada y Borbón-Dos Sicilias en la boda de los príncipes de Asturias, y también fue muy sonado su altercado de este verano en Mallorca con su primo Pablo Urdangarín.

Según algunos Froilán le propinó un cabezazo y le amenazó con el pincho de una brocheta cuando Pablo se acercó a la mesa de la merienda; según otros la escena se produjo por el malestar de Froilán cuando su primo tocó antes de tiempo los brownies que él estaba preparando con tanto empeño. ¿Será acaso que habrá salido como su tío abuelo el  infante don Alfonso, aquel hermano del rey Juan Carlos que murió víctima de un desgraciado accidente por arma de fuego en 1956? Si, aquel adolescente, simpático y travieso que era Alfonsito de quien se contaba en Portugal que, en compañía de su primo el príncipe Adam Czartoryski, jugaba a tirar piedras para romper los cristales de las farolas de las recoletas calles de Estoril, y un día hasta lanzó un dardo a salva sea la parte de la oronda figura del ínclito don Pedro Sáenz Rodríguez.