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El padre de la actriz, ingresado por neumonía

La falsa operación estética de Ana Obregón

Febrero 23, 2010

Está más guapa que nunca y eso, sin duda, provoca celos y comentarios malintencionados. Es el caso de Ana García Obregón, que acudió a la consulta del Dr.Vila Rovira.

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Está a punto de empezar con esa miniserie de carácter histórico que, a buen seguro, será récord de audiencia y hasta de comentarios. Ana Obregón vuelve a su esencia más pura: a interpretar. Es lo que sabe hacer, por eso todavía hay multitud de niños –y no tanto- que la recuerdan por su papel en aquella ‘Ana y los siete’ que todavía se reemite en televisiones de menos importancia. Ana es una de las grandes. De eso no hay duda alguna. Los programas de televisión presentados por ella siempre han sido grandes triunfos para Televisión Española. Es un emblema que debería volver. Y cuanto más pronto, mejor.
 
Una falsa operación de estética
 
Ana es noticia, no sólo por su trabajo, sino también por su vida privada. Sus romances, su espectacular anatomía y su divertido carácter despiertan todo tipo de comentarios. De hecho, hace unos días fue vista en la consulta del Dr. Vila Rovira (el mismo que operó a Belén Esteban) y las especulaciones no han tardado en llegar. Dicen que se ha operado de arriba a bajo, que ha cambiado su imagen. Inexactitudes, quizás malaleche de aquellos que insisten en que Ana está recubierta por una gruesa capa de plástico. Es cierto que la Obregón estuvo en la consulta que el prestigioso cirujano tiene en Barcelona, pero por un motivo nada que ver con la estética: “me han quitado un pequeño quiste del pecho que lo tengo hace ya mucho tiempo, pero no me he operado de nada. Entré a las dos y media a la consulta y salí media hora más tarde”. Es cierto, pues los que la han visto últimamente aseguran que sigue luciendo igual de tersa y esbelta que siempre. Y lo que desconocen algunos es la belleza que Ana posee cuando el maquillaje desaparece de su rostro. No tiene nada que ver. Es de las mujeres que ganan sin una gota de pintura. Aún recuerdo la cara de una conocida presentadora de televisión cuando la vio entrar en una amplia sala y los hombres paneaban su cuerpo sin dar crédito.
 
Preocupación por su padre
 
No todo son frivolidades en la vida de la exuberante Ana Obregón. Ella, pero también el resto de su familia, andan un poco preocupados por la salud de su padre Antonio García que desde hace unos días está hospitalizado aquejado de una fuerte neumonía. Aunque la vida del arquitecto no corre peligro, todos sus hijos y su mujer, la simpar  Ana, no se mueven del lado de la cama. Están día y noche intentando protegerle: “Está mejor, pero el susto no nos lo quita nadie”. A buen seguro que muy pronto se recupera de sus dolencias.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)