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Novedades sobre el escándalo que ha azotado al cantante almeriense y a dos de sus fans

La extorsionadora de Bisbal tenía celos de Elena Tablada

Enero 22, 2009

Parece que una de las supuestas extorsionadoras del cantante todavía conserva una especie de altar en el que se refugiaba cuando tenía problemas. Su habitación, repleta de fotografías y objetos con el rostro de David Bisbal.

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La felicidad del cantante David Bisbal se vio emborronada el día en el que dos de sus más fieles seguidoras se cruzaron violentamente en su camino. La dominicana Massiel María Pérez Sarraf, supuestamente sobrina de un mandatario dominicano, y Patricia Molina Peña quedaron en libertad condicional tras exigir 73.000 euros a cambio de no difundir a través de internet, informaciones, grabaciones y fotografías íntimas del artista. Acusadas de chantaje, difamación, extorsión, acceso ilícito, interceptación e intervención de datos, obtención ilícita de datos, estafa, usos de equipo para invasión de privacidad e injuria pública, ambas insisten en su inocencia. Cabe aclarar que no son fans de la cantante Chenoa, sino que formaban parte del club oficial que Bisbal tiene en Republica Dominicana. Las fotografías publicadas recientemente en las que se muestra a Massiel en compañía de la intérprete de “Cuando tú vas” datan del año 2004, cuando su relación con Bisbal todavía no se tambaleaba. Sería injusto señalar a Chenoa como culpable en la distancia de tamaño polvorín mediático. Nada tiene que ver, a pesar de que su relación con David es más bien tensa y distante. Me cuentan que una de las presuntas extorsionadoras conserva una especie de altar en su habitación en el que se refugia cuando la vida aprieta. Miles de fotografías de Bisbal, agrupadas por fechas y lugares, autógrafos y camisetas con el rostro del cantante presiden todavía el rincón más íntimo de su casa. Las imágenes, tomadas por ella misma durante las numerosas ocasiones en las que coincidió con el almeriense, hacían sospechar que el interés por el cantante de los rizos de oro rozaba lo obsesivo. Respiraba Bisbal y soñaba con conquistar su corazón. Fuentes cercanas a la supuesta delincuente me aseguran que la joven sentía que Elena Tablada era su mayor enemiga. Al parecer, llegaba a calificarla como la mujer que jamás le permitiría cumplir su sueño más lúbrico. Por eso intentaba viajar constantemente a todos sus conciertos y encontrarse frente a frente con él. Cuentan que, meses antes de arramblar con la intimidad de David, la dominicana desveló a sus amigas que había urdido una trama para conseguir que su ídolo plantara a la Tablada ipso facto. No pensó en chantajearle a cambio de dinero. No quería sacar tajada de la suculenta información que sustrajo del ya famoso correo electrónico. Sin embargo, ante el aparente temor de David, que en un primer momento no contactó con la Guardia Civil, decidió presionarle por una abultada cantidad económica. A pesar de que la investigación continúa abierta, lo cierto es que las fans de David Bisbal no perdonan lo sucedido, y han expulsado del club a ambas individuas.