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La familia Caparrós se vuelca con su hijo Alonso tras el escándalo, Olvido Hormigos inaugura su diario erótico en Interviú, Juan Carlos Monedero protagoniza una desagradable bronca con José María Calleja y Gemma Nierga estudia varias ofertas tras dejar la SER

Julio 18, 2017
caparros

Todavía colea el encuentro sabatino entre el veterano locutor Andrés Caparrós y su hijo Alonso. En Twitter la actitud de Alonso ha sido muy criticada en lo que algunos tildan de “encerrona”. Andrés junior acudió ayer lunes a Sálvame para escuchar las opiniones de los tertulianos sobre su hermano. Kiko Matamoros señaló que le gustaría que Alonso se pusiera en “manos de un especialista, él debe dirigir su vida”. Belén Esteban desveló que sus padres habían salido llorando de los estudios de Mediaset, por lo cual Andrés junior matizaba: “No está al cien por cien por la adicción. Todavía tiene la cabeza distorsionada y tiene que perdonarse a sí mismo”. Angélica, mujer de Alonso, dio la versión de su marido: “Está meditando en los Pirineos. No es un problema que se vaya a zanjar con insinuaciones, porque es injusto y su problema ya pasó. Él ahora es muy vulnerable a algunas realidades y las canalizó de forma equivocada. Detrás de esto hay muchos temas familiares y como no quiere entrar en según qué temas, lo focalizó en el trabajo de su padre”. En el programa ayer volvieron en confirmar que María José Campanario está ingresada en una clínica psiquiatra, pese a los varios desmentidos de la mujer de Jesulín de Ubrique.

Por otro lado, Olvido Hormigos estrenó su sección de relatos eróticos en Interviú. La ex concejal cuenta una tarde de siesta: “Me quité la blusa y el sujetador y me encendí un cigarrillo, porque el tabaco me recuerda al sexo, a ese cigarro entre polvos (…) y si estoy desnuda, esa sensación es mayor si cabe. Había decidido combatir el calor de una forma más expeditiva. La chica, de unos treinta años, yacía desnuda sobre la cama con las muñecas atadas al cabecero mientras el chico, inclinado sobre ella, le dedicaba infinidad de caricias y besos. Mi respiración empezó a acelerarse y mi mano, sin darme apenas cuenta, descendió hasta introducirse por dentro de mi braguita. Estaba tan caliente que empecé a acariciarme y a tocarme. El chico se había incorporado y se despojaba de la única prenda que aún le quedaba puesta, mostrando en toda su extensión su miembro erguido, un miembro no demasiado grande pero bien formado y aparentemente muy duro, que a mí me ponía muy cachonda. Lo reconozco, una polla muy dura me pone más que una polla grande. Era la primera vez que yo veía hacer el famoso ’69’ del que tanto había oído hablar a mis amigas y, la verdad, noté un escalofrío de placer que empezaba en mi boca deseosa de carne, recorría mi brazo convertido en un cable de alta tensión y terminaba en el centro de mi feminidad. Dentro de mí, mi mano aceleró su ritmo mientras la otra acariciaba mis pechos y pellizcaba mis pezones, duros como requería la ocasión. Me corrí, no pude más y un intenso orgasmo invadió mi cuerpo, pero no cerré los ojos y seguí mirando”.

En el universo Mediaset también son objeto de comentario las negociaciones de la cadena con Aída Nizar para que sea la nueva estrella del espacio de debate que conducirá Jordi González y el fracaso del programa Snacks de tele, realizado por la productora de Sálvame, La Fábrica de la tele. Este espacio se estrenó el sábado en Cuatro con un paupérrimo 3,1% de share, menos de la mitad de la media de su cadena.

El enfado de Monedero

Juan Carlos Monedero protagonizó ayer una desagradable bronca con José María Calleja en plena intentona de desligarse de Venezuela. El fundador de Podemos se explicaba: “Hay toda una construcción mentirosa que lo que pretende es que no se mueva nada. Yo estaba en Las Mañanas de Cuatro contando esto, y gritos, insultos, además oía mal… y se reían, diciendo que como los tesoreros del PP, que oía solo lo que quería. Y digo ‘no es posible que estén haciendo esto en Las Mañanas de Cuatro, que es un sitio donde se puede debatir’… Y si uno junta todo, piensa que igual está pasando algo que hace que haya una orden de nuevo de disparar contra nosotros sin clemencia; algo que está llevando a estos mercenarios de medios a cargar las baterías contra Podemos, y eso tenemos que entenderlo”. Calleja entonces apuntaba: “Está haciendo un show. Es una estupidez esto”. Monedero se enfadaba: “Calleja a veces representa papeles que…”. Y el periodista le interrumpía: “Yo no represento ningún papel, el que hace el papelón eres tú, ¡que eres un papelón en ti mismo! ¡Abstente de opinar sobre mí!”. Y el profesor universitario remataba: “Me sorprende que Calleja tenga la incapacidad que comprender que la gente tiene derecho a evolucionar. Me extraña que sea tan corto de miras. Que se comporte de una manera más sensata”.

Gemma explica su adiós

Gemma Nierga rompió su silencio en el programa El Suplement de Catalunya Radio para explicar su adiós a la SER: “Si notas la voz que tengo (en el corte de la despedida), pero en concreto aquí se nota que tengo una voz llena de dolor. Pero una voz fuerte que quiere decir todo lo que quiere decir, ¿no? Yo tenía muy claro todo lo que tenía que decir. Me lo había preparado mucho. Eso no es improvisado… Y llevaba días ensayando… cómo lo diría. Y sobre todo no quería ponerme a llorar. Y lo conseguí. La verdad es que hay unas personas que dirigen la radio que son los que mandan y que no veían en el proyecto a partir de ahora. No me veían… pues porque no les gustaba cómo lo hacía, porque no les gustaba mi manera de hacer radio… Porque quizá les salía muy cara. No lo sé. No sé tampoco muy bien cuál es la verdad. Pero la verdad lógica me lleva a pensar que ellos querían hacer una radio diferente donde yo no tenía que estar”.

También aclaró su futuro: “Sí, bueno, muchísimas ofertas tampoco, no quiero decir que no… Es que la gente dice: “Buah, debe de ser tan increíble… Debe de estar llamándote todo el mundo… ¿Qué tienes para septiembre?” Y yo digo: “No os voy a engañar”, es que me parecería una fantasmada decir: “muchísimas”. Algunas, sí. Generosas, interesantes… Profesionalmente jamás me hubiera imaginado según que cosas que evidentemente no diré porque es feo decir “He dicho no a…”. No… Pero… He recibido y he conocido personas estos días que he descubierto que me abrían sus puertas. Y eso ha sido muy emocionante, porque yo durante años, cuando me hacían alguna oferta, ni tan siquiera iba a esas reuniones a hablar de eso, porque yo estaba en la SER y quería seguir en la SER. Y entonces ahora es un placer poder decir «tomamos un café cuando quieras». Eso no decía nunca. Y ahora he tomado cafés con gente que me ha dicho «Ven si quieres.» De momento he dicho que no… Es que mi psiquiatra me ha dicho que tengo que decir que no. Pero tengo que empezar a decir que sí a alguna cosa. Porque yo quiero trabajar. No quiero dejar de trabajar. Yo no soy de años sabáticos, ni soy de “Ay, qué bien, ahora me encontraré a mí misma…”.

Jorge Higueras