Menú Portada
Aparece completamente desnuda

La Duquesa ni se inmuta por sus fotografías en Interviú

Octubre 4, 2011
pq_927_duquesa-de-alba.jpg

Han pasado algo más de treinta años desde que el fotógrafo José Luis Garrido inmortalizara a la Duquesa de Alba en la bucólica Cala Goleta en Ibiza. Por aquel entonces, la revista Interviú decidió retirar el material. Antonio Asensio contactó con la aristócrata y le envió las fotografías de forma urgente. Cayetana agradeció el gesto concediendo una entrevista a Pilar Eyre, antaño una de las redactoras más brillantes de la publicación. Fue el primer contacto que la magnánima tuvo con una revista con la que nunca había simpatizado: “Nadie tuvo narices de publicar esas fotografías. Yo sabía que iba a bañarse desnuda todos los días a la playa que había bajo su casa, porque me lo contaban sus empleados. Ella se solía bañar desnuda todos los días a medio día, para ella era lo más normal”. Desde entonces, las fotografías en las que la Duquesa remoja sus partes íntimas, descansaban en un cajón sin fondo. Hasta hoy.

Me cuentan que hace tan sólo unas semanas, Garrido decidió proponer de nuevo hacer público un formidable reportaje por el que, según algunos medios, podría haberse embolsado cerca de veinte mil euros: “Yo creo que es el mejor regalo de boda para la Duquesa porque sale realmente guapa, estupenda y porque, sin duda alguna, va a formar parte del archivo fotográfico de todos los españoles”, ha confesado telefónicamente el fotógrafo, algo aturdido ante el aluvión mediático. No es para menos. Ya se le acumulan ofertas para acudir a un programa de televisión para desmembrar todo lo que ocurrió aquella mañana en la que se produjo la impagable sesión.

A pesar de que la primera edición de la revista se agotó a primera hora de la tarde del lunes, me cuentan que la Duquesa se ha mostrado algo impávida ante la divulgación de las instantáneas. No es que le haga especial ilusión que se hayan difundido imágenes de su sexo, pero tampoco ha querido dar más importancia al asunto. Ella sigue ocupada y preocupada en su próxima boda, que tendrá lugar el próximo miércoles en el Palacio de Dueñas. Quiere que todo salga perfecto, por eso su secretaria Lola ultima a estas horas los detalles del ceremonial, que hará millonarios a los vecinos de la calle Dueñas, quienes alquilan sus balcones por la nada desdeñable cifra de seis mil euros. Será un día mayúsculo, no sólo por lo mediático del asunto, sino también porque convertirá a Alfonso Díez en duque consorte. Eso sí, quienes conocemos al funcionario sabemos que no cambiará.

Por Saúl Ortiz

saul@extraconfidencial.com