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Vuelve a la actualidad la exclusiva de extraconfidencial.com publicada el 13 de septiembre de 2013 y, como casi siempre, con la indiferencia de la mayoría de los medios de comunicación

La extraña mansión de Somosaguas: Vecinos de la elitista Urbanización madrileña afirman que la princesa alemana Corinna ha supervisado las nuevas obras para instalarse allí

Septiembre 12, 2013

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Puestos en contacto con Zarzuela para saber los pormenores de la nueva vida en España de Corinna zu Sayn Wittgestein, desde su gabinete de prensa han señalado que “de esta señora no informamos, es una súbdita alemana y en lo privado no entramos”


La princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, “amiga íntima” del rey Juan Carlos I, nacida en 1965 como Corinna Larsen, ha vuelto a saltar a la opinión pública española debido a sus declaraciones a la revista mensual estadounidense Vanity Fair en la que entre otras cosas asegura que “nunca he hecho negocios en nombre del Rey”… “Sí somos amigos íntimos”…“Ahora es un hombre mayor que lucha con sus problemas de salud y creo que necesita toda la ayuda posible”, además de afirmar que “no tengo pensado volver [a España] porque eso no sería muy apropiado, ni muy inteligente”.

Sin embargo, dos semanas antes de que estas afirmaciones aparecieran publicadas en Vanity Fair, el periódico Extraconfidencial.com había comenzado una investigación sobre la posibilidad real de que Corinna zu Sayn-Wittgenstein hubiese elegido fijar definitivamente su residencia en España, donde se le ha vuelto a ver. Por el momento, y tras el incidente de la cacería de elefantes en Botswana en abril de 2012 en la que acompañó al monarca español y donde éste se fracturó la cadera, fluctuaba entre sus propiedades de Londres y Montecarlo. Aunque con anterioridad a ello, y durante sus prolongadas estancias en España años atrás, se alojó en la Finca La Angorrilla, perteneciente a Patrimonio Nacional y situada en los Montes de El Pardo, muy cerca del palacio de La Zarzuela

Supervisión de las obras muy real

La noticia sobre la posibilidad de que estuviese buscando una casa para acomodarse en Madrid cerca de Zarzuela y sobre la que empezamos esta investigación venía certificada por dos hechos puntuales: Según afirmación de los vecinos de la elitista Urbanización madrileña de Somosaguas la aristócrata alemana había supervisado personalmente las obras de una propiedad ubicada dentro de este complejo residencial, y así se lo había comunicado ella misma a la junta de propietarios. “Vino a ver la mansión personalmente, a vigilar las nuevas obras, pero no ha hecho amigos dentro de la urbanización. En otra ocasión envió a un representante ya que por medidas de seguridad se están cambiando el nombre de las calles y acudió una persona  en su representación a la reunión. Pero aquí dentro hay un silencio absoluto, más bien por miedo a que algo salga a la luz”.

Como posibles vecinos de la princesa alemana en esta elitista y supervigilada Urbanización se encuentran el banquero Emilio Botín o el cantante Miguel Bosé, entre otros ilustres propietarios. La calle donde se ubica la posible nueva vivienda de la princesa Corinna no es accesible ni siquiera en Google Earth. Además es una de las pocas calles de la localidad del municipio de Pozuelo de Alarcón que tampoco ha sido topografiada por Street View. Se trata de un súper chalé en la exclusiva zona residencial de Somosaguas, con una superficie construida de quinientos metros cuadrados en un terreno de dos mil novecientos quince metros cuadrados destinado a zonas verdes, ajardinadas y de recreo y aparcamiento, así como a viales interiores de la parcela. La vivienda constaba inicialmente de una sola planta, pero por el desnivel del terreno en la fachada posterior existe otra planta. Linda al norte con una chopera propia de la Urbanización.

Silencio que delata

El titular de esta parcela al 100 por 100 es la sociedad IBN ARABI SL. La sede social de esta empresa está ubicada precisamente en la misma mansión que ahora puede ser la nueva propiedad de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, donde también lo está otra sociedad que comparte la misma administradora.. Esta otra sociedad se llama Salamanca Pedrosa SL. Se dedica a la importación/exportación y tiene su sede operativa en el Parque Europolis de Las Rozas. Puestos en contacto con la administradora, la citada, no ha respondido a la llamada de Extraconfidencial.com. “No se encuentra ahora mismo en la oficina”, señaló una trabajadora desde la sede de las Rozas. “Y yo no tengo ni idea de que tenga una mansión en Somosaguas” afirmó ante la pregunta de Extraconfidencial.com sobre una supuesta venta o alquiler de esta mansión en Somosaguas.

Así mismo se le remitieron dos correos electrónicos preguntándola por el inmueble que, según consta en el Registro de la Propiedad de Pozuelo, pertenece a la sociedad IBN ARABI de la que ella es administradora única. Esta empresa se dedica al “estudio, asesoramiento, gestión e información a terceros de toda clase de negocios, empresas y operaciones industriales, agrícolas, comerciales financieras o de servicios”, con un capital suscrito de 48.080 euros.

Una extraña propiedad ¿fantasma?

La heredad de Somosaguas tiene en el origen 4 hipotecas con empresas de Leasing (UNINTER LEASING SA, CENTRAL LEASING SA LEASING BANZANO SA HISPANO ORIX LEASING SA). Estas son del año 1993, anteriores a la compraventa y lo que parece es que a la hora de hacer esta Urbanización o vivienda se ejecutó a través de estas empresas, a las que presuntamente se les daría el terreno y ellas realizaron la construcción (leasing inmobiliario) para posteriormente cobrarlo con estas hipotecas. Años más tarde, en 1998, si se solicitó una hipoteca con La Caixa por 150.253 euros y 20 años utilizando esta parcela como garantía.  Una vivienda que ahora se está construyendo de nuevo (dicen los vecinos que Corinna ha supervisado personalmente las nuevas obras) bajo unas medidas extremas de seguridad, con cámaras en todos los alrededores de la propiedad y con seguridad en toda la urbanización a cargo de una conocida empresa privada.

La aristócrata alemana, que ha estado casada en dos ocasiones y tiene dos hijos (niña y niño), se divorció de su segundo marido Casimir zu Sayn-Wittgenstein tras cinco años de matrimonio. Gracias a ello conservó el título de Princesa y Alteza Serenísima. Ahora en sus declaraciones a Vanity Fair ha señalado que el rey llama a sus hijos “cada semana” para “saber que tal les va”.

Seguridad asegurada para Corinna

Durante sus estancias en España, Corinna zu Sayn-Wittgenstein siempre ha tenido un importante despliegue de seguridad en torno a su persona. Y no sólo en sus pernoctaciones en la capital de España, sino también por toda la geografía española. E, incluso, en el Aeropuerto de Barajas, cuando llegaba o salía de viaje. Este dispositivo estuvo formado no sólo por guardias civiles como inicialmente se publicó y denunció, sino también por policías y agentes del CNI, que también la vigilaban en sus viajes al extranjero (Brasil, por ejemplo). Según fuentes policiales de toda solvencia, la orden emanó del propio Servicio de Seguridad de la Casa del Rey, con el visto bueno de los altos cargos políticos (por ejemplo, los ex ministros socialistas de Defensa José Bono, y de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba)

La princesa alemana fue bautizada en el alias policial como “Ingrid”, en relación a su melena rubia y su procedencia germánica. En su día ya tuvo incidentes con los paparazis mientras pernoctaba en El Pardo. Así en una denuncia interpuesta en su día, a la que ha tenido acceso Extraconfidencial.com, se narra que “en el transcurso de la vigilancia de la Benemérita se produjeron algunos incidentes con paparazis o fotógrafos espontáneos, pues si alguien intentaba tomar fotos de la vivienda, se acercaban miembros del cuerpo armado para impedirlo”.

Según la investigación realizada por este periódico, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, actúa desde el año 2005 de lobbysta profesional. Y lo hace como consultora internacional a través de su empresa Apollonia Associates, que ella misma fundó en el Reino Unido como perfecta plataforma para sus negocios. Su campo de acción se basa fundamentalmente en el Golfo Pérsico, Hispanoamérica, Europa Occidental, Estados Unidos y los países de la extinta Unión Soviética, a cuyos principales empresarios conoce por su ubicación en el Reino Unido. Hay que recordar que Corinna zu Sayn-Wittgenstein era una de las principales organizadoras de cacería para estos magnates a través de la influyente armería británica, Boss, de la que era directora general.

Intermediaciones millonarias

Según ella misma declaró en una entrevista, ha llevado a cabo trabajos importantes para el Gobierno español en el marco de la política exterior y “siempre que las autoridades relevantes se lo pidieron“, pero afirmaba que nunca había cobrado por ellos. Una afirmación que el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, a preguntas escritas en el Congreso por UpyD ha desmentido: “No se ha mantenido ninguna reunión de carácter oficial, ni se ha intercambiado información de carácter oficial con la persona referida en la pregunta”.

El diario El Mundo publicó hace unos meses que Corinna zu Sayn Wittgestein había participado activamente en el año 2008 en el intento de entrada del grupo energético ruso Lukoil en Repsol (pretendía quedarse con el 29,9 por ciento de la petrolera española a cambio de 9.000 millones de euros). “El rey se ofreció a apoyar la operación, pero el entonces Gobierno de Zapatero se mostró dividido ante la posibilidad de que Lukoil se convirtiera en accionista de control”, afirmaba este periódico. Como la operación no salió adelante, finalmente la aristócrata alemana no percibió comisión alguna. Si que recibió dinero, y ella misma lo ha reconocido, de los príncipes saudíes por su labor en la constitución del Fondo Hispanosaudí, un proyecto de infraestructuras presentado en el año 2007 y dotado con 5.000 millones de euros que posteriormente fracasó.

Según fuentes de la investigación, la princesa Corinna zu Sayn Wittgestein ha vivido siempre en España “a cuerpo de Rey, con protección, no faltándole de nada e, incluso, con un carácter prepotente que a veces rayaba la bordería con quienes estaban a su lado. Quería hacer notar siempre quien era y que representaba, tanto que en los aviones cuando la situaban en clase turista montaba un alboroto para pasar a preferente. Tiene un gran ego, que ahora por eso le hace estar permanentemente en los medios de comunicación para que nadie se olvide de quién es y lo que ha representado”. Puestos en contacto con Zarzuela para saber los pormenores de la nueva vida en España de Corinna zu Sayn Wittgestein, desde su gabinete de prensa han señalado que “de esta señora no informamos, es una súbdita alemana y en lo privado no entramos”.

Juan Luis Galiacho