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Exige un plan de reequilibrio financiero para soportar su endeudamiento

La fiscalización del Ayuntamiento de Puertollano desvela un resultado presupuestario “irregular y negativo”

Febrero 21, 2013
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Resulta paradójico que las palabras del poeta, historiador y político británico del siglo XIX, Thomas Macaulay, tomen mayor actualidad y validez dos siglos más tarde. Y es que no deja lugar a dudas que “los políticos tímidos e interesados se preocupan mucho más de la seguridad de sus puestos que de la seguridad de su país”, anteponiendo su interés particular al bien común del colectivo. Un bien común que no deja de ser la tarea -utópica y desvirtuada- que les fue asignada en su momento.El egoísmo, la corrupción y el afán de lucro en la que se ve envuelta la clase dirigente de nuestra nación hacen que la política tome una deriva sinuosa en la que los casos Bárcenas, Nóos o Malaya convivan con las penurias de la clase media.

El Ayuntamiento de Puertollano y su cabeza visible, Joaquín Carlos Hermoso Murillo, no son ajenos a esta situación. El Informe Definitivo de Fiscalización del Ayuntamiento ciudadrealeño de los ejercicios comprendidos entre 2008 y 2010 –recientemente publicado por el Diario Oficial de Castilla La Mancha- ha sacado a la luz numerosos errores de gestión administrativa que contrastan abiertamente con el número de ceros existente en la nómina del alcalde puertollanero y, por ende, con la declaración de patrimonio e intereses del mismo. Según la información facilitada por el Registro del Ayuntamiento de Puertollano, Joaquín Carlos Hermoso Murillo -regidor del consistorio- presenta unos ingresos brutos anuales de un total de más de 61.000 euros entre su salario de alcalde, honorarios por sus labores como consejero de Caja Castilla La Mancha y Unicaja y la impartición de cursos de Protección Civil. Sin embargo, la retribución del edil no es lo único que llama la atención. Dentro de su declaración de bienes patrimoniales destacan fincas urbanas por valor superior a 200.000 euros o dos automóviles de alta gama de primeras marcas.

Gestión precaria

La fiscalización del Ayuntamiento de Puertollano en el periodo comprendido entre 2008 y 2010 no comparte tan boyante expansión. Según el informe publicado por el D.O.C.M. los resultados negativos que se han registrado de 2008 a 2010 pueden deberse a un sistema de control interno con “un grado de fiabilidad bajo, al haberse comprobado puntos débiles en el control de la gestión económico-financiera y contable de la Entidad Local y no estar cubiertos los riesgos”. Para erradicar esta situación, se deberían “establecer procedimientos normalizados en todas las áreas de gestión de ingresos y gastos, que permitan una adecuada planificación, gestión y control de los mismos”.

Pero, ¿cuáles son los motivos que conducen al Ayuntamiento a esta situación? En primer lugar y como dato revelador aparecen las numerosas irregularidades a la hora de formalizar sus Cuentas Generales. Éstas, “no acompañan las memorias exigidas en el Texto Refundido de la Ley Reguladora de Haciendas Locales, y en la Instrucción de contabilidad, para los municipios con población superior a 50.000 habitantes”, como son la memoria justificativa del coste y rendimiento de los servicios públicos y la memoria demostrativa del grado en que se hayan cumplido los objetivos programados con indicación de los previstos y alcanzados, con el coste de los mismos.

En cuanto a la contratación, las anomalías presentes en la formalización de los convenios son un claro síntoma del desequilibrio presupuestario. “En la mayoría de los expedientes de obra fiscalizados no consta el informe del proyecto por la Oficina de Supervisión de Proyectos exigido por el Texto Refundido de la Ley de Contratos de las Administraciones y la Ley de Contratos del Sector Público”. Además, “entre los criterios objetivos para la adjudicación del contrato se omite el criterio ‘precio de ejecución’, sin que conste la motivación de su exclusión como criterio de acuerdo a lo regulado en el Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento General de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas”.

El siguiente indicio causante de la precaria gestión de la casa consistorial se desprende directamente de los anteriores. El vago control interno y la despreocupada contratación ocasionan una lógica alza de los gastos y disminución de ingresos. Por un lado, “en los tres ejercicios se observa una fuerte evolución al alza de un ejercicio a otro, ya que si en el ejercicio 2008 el presupuesto inicial aumentó en un 3,02% como consecuencia de la tramitación de expedientes de modificación de créditos, este porcentaje se eleva a un 15,93% en 2009 y a un 24,96% en el ejercicio 2010”. Por otro lado, en cuanto al presupuesto de ingresos, éste “ha experimentado una disminución del 15% en el periodo analizado. Destaca la caída experimentada en el ejercicio 2010 con respecto a 2009, en el que el presupuesto de ingresos sufre una disminución del 28%”. Además, durante el periodo fiscalizado la Corporación no tuvo aprobado un plan de disposición de fondos, que regulara la tesorería municipal, lo que “dificulta el seguimiento y control de los movimientos que configuran la estructura real de la tesorería”. Datos clarividentes de una entidad no rentable y caótica.

Presupuestos y endeudamiento

La inflación del presupuesto y su desequilibrio a lo largo de los tres años analizados han desembocado en una situación de endeudamiento insostenible y una necesidad de capital para poder hacer frente a los objetivos de los ejercicios venideros. En palabras recogidas por el dossier de fiscalización, “el resultado presupuestario presenta una evolución muy irregular a lo largo del periodo analizado, ya que en los ejercicios 2008 y 2010 es negativo”. Como pone de manifiesto el informe de la intervención municipal correspondiente a la liquidación del ejercicio 2010, “existen obligaciones pendientes de ser formalizadas que si se hubiesen aplicado al presupuesto provocarían un incremento del resultado presupuestario negativo”. Así, el Ayuntamiento de Puertollano enturbia la realidad y juega con los números de sus operaciones ocultando parte de sus abonos no satisfechos para presentar unas cuentas más saneadas. No obstante, estas “obligaciones pendientes” conforman un saldo de 10.012.387,13 euros.

Desde un punto de vista general, “en los tres ejercicios analizados la liquidación presupuestaria arroja un remanente de tesorería para gastos generales negativo” lo que ha derivado en una estabilidad presupuestaria deleznable y su consecuente necesidad de reestructuración. “En la liquidación del presupuesto correspondiente al ejercicio 2010 al no haber alcanzado el objetivo de estabilidad presupuestaria previsto, el Ayuntamiento está obligado a la elaboración de un Plan de reequilibrio financiero”.

Errores en las Cuentas Generales, anomalías en los contratos, oscilaciones en el balance de ingresos y gastos, incumplimiento de presupuestos y una estabilidad económica quebradiza son los principales achaques de un sistema fiduciario endeble. La más preocupante, quizás, la falta de control interno que lleva al Ayuntamiento de Puertollano a una situación de “incremento del endeudamiento neto a largo plazo, consecuencia de la necesidad de efectivo para acometer los proyectos de inversión previstos y no financiados mediante fondos propios o transferencias de capital”. Unos objetivos necesarios para satisfacer el bienestar de la población puertollanera, que debido a los errores pasados se suspenden en el aire, sin conocer las posibilidades reales de su concreción.

Jesús Prieto