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La coincidencia de horarios hizo que el público se inclinara por las dos ruedas

La Fórmula 1 no pudo con el mundial de motos

Julio 27, 2009

El “negocio” de La Sexta con la Fórmula 1 no parece tan rotundo como los directivos de la cadena se esperaban. El domingo, en el primer enfrentamiento directo con otro evento deportivo como el mundial de motociclismo, las dos ruedas tuvieron más audiencia que los coches. Y eso que las motos estuvieron por debajo de sus cifras habituales. No queremos pensar qué ocurrirá en la próxima carrera que se disputa en Valencia, si finalmente la FIA mantiene la sanción a Renault y Fernando Alonso no puede tomar la salida. Telecinco, pese a su caída de audiencia, se debe estar frotando las manos.

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Contrataron a Antonio Lobato a golpe de talonario -600.000 euros por temporada, oiga-, arrebatándoselo a Telecinco igual que habían hecho ya con los derechos de emisión por los que han pagado el triple de lo que pagaba la cadena de Fuencarral. En La Sexta creían que la Fórmula 1 les haría llegar a lo más alto de la audiencia española, pero no repararon que el éxito de Telecinco de los últimos años no estaba en el presentador ni en las carreras en sí, sino en los éxitos de Fernando Alonso. Pagan lo que no vale el producto y ni revendiendo a varias autonómicas equilibran gastos.
Y lo peor de todo es que a la primera que ha habido enfrentamiento directo con otro acontecimiento deportivo de envergadura, han perdido. Siguen arrastrando el déficit de la cobertura nacional –pese a la TDT-, pero es que además este año a F1 interesa a muy pocos. Otra cosa será cuando Alonso cambie de equipo y pilote un Ferrari, algo que se intuye para el próximo año. Pero el presente ya no hay quien lo arregle. El pasado domingo, a la hora que se disputaba el Gran Premio de Hungría se corría el Mundial de Motociclismo en Inglaterra. La carrera de 250 cc la vieron una media de 1.732.000 espectadores en La 1 de TVE. La F1 la veía una media de 2.034.000 espectadores. Cuando comenzó la carrera de MotoGP, la audiencia se fue a los 2.404.000 televidentes de media, dos puntos más de share que los coches a la misma hora.
Cuando TVE acabó con las motos dejó en La 1 el Tour de Francia, que lo vieron una media 1.676.000 espectadores, sólo para contemplar el podio del Parque de los Príncipes con Alberto Contador en lo más alto. Una cifra que desmerece bastante lo de la Fórmula 1. Y la propia cadena de Mediapro lo hizo aún más ridículo cuando por la noche ofrecieron un partido amistoso del Real Madrid ante el Al Itthad árabe, que congregó a 2.775.000 espectadores. Un simple amistoso de muy bajo perfil superó a los mundiales de coches y motos. Para que vena las cadenas qué es lo que interesa al público español.

TVE sin publicidad

Los principales operadores de telecomunicaciones y las cadenas de TV privadas no parecen dispuestas a aceptar sin rechistar la futura Ley de Financiación de la Corporación de RTVE. Según publicó ayer El Economista, las telecos se rebelan ante un proyecto que consideran “injusto, arbitrario y anticonstitucional“, mientras que las televisiones privadas amenazan con no tributar el último trimestre del año si el ente público “fuerza el espíritu de las leyes y sigue contratando publicidad antes de la entrada en vigor de la norma“.
La medida que planean adaptar los operadores de telecomunicaciones es bastante drástica, ya que uno de sus objetivos es el de declararse insumisos en el caso de que finalmente se confirme la aprobación del nuevo impuesto con el que se pretende financiar las cuentas de TVE. El ejecutivo pretende cobrar a las telecos el 0,9% de sus ingresos, lo que supondría para el ente público unos 245 millones de euros al año. Veremos qué pasa con el Mundial de MotoGP, con el ciclismo, con los partidos de la selección de fútbol y otros cuantos eventos que tienen en exclusiva.