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El Tribunal de Cuentas embargará 150 propiedades de los hijos del ex alcalde para responder de un desfalco de 108 millones de euros en Marbella

La familia Gil en la picota: la Justicia investiga por fin su patrimonio

Enero 20, 2013
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En los próximos días el Tribunal de Cuentas atenderá la petición del Ayuntamiento de Marbella de embargar 150 propiedades a los herederos legítimos de Jesús Gil y Gil (sus cuatro hijos: Jesús, Miguel Ángel, Miriam y Oscar Gil Marín), para responder del desfalco municipal cometido durante su gestión en esta ciudad de la Costa del Sol, y que el TC ha cifrado en 108 millones de euros, sólo durante el período de 1991 a 1999. Todavía queda por responder del presunto desfalco cometido en los siguientes cinco años y que se verá en los próximos meses en la Audiencia Nacional, durante el juicio de las diligencias previas 100/2003, del Juzgado Central de Instrucción nº 2, conocidas por el nombre de “Saqueo de Marbella II”.

El Tribunal de Cuentas ya había atendido hace meses una primera petición de embargo del Ayuntamiento de Marbella sobre las acciones de diez compañías vinculadas a la familia Gil, entre ellas AMZ SA, Presidencia del Club Atlético de Madrid SL, Promociones Futbolísticas SA, etc. Pero cuando se procedió al embargo se dieron cuenta que las mencionadas sociedades estaban prácticamente vacías de activos y que se había producido un posible alzamiento de bienes. Eran meros cascarones vacíos sin mercancía alguna.

Una sociedad de ficción, un instrumento de Jesús Gil

Las dos últimas sociedades mencionadas y vinculadas a la familia Gil fueron ya investigadas en su día por la Fiscalía Anticorrupción. Las dos, en teoría, se dedicaban a “escuelas y servicios de perfección del deporte”. Pero la realidad era otra muy distinta. En octubre de 2006 la sociedad Promociones Futbolísticas se encontraba en fase de liquidación y, según sentencia del Tribunal Supremo del año 2004, “era una sociedad meramente instrumental que hacía de caja única”. El Fiscal Anticorrupción José Grinda ya calificó, en abril de 2007, a esta sociedad de “ficción, un instrumento del fallecido señor Gil”.

Todo indica que se pudo producir presuntamente un escape de activos dentro de estas sociedades, vaciándolas de cometido alguno y transfiriendo sus activos a otras mercantiles radicadas en paraísos fiscales del Reino Unido; por ejemplo, a través de Brompton Manor. A esta sociedad, la Audiencia Nacional le embargó, en diciembre de 2009, unas 164.981 acciones del Atlético de Madrid para hacer frente a los numerosos debitos de la familia Gil con la Justicia. Las investigaciones de Anticorrupción desvelaron que Promociones Futbolísticas, en la que Miriam Gil -la hija del ex alcalde-, actuaba como administradora, vendió en el año 2006 las acciones del club rojiblanco a Brompton Manor, en una operación que tenía como objeto ocultar la verdadera titularidad de las participaciones y evitar con ello que fueran embargadas por el “Caso Saqueo I”.

Una herencia envenenada

Hay que recordar que Jesús Gil y Gil, ex alcalde de Marbella y ex presidente del Atlético de Madrid, falleció en mayo de 2004, pero las causas judiciales que afectan a sus herederos aún siguen vivas y su auténtico patrimonio continúa siendo una incógnita… aunque, según declararon oficialmente sus hijos en noviembre de 2004, “el patrimonio neto provisional” de Jesús Gil tras su muerte era de 625.007 euros, y contando sólo en metálico con 854 euros.

Ahora, el Ayuntamiento de Marbella, el máximo perjudicado, quiere llegar hasta las últimas consecuencias y recuperar hasta el último céntimo de euro que se malgastó y dilapidó durante la era de Gil y Gil. Ya en abril de 2011 una sentencia del Tribunal de Cuentas consideró responsables contables del daño a sus herederos, al aceptar éstos en su día la herencia de su progenitor, y así sucederle en todos sus derechos y obligaciones. Los Gil recurrieron ante el Supremo paralizando estas medidas que por ahora son sólo provisionales, alegando que ellos aceptaron la herencia de su padre a beneficio de inventario, una fórmula jurídica con la que intentaban dejar a salvo su patrimonio, amasado gracias a los negocios presuntamente ilícitos de su padre. De este modo, sólo responderían de las deudas con el dinero y acciones que este les había dejado: y que ascendían a 854 euros y acciones por valor de unos 600.000 euros.

Más de 30 sociedades, el gran canal de escape

Tras una investigación profusa sobre los bienes y propiedades de la familia Gil, escondidos tras sociedades tapaderas, el Tribunal de Cuentas procederá en breve al embargo preventivo de 43 locales comerciales, 6 viviendas, 5 parcelas y 96 plazas de garaje que figuran registradas a nombre de sociedades de los Gil, como Club Financiero Inmobiliario, Mirando, Promotora Alcazaba, Promotora Alhambra, Vegángeles, etc …que están ubicadas en Madrid, Chinchón (Madrid), Puente del Arzobispo (Toledo), Marbella (Málaga),Torremolinos (Málaga) …De momento no se han investigado todavía los bienes de la familia Gil en el extranjero, que según fuentes judiciales son múltiples.

Todas las actuaciones que realizó en su día el Tribunal de Cuentas sobre la gestión de Gil y Gil en Marbella estuvieron condicionadas por múltiples limitaciones, como carencias de documentos, libros, cuentas y retrasos en su entrega, lo que puso de manifiesto la escasa colaboración del gilismo con la Justicia. El gran canal de escape de Gil y Gil, por donde huía el dinero, lo constituían las 31 sociedades mercantiles de capital municipal en Marbella, de las que las autoridades marbellíes sólo comunicaron la existencia de 25, y cuyas carencias documentales eran mayúsculas.

Una deuda con Hacienda de 2.904 millones de pesetas

Por ejemplo, la deuda de estas sociedades mercantiles municipales con la Hacienda Pública, según los datos facilitados por la Agencia Tributaria, ascendía en el año 2000 a 2.904 millones de las antiguas pesetas. Además, “algunas de estas sociedades recibieron terrenos como consecuencia de ampliaciones de capital o entregas del Ayuntamiento, constatándose diversas irregularidades en la valoración y enajenación de los mismos. Además, Eventos 2000, S.L. adquirió en 1993 un Hotel para posteriormente venderlo, operación que queda fuera de su objeto social”.

El denso informe del Tribunal de Cuentas, de unas 200 páginas, al que ha tenido acceso Extraconfidencial.com, afirma que “con carácter habitual, las sociedades mercantiles municipales efectuaban pagos con talones al portador o en metálico por importes elevados”, contraviniendo la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas. Además, la mayoría de los documentos acreditativos de las operaciones del Ayuntamiento y de las sociedades mercantiles municipales estaban constituidos “por fotocopias o facturas que no explicitan suficientemente los servicios prestados o bien sólo acreditan el recibo de los fondos por el perceptor, sin acompañar otros documentos que avalen la contraprestación realizada”.

Señales de Humo, tras la pista

La táctica de Gil y Gil era recurrir habitualmente a fórmulas de fraccionamiento y aplazamiento de pago a sus acreedores mediante la aceptación de letras de cambio; así como “conceder diversas subvenciones a entidades privadas, sin que quede acreditado el uso dado a los fondos públicos”. De este modo, “con carácter general, se expiden órdenes de pago a justificar a nombre de concejales y de personas ajenas al Ayuntamiento. Algunos libramientos no quedan justificados en el plazo de tres meses”. Así, en el periodo investigado, quedaron sin justificar órdenes de pago expedidas a favor de concejales por importe total de 87,3 millones de pesetas. Además, con el agravante que durante todos los ejercicios fiscalizados se retribuyó a trabajadores fuera de la plantilla presupuestaria.

La oposición en el Atlético de Madrid, encabeza por Señales de Humo, investiga de nuevo todos los movimientos de la familia Gil, sobre todo, en referencia al club Atlético de Madrid SAD y, en concreto, a importantes movimientos de capitales en el extranjero, al posible alzamiento de bienes y a presuntas estafas procesales cometidas en el club rojiblanco para intentar manipular sus balances, como también dentro de la operación especulativa de permuta del Estadio Vicente Calderón con La Peineta.

Los Gil han contrarrestado toda esta ofensiva con recursos ante el Tribunal Supremo y ante el Superior de Justicia de Madrid, a través del mismo abogado que defiende al cabecilla del Caso Gürtel, Francisco Correa. Se trata del conocido letrado José Antonio Choclan, ex magistrado de la Audiencia Nacional. Pero de momento la batalla contra la familia Gil continua en los juzgados y nadie puede cantar victoria. El clan de nuevo en la picota.

Juan Luis Galiacho