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La fiabilidad de comScore en la medición de visitas parece tener los días contados: La revista Business Insider, con 328 millones de visitas, se revela contra el monopolio en la medición del tráfico web que le acusa de restarle hasta un 300% de audiencia

Noviembre 8, 2016
comscore

El acceso a la información ha cambiado radicalmente. Usted ha podido llegar a esta información directamente entrando en nuestra portada, por una búsqueda en Google, por un tuit, una entrada en Facebook o un agregador de noticias, entre muchas otras opciones. Todo ello lleva a que se pongan más en duda los sistemas de métricas tradicionales, que como es el caso de comScore, la empresa que persigue monopolizar el control de audiencias de casi todos los medios, desde la televisión y la radio -de la mano de su accionista Kantar Media la primera y de su acuerdo con el Estudio General de Medios (EGM) la segunda-, del cine y, por supuesto, los medios digitales.

La empresa norteamericana que aún no ha hecho públicas las cuentas revisadas de los tres últimos años, en la que infló los resultados no financieros, tal y como informó Extraconfidencial.com, es cada día más cuestionada por los medios por sus errores en medición. El último, Business Insider, una de las publicaciones de economía y empresas más leídas en Estados Unidos y a nivel global, que cuestiona la metodología por olvidarse de más de tres cuartas partes de su audiencia real. Para comScore, esta web tiene 80 millones de usuarios mensuales; según los datos de la propia revista su audiencia supera los 320 millones, un 300% más.

Lo que no mide comScore

Para Business Insider, comScore desprecia y no tiene en cuenta el alcance real de las publicaciones a través del resto de plataformas. De hecho, ya es conocido como su sistema de panel en el que basan su audiencia, no en clics reales, sino en lo que visitan una serie de personas seleccionadas, minusvalorando el tráfico móvil cuando algunos medios ya superan el 50% de las visitas por este método. De hecho, los datos de Google Analytics muestran una discrepancia importante, ya que reflejan 98 millones de usuarios frente a los 80 millones de comScore, más de un 20% de diferencia. Pero las disconformidades van mucho más allá de este punto. ComScore se olvida de otras fuentes de lectura cada vez más importantes.

En primer lugar, las redes sociales. Sólo en Facebook, la página Tech Insider llega a 262 millones de personas. Si se tiene en cuenta que Business Insider tiene otras 35 páginas en Facebook y sólo analizando quién ve contenidos enlazados a Business Insider, la suma de visitas alcanza los 276 millones. Restando las visitas repetidas (30%), quedan 206 millones de visitas. En segundo lugar, están los acuerdos con portales como Yahoo y MSN (Microsoft). Las audiencias de estos portales añaden otros 19 millones de visitantes.

Y, por último, se encuentran otros cuatro millones de lectores únicos que proceden de otras Redes y medios sociales como LinkedIn, Twitter, SmartNews y Snapchat, lo que suma en total 328 millones de usuarios, más de cuatro veces más de la estimación de comScore.

Trampas y estimaciones frente a datos reales

El resultado diferencial se comprueba por otro tipo de referencias; por ejemplo, los 3.500 millones de páginas vistas al mes, incluyendo contenido de vídeo, texto o imágenes. También por el volumen de comentarios, que ronda los 50 millones mensuales, lo que significarías que más del 60% de los visitantes según comScore interactúan con la Web, una proporción completamente irreal. Todas estas métricas nuevas y reales dejan obsoleto el sistema de comScore, basado en estimaciones que permite las trampas más burdas, como aglutinar audiencias de otras Webs en las que se firman acuerdos de asociación pero que no son visitas reales a la página principal.

Con todo ello, comScore se olvida del dato verdadero y real, como los consumidores consumen realmente las noticias e información hoy en día y ponen al servicio de Agencias de Medios datos muy alejados de la realidad que al final acaban traduciéndose siempre en unos resultados cada día más pobres para las empresas.