Menú Portada
Estudio patrocinado por Endesa

La familia de una persona con discapacidad intelectual asume un sobreesfuerzo económico de entre 19.000 y 31.000 euros al año

Abril 16, 2009

FEAPS, con el patrocinio de ENDESA, y la colaboración de Antares Consulting acaba de realizar un estudio titulado “Estudio del sobreesfuerzo económico que la discapacidad intelectual ocasiona en la familia en España-2008”. El objeto de este estudio es evaluar el coste que la discapacidad intelectual ocasiona en las familias.


Las familias que cuentan con una persona con discapacidad intelectual gastan al año de media entre 19.000 y 31.000 euros más si se valora las horas de dedicación, los gastos añadidos en salud, desplazamientos, etc. y las pérdidas de oportunidades de empleo que conlleva.

El indicador de medida que se utiliza es el de sobreesfuerzo económico: el sobreesfuerzo económico es la expresión en euros del valor de las horas extras de cuidado, del desembolso extra por razones de la discapacidad y del coste de oportunidad extra del individuo, es decir de las consecuencias económicas de la discapacidad en la familia. Por tanto, es una medida que trata de cuantificar no sólo el gasto corriente extra en discapacidad (hablaríamos entonces de sobreesfuerzo financiero), sino las horas extra de dedicación no financiadas por ninguna administración, así como los costes de oportunidad del individuo (es decir, el capital que pierde por tener que dedicar sus esfuerzos a “atender a su discapacidad”).

Si para complementar el esfuerzo financiador de la administración, una familia con discapacidad intelectual tuviese que contratar a alguien para que se ocupase de su familiar y para que asumiese los desembolsos directos que acarrea la discapacidad, debería abonarle por término medio 2,5 veces el salario mínimo interprofesional al mes (1.800 euros).

En la actual situación de crisis económica, estos datos cobran mayor relevancia y demuestran la discriminación que algunas familias experimentan por el sobreesfuerzo económico que sobrellevan al tener en su seno un miembro con discapacidad intelectual.

El índice de sobreesfuerzo económico resultante, de la persona con discapacidad y su familia no debe ser interpretado como la cantidad de dinero que la unidad familiar necesita gastar, sino como la expresión o el valor económico resultante de cuantificar en unidades monetarias, el conjunto de costes en los que incurre la familia, una vez restadas las medidas compensatorias.