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Probablemente será la infanta doña Elena

La Familia Real enviará representación a la boda de la princesa Magdalena de Suecia

Mayo 5, 2013
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Aún no se apagan los ecos de la investidura del rey Guillermo Alejandro de Holanda cuando ya comienzan los preparativos para la primera gran boda real del año, la de la princesa Magdalena de Suecia con el financiero norteamericano Chris O’Neill que se celebrará el próximo 8 de junio en Estocolmo. Una celebración de dos días que comenzará con una cena privada de etiqueta ofrecida por el rey Carlos Gustavo de Suecia la noche anterior en el Grand Hôtel de Estocolmo, y que seguirá con la ceremonia de boda que se oficiará en la capilla del palacio real en la tarde del día siguiente, tras la cual los novios y sus invitados reales pasearán en barca por los canales de Estocolmo antes de la gran cena en el palacio de Drottningholm. La corte británica ya ha anunciado que la reina Isabel estará representada por sus hijos los condes de Wessex, pero a estas fechas aún no se sabe en la Casa del Rey quien representará a la familia real española en este evento que, aunque de rango menor, contará con la presencia de alguien de nuestra casa real que muy probablemente sea la infanta doña Elena. Si sabemos que el funeral previsto para fines del mes de junio por el centenario del nacimiento de don Juan de Borbón también tendrá lugar, como ya se había informado, en el monasterio de El Escorial.   

El malentendido de la diadema de doña Letizia

También se va aclarando el malentendido relacionado con el origen de la diadema de hojas de diamantes que doña Letizia lució en la cena de gala previa de la investidura del rey de Holanda. Una pieza que, como ya afirmamos en este medio, fue regalada por el general Franco y su esposa a doña Sofía (el gobierno español regaló un broche de brillantes y rubí) con ocasión de su boda en 1962, pero sobre la que parece que en un primer momento desde Zarzuela (probablemente por desconocimiento) se dijo que era procedente de la familia real griega, para matizarse después que la polémica pieza habría sido propiedad de la familia real española en tiempos de Alfonso XII y tras haberse perdido su rastro durante largo tiempo fue recomprada en 1962. Pero para el gabinete de prensa de Casa Real lo importante es la buena valoración que se hace tanto dentro como fuera de España de la imagen de los príncipes de Asturias durante su estancia en Ámsterdam (doña Letizia ha sido particularmente alabada en muchos foros por su elegancia). Y es que la muy buena sintonía entre los herederos españoles y los nuevos reyes de Holanda es notoria, hecho que se aprecia en el lugar particularmente destacado en el que fueron ubicados en la gran foto de familia con el resto de la realeza europea.

Cambios en la casa Orange

Y mientras don Felipe y doña Letizia se recuperan de su larga estancia en Ámsterdam, donde el miércoles Guillermo Alejandro y Máxima todavía ofrecieron un brunch en el palacio real antes de salir a despedir a sus invitados en compañía de sus hijas, uno de los primeros actos del nuevo rey de Holanda ha sido el nombrar como ayudante personal a su primo hermano el príncipe Maurits de Orange-Nassau que el 1 de mayo fue elevado al rango de teniente capitán de la marina real. Curiosamente Maurits, que es hijo de la princesa Margarita de los Países Bajos y de Maurits van Vollenhoven,era hasta la investidura del nuevo rey el número 10 en la línea de sucesión holandesa, pero debido a los recientes cambios en las leyes dinásticas de los Orange desde el 30 de abril él y sus hermanos han dejado de ser miembros de la familia real, saliendo también de la línea de sucesión a la corona por no entrar en el tercer grado de parentesco con el nuevo monarca. Entre tanto en Londres el biógrafo oficial del ex rey Constantino de Grecia, el griego Christos Zabounis, ha declarado que hace ya algún tiempo que el hermano de doña Sofía ya no reside en Inglaterra sino que está completamente instalado en su Grecia natal. Aunque no ha cerrado de forma definitiva su casa de Hampstead, en la campiña inglesa, Constantino dice sentirse feliz de haber vuelto a Grecia donde piensa vivir a partir de ahora de forma permanente por su deseo de estar junto al pueblo griego que tanto sufre en estos momentos de gran crisis. Él no desea alejarse de allí dada la degradada situación política y económica, siempre en la esperanza de que la forma de gobierno pueda incluso llegar a cambiar en un país que ya abolió y restauró la monarquía en numerosas ocasiones en el pasado.

Ricardo Mateos