Menú Portada
En junio de 2012 se celebra el jubileo de diamante de la reina Isabel II

La familia real británica no abdica de sus fastos y los griegos critican a su rey

Diciembre 18, 2011
pq_923_Queen.jpeg

El Reino Unido se prepara ya para los grandes fastos que marcarán en junio de 2012 el jubileo de diamante de Isabel II, cuya popularidad incuestionable parece resistir todos los embates, y la monarquía británica está desempolvando sus fastos mostrando ya la barcaza real, una verdadera joya inspirada en los interiores del mítico Orient Express, a bordo de la cual la reina y la familia real se pasearán por las aguas del Támesis simbolizando la opulencia de las viejas tradiciones marítimas británicas de los Hannover y los Estuardo. Nada parece poder abrir líneas de agua en la sólida monarquía británica, tan sostenida por el aparato del pageantry británico del que veremos buenas muestras con ocasión del jubileo que se completará con un tour mundial del príncipe de Gales, la duquesa de Cornualles y los duques de Cambridge por los cinco continentes.

Poco importan las recientes revelaciones según las cuales la propia familia real se porta con la mayor frialdad, y un cierto deje de desdén, con el segundo esposo de la princesa Ana, el oficial de marina Sir Timothy Laurence, que no es bien aceptado por los hijos de esta y es poco respetado hasta por el personal de servicio del palacio de Buckingham donde trabajó como caballerizo en los años 80. Ni tampoco las gruesas diferencias entre el príncipe de Gales y su hermano el príncipe Andrés, por el deseo de éste último de mantener una familia real más extendida en la que tengan cabida sus hijas las princesas Beatriz y Eugenia. De hecho la popularidad internacional de los duques de Cambridge es tal que en un reciente viaje a Dinamarca para publicitar el grito de África en relación con las hambrunas en el Este del continente consiguieron recaudar para UNICEF, en tanto solo un día, la nada despreciable cantidad de un millón de libras. En ello no les va a la zaga el príncipe de Gales, que a pesar de sus muchos detractores está entregado a sus numerosos emprendimientos solidarios, con los que recauda cientos de millones de libras para múltiples causas, y para los que en estos momentos busca un jefe de gabinete.

Rehabilitación del difunto príncipe Pablo

Entre tanto en Mónaco, donde se cuenta que Charlene Wittstock ha trabado una buena amistad con su cuñada Estefanía, la princesa Carolina ha recibido el premio “Menschen in Europa” por su trabajo solidario a cargo de la institución “Amande Mondiale”. Sincrónicamente, en el principado se ha anunciado la creación para 2012 de la Fundación Princesa Charlene, cuyos objetivos no han sido aún desvelados, pero que tendrá una finalidad solidaria enfocada a la ayuda a los niños y a las mujeres con dificultades y cuyo campo de acción serán los cinco continentes.

Pero las familias reales en ejercicio no son las únicas que prodigan sus actividades solidarias puesto que en los Balcanes casi todos los reyes sin trono intentan también acercarse a los desfavorecidos apoyando emprendimientos solidarios. Días atrás la princesa Katherine de Serbia, esposa del príncipe Alejandro, recibía en el Palacio Blanco de Belgrado un galardón de la revista Hello por su reconocido compromiso con causas humanitarias, al tiempo que los tribunales de Belgrado decidían, tras 66 años, rehabilitar públicamente al ya difunto príncipe Pablo que fue regente del reino en los difíciles años del nazismo.

Grecia crítica por la indiferencia del rey Constantino

Mientras, en Rumania el príncipe Nicolás, nieto del rey Miguel, colabora con la Fundación Concordia en sus centros de ayuda para jóvenes con trastornos psicológicos y del comportamiento y para chicos de las calles. Y es que la familia real rumana se prodiga mucho últimamente en la escena internacional como forma de promocionar su país, y buena prueba de ello es que la semana pasada la princesa Margarita y su esposo Radu Duda asistieron a una cena de gala en el Guildhall de Londres como invitados de honor. Así mismo, y desde su nuevo y flamante estatus oficial, el príncipe Nicolás de Montenegro tambiénse mueve activamente a favor de su país donde recientemente ha visitado la población costera de Tivat, para promover allí el desarrollo del turismo local con los fondos de la fundación que preside.

No es, por tanto, de extrañar que importantes figuras de la alta sociedad helena y de las más conocidas familias griegas no se ahorren las críticas al rey Constantino, residente en Londres, por no haberse puesto a disposición de la población griega en uno de los momentos más difíciles y conflictivos de la historia reciente del país, crítica que se hace extensiva a sus hijos, los príncipes Pablo y Nicolás, a los que si se ve frecuentemente en fiestas y glamorosas celebraciones de la más alta sociedad internacional.

Ricardo Mateos