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La falta de vacunas de Hepatitis B en toda España deja a cientos de pacientes sin sus dosis y retrasa el inicio de tratamiento a aquellos que sufren enfermedades autoinmunes

Julio 19, 2017
dolors monserrat

En el mundo existen, aproximadamente, 350 millones de personas infectadas por el virus de la Hepatitis B. Aproximadamente entre el 3 al 10 % de los pacientes infectados desarrollaran una forma crónica, es decir continúan con el virus en el organismo multiplicándose en el hígado y el torrente sanguíneo, pudiendo la misma ser totalmente asintomática. Esta infección persistente aumenta el riesgo de cáncer de hígado hasta 100 veces y hasta un 20 % más de posibilidades de desarrollar cirrosis. En España los infectados por el virus de la Hepatitis B son el 15-17% de la población. Los portadores crónicos el 0,6-1,3 %. Un índice muy elevado para el que hay un fácil remedio, su vacuna con una eficacia del 90% en adultos y adolescentes. Eso siempre que la haya.

Mientras que médicos, científicos y autoridades de muchos países luchan contra aquellos que abogan por no usar vacunas e incluso especulan con efectos secundarios no probados científicamente, en España, el Ministerio de Sanidad de Dolors Monserrat y las distintas comunidades autónomas parecen empeñados en hacerles el trabajo a todos ellos al dejar a España sin vacunas de hepatitis B.

Pacientes en espera de su tratamiento con inmunosupresores

“Es el peor momento del año”, nos confirma la responsable de enfermería de un centro de salud. “Desde primavera son muchos los que solicitan vacuna de Hepatitis B, al menos para tener sus dos primeras dosis, porque se van a un país de riesgo. Nunca se piden muchas vacunas y este año han previsto peor que nunca y ahora los enfermos que más las necesitan, no las tienen”, añade. Este grupo a la que se refiere esta profesional con más de 26 años de experiencia en la sanidad pública es el de los pacientes inmunosuprimidos.

Son decenas de miles los que se encuentran entre este colectivo. Por un lado los portadores de VIH, pero también aquellos que con enfermedades autoinmunes, en las que sus propias defensas atacan a su cuerpo, que toman inmunosupresores para poder combatir estas dolencias. Las hay de todo tipo: artritis reumatoide, lupus eritematoso, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, etc., y afectan a miles de personas. Al tomar sus tratamientos, baja su nivel de defensas y son mucho más proclives a contagiarse de otras enfermedades víricas, y una de las que más destaca es precisamente la Hepatitis B. Por todo esto, la precaución obligada antes de iniciar un tratamiento con inmunosupresores es estar vacunado, en su totalidad, o, al menos, en casos más extremos y urgentes tener las dos primeras dosis. Al no haber vacunas en España se demora el arranque de muchos tratamientos.

Sin plazo y con problemas para los más pequeños

A la vez que se cancelan decenas de vacunaciones, el personal sanitario de todos los puntos de España se enfrenta a la pregunta del millón: ¿Cuándo habrá vacunas disponibles? No hay respuesta oficial y, en la mayoría de los Centros de Salud, piden que no se cite hasta septiembre. Y esto no es lo peor. Según ha publicado la Asociación Catalana de Enfermos de Hepatitis (ASSCAT), en la actualidad sólo sólo hay una cobertura del 39% de la dosis de nacimiento de vacunación contra la Hepatitis B. Todo un despropósito.