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La final de la Champions, en diez detalles: del “yo tiro el quinto” de Cristiano al “tengo que pensar” de Simeone

Mayo 30, 2016
final champions zidane

El Atlético dejó de creer durante 20 minutos fatídicos. Las caras de los jugadores del Atlético durante el calentamiento indicaban que algo iba mal: demasiada tensión y responsabilidad en los hombros de unos futbolistas que estuvieron idos del partido durante los primeros 20 minutos. Cuando comenzaron a creer que sí podían hacer daño al Madrid, la primera parte ya estaba agonizando. Aun así, consiguieron revertir la situación… hasta la tanda de penaltis.

Cristiano se quitó la camiseta, pero el crack fue Bale. Además, con diferencia. Gareth Bale realizó un trabajo extraordinario, tanto en ataque como en defensa. En labores ofensivas percutió por banda, hizo daño en el centro y hasta peinó el balón del tanto madridista. Pero es que en la retaguardia se fajó como nunca lo había hecho durante este curso, hasta el punto que tiró el penalti de la tanda cojeando. Otro dato: Bale fue el encargado de lanzar la mayor parte de los libres directos de los que dispuso el conjunto blanco, demostrando que cada vez tiene más galones. CR cuajó un partido muy pobre, pero volvió a ser el héroe por marcar el quinto penalti. Después (esta vez fue más justificado que en Lisboa) se rompió la camiseta al más puro estilo ‘Hulk’. Los focos alumbraron a Cristiano pero el mejor fue el galés.

Fernando Torres y Sergio Ramos

Fernando Torres, tocado y hundido. Los que mejor le conocen aseguran que era el partido de su vida. Para el delantero de Fuenlabrada, igual que para algunos jugadores del Atlético -por edad- era un ‘ahora o nunca’. Terminó siendo un ‘por el momento no’. Lo cierto es que no tuvo su día, aunque Simeone decidió no sustituirle. Esperaba ‘El Niño’ poder marcar en la tanda, pero no le dio tiempo. Quién sabe si fue su despedida del club de su vida.

La primera de Ramos como capitán. En Lisboa, Iker Casillas le permitió levantar la Copa pero ahora lo hizo por méritos propios. Sergio Ramos, que llevaba comportándose como capitán desde hace años, ahora ejerce como tal, dentro y fuera del terreno de juego. Volvió a ser decisivo durante el partido (marcó el tanto y fue nombrado ‘MVP’), no falló en la tanda y después se permitió el lujo de mandarle un recado -en tono humorístico- a Florentino: “No voy a vivir toda la vida”; o en otras palabras: “Valore lo que tiene, presi”.

La rueda de prensa de Simeone

La tanda de penaltis, al descubierto. Los dos equipos tenían muy claro cuál era el lado malo de cada portero: el izquierdo de Oblak, el derecho de Navas. Todos los penaltis fueron ahí, ningún jugador arriesgó. Oblak adivinó el de Marcelo y estuvo cerca de pararlo y Keylor hizo lo propio con el de Juanfran, que quiso escorar tanto que terminó fallando. Cristiano quiso tirar el decisivo (“Yo tiro el quinto”): fue lo único destacable de su encuentro.

Simeone mete miedo a la afición colchonera. Hizo todo lo posible porque su equipo ganara. Hasta se le pudo ver pidiendo a la grada un último esfuerzo en la tanda de penaltis. No fue suficiente. Después, en sala de prensa, el argentino se mostró realmente afectado, reconociendo que perder dos finales era “un fracaso” y, sobre todo, instalando el pavor entre la parroquia colchonera: “Tengo que pensar”. ¿Acaso se avecina un fin de ciclo?

Dos lados de una misma moneda en el Real Madrid

Danilo se reivindica en el momento más importante: Muchos madridistas se temieron lo peor cuando Carvajal se retiró lesionado, máxime teniendo en cuenta que Carrasco ya estaba en el campo y que el sustituto iba a ser Danilo. No obstante, el ex del Oporto se reivindicó en un partido muy sobrio e incluso fue uno de los que tiró del carro (junto a Lucas Vázquez) en la prórroga. ¿Le perdonará la afición todos sus fallos anteriores?

James, la cara amarga del madridismo. James Rodríguez no disfrutó en plenitud de la fiesta del Real Madrid. De un tiempo a esta parte, el colombiano se ha convertido en una pieza totalmente secundaria para Zidane, que volvió a dejarle en el banquillo durante todo el choque en Milán. El tercer fichaje más caro de la historia del club blanco es una de las últimas opciones para el técnico galo. Puede que la etapa de James en Chamartín esté a punto de terminar.

Zidane y la línea del fracaso y éxito

Pepe y Arbeloa, los marrulleros. El portugués por su recital en el terreno de juego: duras entradas, juego sucio, actuaciones teatrales de segunda o tercera clase y un largo etcétera. Cómo debió ser la cosa para que el colegiado, Mark Clattenburg, se burlara de él en una de sus representaciones. Después, ante los micrófonos, no fue precisamente elegante en la victoria. “Que vaya a Neptuno a limpiar porque allí no queda nada”, le dijo a Enrique Cerezo. Arbeloa, en su tuit de despedida del madridismo se salió del tiesto con este polémico mensaje: “¡Hala Madrid! (hijos de puta)”. No dejó grato recuerdo en el plano deportivo (inédito durante toda la temporada) y tampoco en el personal. Muy feo.

Zidane, a un palo del fracaso. El penalti marrado por Juanfran marcó la línea que separaba el fracaso del éxito para Zinedine Zidane. De la posibilidad de terminar el curso en blanco se pasó a ganar la Champions. Es un balón de oxígeno para un entrenador que aún está buscando su camino pero que, indudablemente, ha servido como revulsivo para un equipo que hace no mucho estaba en coma deportivo. Veremos lo que pasa en el futuro.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99