Menú Portada
Ya concedió a la organización de consumidores subvenciones por un valor de 112.350 euros a finales de 2012

La extraña connivencia entre Ana Mato y Luis Pineda Salido: en contra del criterio de la Audiencia Nacional, vuelve a incluir a AUSBANC en el Consejo de Consumidores y Usuarios

Julio 30, 2013

 

pq_935_pineda-mato-2.jpg

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y su titular, Ana Mato, viven en las últimas semanas una “aparente” calma, que tan sólo la ministra es capaz de dinamitar. Así sucedió hace apenas una semana, cuando afirmó en la rueda de prensa posterior al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) que “la falta de varón no es un problema médico”, en referencia a la aplicación de los tratamientos de fertilidad en mujeres. Declaraciones que llevaron a un aluvión de críticas por parte de diputados y personalidades vinculadas al mundo de la salud y después la práctica totalidad de los medios de comunicación. Son pocos los que olvidan el despótico trato de Ana Mato a los medios, con ruedas de prensa en las que se prohibió el turno de preguntas. Y es que son cada vez menos, incluidos en el Partido Popular, los que ponen una mano en el fuego por Ana Mato a la espera de que surja una nueva noticia que vuelva a relacionar a ella o a su ex marido, el anterior alcalde de Pozuelo de Alarcón, Jesús Sepulveda, con la trama Gürtel.

Pero no es lo único. En parte influida por estar al filo del abismo, continúa con sus decisiones polémicas e incluso contrarias a lo que han dictado los Tribunales y tal y como ha adelantado elconfidencial.com, AUSBANC Consumo, la organización presidida por Luis Pineda Salido, expulsada y ratificada esta expulsión hace apenas dos años por la Audiencia Nacional, entrará en el próximo Consejo de Consumidores y Usuarios (CCU), sumándose así a la decena de Asociaciones que representan a los españoles en el Instituto Nacional del Consumo (INC).

Un más que claro ánimo de lucro

La política vuelve a mezclarse con algo que debería ser siempre neutro, la protección a los consumidores. Casi una década atrás, siendo Ana Pastor ministra de Sanidad, AUSBANC Consumo se convierte en miembro del Registro Nacional de Asociaciones de Consumo y del CCU (Consejo de Consumidores y Usuarios), gracias a una argucia legal: dividir la Asociación en dos. Por un lado, AUSBANC Empresas que edita revistas y se nutre de publicidad, y AUSBANC Consumo, en teoría sin ánimo de lucro, pero es expulsado poco más de dos años más tarde, en 2005, siendo Elena Salgado Ministra de Sanidad y Consumo. Esta decisión, ratificada por última vez por la Sala Cuarta de lo contencioso administrativo en 2010 de la Audiencia Nacional, no ha sido tenida en cuenta por Ana Mato para volver a incluir a AUSBANC en el CCU.

La razón principal utilizada en su momento para la expulsión, fue “anecdótica” si tenemos en cuenta la estructura generada por AUSBANC en sus dos asociaciones hermanas. Se esgrimió que en la única publicación que sigue manteniendo AUSBANC Consumo, la separata “Justicia y Derecho”, hay publicidad de pago (Colegio de Registradores). Pero lo que verdaderamente sostienen las cuentas de la estructura de Luis Pineda Salido es una mera relación más que clara entre organizaciones que incluso se definen en sus cuentas entregadas al Registro Mercantil como “Empresas del Grupo” en su perímetro de consolidación. AUSBANC Empresas capta dinero de publicidad (hasta 4,8 millones de euros en 2011) y entre ambas asociaciones facturan cantidades desorbitantes: 1,67 millones en 2009, 2,25 millones en 2010 y 1,87 millones en 2011, es decir el dinero con “ánimo de lucro” llega fácilmente a la asociación que no tiene ese fin, por medio de facturaciones cruzadas incluidas dentro de los 4 millones que anualmente se recogen en sus cuentas en la partida de gastos de servicios exteriores. AUSBANC Empresas se convierte en el nexo con todas las sociedades (periódicos extranjeros, sociedades inmobiliarias, productora de televisión, agencia de viajes…) mientras que AUSBANC Consumo puede seguir captando libremente subvenciones por su actividad como las que Ana Mato ya le concedió a finales de 2012.

Guías millonarias

Menos de un tres meses después de que Ana Mato llegara al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y sólo dos años después de que la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, confirmara, “por ser ajustadas a derecho“, las resoluciones de 5 de octubre de 2005 y 9 de mayo de 2006 del Instituto Nacional de Consumo (INC) se volvió a readmitir a AUSBANC  Consumo, en concreto el pasado 16 de marzo de 2012, en el Registro Estatal de Consumidores y Usuarios con el número 22, por ser “una asociación de ámbito estatal cuyos fines se centran en la defensa de los derechos e intereses legítimos de los consumidores que cumple con los requisitos de independencia y transparencia exigidos en el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y leyes complementarias”.

Aunque en este primer paso no se le incluyó dentro de los órganos del CCU y por tanto no recibió una de las subvenciones más importantes (por fomento del asociacionismo) le permitió que ya recibiera ayudas en el ejercicio 2012. Las primeras subvenciones de Ana Mato (con la que Luis Pineda se reunió públicamente en julio de 2012, no están exentas de polémica, ya que tres de ellas corresponden a las elaboraciones guías para arbitraje, telefonía móvil y redes sociales, y ya fueron presentadas por AUSBANC el 27 de diciembre como se puede comprobar en la siguiente captura de pantalla de Google, cuando la aprobación fue tan sólo 10 días antes (17 de diciembre) y la publicación en el BOE muy posterior (24 de enero de 2013).

En total como pueden ver en el documento adjunto, añadiendo 35.000 euros por “Formación e información y charlas sobre participaciones preferentes” sumó 112.350 euros, una cantidad que más que probablemente será superior en este año si se confirma su entrada en el CCU de la asociación de Luis Pineda Salido, que presidente de ADICAE Manuel Pardos calificó de “chiringuito” lo que para el Tribunal Supremo, según una sentencia de 2009, respondía a la verdad