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La Fórmula 1 va a protagonizar este 2017 la temporada más rápida de su historia y caerán varios récords

Febrero 20, 2017
f1

Se van a batir todos los récords de velocidad. Esta es la previsión de técnicos e ingenieros en base a cálculos y simulaciones desarrollados en los potentes ordenadores que utilizan. Creen que la velocidad más alta de la historia alcanzada jamás por un Formula 1 va a quedar atrás y hay varias razones para pensarlo sin la necesidad de utilizar una de esas computadoras de supercálculo. La nueva reglamentación construye un monoplaza con un enorme efecto aerodinámico, capaz de apretarlo contra el suelo aún más de lo visto hasta ahora. En la escudería Ferrari manejaban en noviembre cifras que apuntaba a que su diseño, mejorado desde entonces, podría avanzar al menos 2,5 segundos con respecto a los monoplazas de 2016 tan solo por cuestiones aerodinámicas. De acuerdo con los estudios de Pirelli, gracias al nuevo ancho de sus neumáticos, se podría observar un ahorro de unos 3 segundos por vuelta. Si a esto añadimos que se cree que los motores de este año van a superar el incremento de unos 50 caballos de promedio, se podría compensar la pérdida de velocidad provocada por la mayor sección de los neumáticos delanteros y el arrastre aerodinámico. Si sumamos estos factores tenemos unos coches que en algunas pistas podrían ser entre cinco y seis segundos más rápidos que los del año pasado.

De forma paralela a esto en los tests de Barcelona de finales de febrero, los Formula 1 llevarán paquetes aerodinámicos que incrementarán en al menos un 30% el agarre proporcionado por el aire, y esto arroja que los coches pasarán por curva a una velocidad muy superior. Es en curva donde lógicamente desarrollan menos sus velocidades punta, pero dependiendo de a qué ritmo pasen por alguna de ellas, enfilarán las rectas con mayor ímpetu en especial con el superior agarre en este sentido que irán desarrollando las escuderías durante la temporada. En base a esto es muy fácil que en la temible recta de Monza sea batido el récord de velocidad por algún monoplaza equipado con un motor Mercedes, en principio los más potentes. Un dato poco aireado por los italianos es que durante las pruebas de los nuevos neumáticos de Pirelli ha sido batido el récord absoluto de la pista privada de Fiorano, colindante con la factoría roja. El hecho ocurrió con la pista seca, pero con un coche de hace dos años dotado con apéndices y trucos aerodinámicos como las llamadas ‘skirts’ (faldones) para emular la presión del aire y el efecto suelo que manejarán este 2017. Al ser un coche de 2015, con aditamentos a todos luces ilegales, y sin ninguna solución vigente, se quedaron con el dato en las interioridades de la formación, algo que hizo sonreír a todos de manera poco disimulada.

La cifra mágica de los 400 kilómetros por hora

El récord absoluto de un F1 durante más de una década estuvo en manos de Juan Pablo Montoya, logrado en la pista italiana en 2005. El corredor colombiano a bordo de un McLaren con motor Mercedes marcó unos estratosféricos 372,6 kilómetros por hora durante unos entrenamientos. Los Fórmula 1 no tienen velocímetro pero gracias a la compleja red de sensores onboard son capaces no solo de conocer su ritmo, sino de adquirir multitud de datos con referencia a las circunstancias en que se logró, y una es el aire ya sea a favor o en contra. Muy ligeramente a favor lo tuvo Pastor Maldonado durante el Gran Premio de México de 2015, cuando al volante de un Lotus con motor Mercedes alcanzó los 366.8 kilómetros por hora en un registro que no se había visto en mucho tiempo, y nunca en el trazado azteca. Al año siguiente, 2016, se unieron dos circunstancias para batir el récord de Montoya: los coches consiguieron ser casi 2,5 segundos más rápidos y se disputó la primera prueba en el circuito urbano de Baku. Lo primero entra dentro de lo lógico, pero dentro de lo segundo no es que el aire de Baku haga más rápidos a los coches, sino que la pista urbana de la capital de Azerbayán alberga una recta de algo más de dos kilómetros. En ella y aprovechando un rebufo de Max Verstappen, el finlandés recién fichado por Mercedes logró a bordo de un Williams la escalofriante velocidad de 378 kilómetros por hora, una marca jamás lograda nunca por un F1. A la recta de Baku se accede desde una serie de cuatro curvas enlazadas muy suaves (de la 17 a la 20) y si los monoplazas podrán correr aún más en ellas, es fácil pensar que entrarán en la recta mucho más rápido, de ahí que muchos esperen que el récord pueda ser batido. Lo mismo sucede en Monza, marco tradicional del Gran Premio más rápido, y por lo tanto corto, de todo el calendario. La entrada a la recta de meta se hace tras dejar atrás la conocida y amplia curva de La Parabolica. Si con la nueva aerodinámica esta curva puede hacerse hasta entre 30 y 40 kilómetros por hora más rápida según cálculos de Red Bull, los monoplazas comenzarán su lanzamiento mucho antes y los 372,6 kms/h de Montoya orden alcanzarse mucho antes de la frenada. Si a todos esto añadimos que la FIA eliminó las limitaciones de desarrollo en los motores, es fácil pensar que la potencia vaya creciendo paulatinamente para que se superen los 20-30 caballos en las fechas en que se disputó el Gran Premio de Italia, septiembre. De encajar todas estas piezas, el protagonista de esa carrera no será su ganador, sino el que bata el récord de velocidad en la Fórmula 1 de todos los tiempos con una cifra mágica en mente: alcanzar los 400 kilómetros por hora. Muy difícil, pero cada día más cercana.

José M. Zapico

@VirutasF1