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La ex ministra de Fomento, Ana Pastor, regala 30.000 euros a 424 Transportistas Autónomos que abandonen su actividad -12,72 millones de euros en total-, mientras que Asociaciones y trabajadores por cuenta propia reclaman una tarifa plana en sus cuotas que garantice su viabilidad económica

Noviembre 2, 2016
ana pastor

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), acaba de presentar a todos los partidos políticos una propuesta para cambiar el régimen de cotización a la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia con el fin de asegurar tanto la viabilidad económica del trabajador por cuenta ajena como del sistema público de pensiones. En concreto, UPTA propone establecer tres tramos de cotización en relación con los ingresos del autónomo. En primer lugar, una tarifa plana de 50 euros para todas las actividades económicas que no superen el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), y que es vital para el Autónomo que empiece la actividad.  El segundo tramo sería el que se aplica en la actualidad, para todos los que no superen los 80.000 euros de rendimientos netos del trabajo. Por último, proponen un tercer tramo de cotización especial dirigido a los Autónomos que ganen más de 80.000 euros al año, para los que plantean una cuota de 522 euros al mes, que es el doble de la base mínima obligatoria actual.

Todo ello se fundamenta con los problemas que sufren y padecen actualmente a millones de Autónomos. Hasta los 47 años se puede cotizar por la base mínima, que es este año de 893,10 euros y que supone un pago mensual de 267 euros. Esta práctica la elige la mayoría, porque sencillamente no pueden pagar más. De hecho, son muchos los que incluso cotizan de forma discontinua, acumulando facturación en los meses que pueden darse de alta. Todo ello conlleva, no sólo una menor pensión futura, también menores prestaciones presentes tan importantes como la baja por enfermedad. Este es un problema real que reclama soluciones pero que, salvo pequeñas ayudas al Autónomo que se da de alta tras una situación de desempleo, no existe apoyo estatal, que sí deja millones de euros a un sector determinado, el de los Transportistas Autónomos, que pueden recibir 30.000 euros con tan sólo abandonar la actividad.

424 beneficiados que se reparten 12,72 millones de euros

El 23 de enero de 2015, la secretaría de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, dependiente del Ministerio de Fomento, que entonces dirigía la actual presidenta del Congreso, Ana Pastor, aprobaba la última convocatoria de Ayudas a Transportistas Autónomos por carretera que abandonen su actividad, que acaba de pagarse. El requisito principal, para poder recibir una ayuda que alcanzaba los 12.746.000 euros, es muy sencillo, tener más de 63 años; es decir, dos años antes de la edad mínima de jubilación, los 65 años, que incluso para muchos Autónomos es un sueño más que una realidad, ya que se ven obligados a trabajar muchos más ejercicios por su falta de ingresos. El segundo requisito, también sencillo, que no hayan perdido la potestad de obtener subvenciones públicas.

Estas ayudas se otorgan, en primer lugar, por preferencia a quienes se les haya declarado incapacidad permanente absoluta o total para el desempeño de la profesión de Transportista y luego por edad, de mayor a menor, pero siempre hasta el mínimo de 63 años. Pero según el resultado final de este reparto, esto es un mero trámite, ya que sobre la cantidad de 12,74 millones de euros se ha concedido una cuantía algo inferior 12,72 millones, repartiendo 30.000 euros a 424 privilegiados.

Marginar a todo un sector para acallar a un pequeño colectivo

La pregunta es: ¿Por qué estas ayudas? La respuesta es muy sencilla y tiene su origen el año 2008, con el socialista José Luis Rodríguez Zapatero en el Gobierno. Ese año, con la crisis económica cebándose en todos los sectores, una huelga de Transportistas paralizaba todo el país. Tras este paro masivo, como forma de apaciguar al sector, se creó -entre otras concesiones-, este beneficio que el gobierno de Mariano Rajoy no ha dudado en mantener en estos cuatro años en el Gobierno, marginando al resto de los Autónomos.

Y todo ello, cuando la actual ministra de Empleo y Seguridad Social en funciones, Fátima Báñez, acaba de abogar por lo contrario. Frente a la jubilación anticipada, con premio en este caso, se busca que se pueda compatibilizar pensión con trabajo. Todo ello tiene una explicación sencilla: es mejor tener al sector del Transporte en paz que ser justo con el resto de los trabajadores y, por supuesto, pagado con los impuestos de todos.