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LA DIRECCIÓN GENERAL DE TRÁFICO EN CIFRAS (I)
Según el RACC la crisis ha llevado a que la utilización de los coches haya caído hasta un máximo del 67% en ciudades como Barcelona

La “falsa bondad” de la DGT: reduce su número de multas por habitante mucho menos de lo que desciende el uso de los vehículos particulares

Abril 16, 2013

Entre el 2010 y el 2011 el ratio de multas por cada 1.000 vehículos cayó un 7,9% pero sigue siendo un 5% superior al 2007
Mientras, desde el comienzo de la crisis, el tráfico de vehículos ligeros ha caído un 17,9% y el de vehículos pesados se ha disparado hasta un desplome del 34%
El envejecimiento del parque automovilístico y el menor gasto en el mantenimiento de las carreteras generará importantes problemas de seguridad en la próxima década

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La DGT, dirigida actualmente por María Segui, es siempre noticia. Hace apenas 10 días se cerró uno de los más trágicos fines de semana de los últimos meses con 15 fallecidos, y en la semana siguiente realizó una nueva campaña (de lunes a domingo), centrada en la vigilancia y control sobre el exceso de velocidad, especialmente en las carreteras convencionales. Para ello no escatimó medios, y estrenó un nuevo radar, “Pegasus“, que, a bordo de un helicóptero, controla que los conductores no pisen el acelerador más de lo permitido. De hecho, en la última campaña especial en vías secundarias, 8.833 de los 20.000 conductores sancionados lo fueron por exceder los límites de velocidad.



La pregunta que siempre está en el aire es: ¿se multa por seguridad o para recaudar? Opiniones siempre encontradas, pero tan sólo hay que fijarse en otra de sus últimas iniciativas para formarse una opinión: perseguir a los conductores cuyos vehículos no hayan superado la ITV (Inspección Técnica de Vehículos), a los que se podrá sancionar con un importe de 200 euros aunque éstos no circulen por las carreteras españolas. Según la Cadena SER, podría extender las sanciones a todos aquellos automóviles que no hayan superado la ITV, por mucho que éstos ya no circulen, y por tanto no sea un riesgo para los conductores.

Menos multas, mucho menos tráfico

Frente a realidades como las que acabamos de reflejar, se defienden las iniciativas de Tráfico con datos como la bajada de multas teniendo en cuenta el número de conductores. Como pueden ver en el cuadro adjunto desde el 2009, cuando se alcanzó un ratio de 198 multas por cada 1.000 vehículos, este ha descendido hasta poco más de 152 en 2011, con un descenso del 16,3% el primer año y otro 7,9% en 2011. Pero este descenso tiene como base principal un incremento exponencial que se produjo entre los años 2007 y 2009, cuando de 145 denuncias por cada 1.000 habitantes se pasó a 198. De hecho si comparamos los datos desde que se inició la crisis en 2007 hasta el 2011 el número de multas se ha incrementado un 5%.

Pero en el otro lado están los hábitos del consumidor con respecto al uso del vehículo, y aquí los datos sin son muy claros y en una única dirección. Según el RACC en su estudio “La crisis va sobre ruedas” el tráfico de vehículos ligeros ha caído desde que se iniciaron los graves problemas económicos actuales y hasta el 2011 en un 17,9%, un porcentaje que se dispara hasta el 34% si hablamos de vehículos pesados. Es más, la tendencia sigue al alza, según adelanto también otro estudio de la Fundación RACC hace apenas 10 días con motivo del comienzo de la semana de la movilidad, la caída es aún mayores en ciudades, con un claro ejemplo, Barcelona donde el uso del vehículo particular ha descendido en un 67%. La ecuación es clara, si se emplea menos el coche las multas caen, salvo que empiece a denunciar también a los coches que estén en los garajes y no sólo a los que no pasen la ITV.

La crisis, un lastre para el futuro

Tampoco las perspectivas futuras son halagüeñas. Como pueden ver en el cuadro adjunto, ninguno de los segmentos en que se reparte la oferta automovilística española ha podido evitar un retroceso de matriculaciones el pasado año, tendencia que continúa en los primeros meses de 2013. A través de las matriculaciones por segmentos, la radiografía del mercado automovilístico español está dominada por la compra “racional” muy por encima de dejarse llevar por gustos, ya que los de mejor comportamiento son los coches pequeños, populares y baratos y donde se concentra el grueso de la oferta beneficiada este año por las ayudas del Plan PIVE 2. Así, el segmento medio bajo, con una cuota del 26,7 % de las ventas, solamente cayó un 4,1 %, mientras que los todoterrenos pequeños o “crossover” lo hacían un 9,7 %, es decir los dos únicos por debajo del umbral del 10 %.

El resultado es que el ya de por si envejecido parque automovilístico español lo va a ser mucho más en los próximos años, aumentando los riesgos de seguridad, a los que hay que unir un hecho contrastado por todos, el empeoramiento del mantenimiento de las carreteras, especialmente en las vías secundarias, donde se producen más accidentes. Y es que esta crisis de la que aún no se nos muestra una fecha de salida va a dejar consecuencias negativas que durarán muchos años.