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La doble cara de Fernández Tojo (CC.OO.), y Cándido Méndez (UGT): arropan a los ocho de Airbus en Getafe pero pactan 250.000 despidos en España desde 2010

Febrero 19, 2016

Los empleados se enfrentan a 64 años de por una reyerta con los antidisturbios de la Policía Nacional en la huelga contra la Reforma Laboral de Zapatero. A pesar de una bajada de la financiación a sindicatos y patronal del 45% desde 2011, CCOO y UGT han recibido en 2014 más de 11 millones de euros del Ministerio de Empleo que dirige Fátima Báñez

mendez tojo

Decía Carlos Gardel que 20 años no es nada, pero 120 años ya empiezan a ser una losa insalvable. Eso es lo que piden los Fiscales, de forma agregada, para aquellos huelguistas, aproximadamente unos 300, que están incluidos en causas administrativas penales por participar en las manifestaciones que se han producido en los últimos años en España. Un despropósito que los sindicatos vinculan con una intención del Gobierno de criminalizar la huelga. Sea como fuere, es una conducta legal en la práctica pero dubitativa en lo moral, que existe íntimamente ligada a la Ley de Seguridad Ciudadana y a la Reforma Laboral emprendida por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Precisamente, contra esta modificación del texto que rige los contratos de trabajo en España se movilizaron el 29 de septiembre de 2010 ocho trabajadores de Airbus en Madrid. Los empleados se enfrentan a 64 años de cárcel -ocho años y tres meses para cada uno, por petición de la Fiscalía-, por una reyerta con los antidisturbios de la Policía Nacional. En palabras de uno de los protagonistas: Me sorprendió la cantidad de policía que había. Los vi bastante nerviosos, no me gustó. En un momento dado aquello se desmadró porque un trabajador quiso entrar en la planta. Cargaron contra nosotros, éramos como unas 400 personas, cargaron contra todos”.

Tras casi seis años de protestas en las que los acusados han intentado, sin éxito, que se revise la parte del Código Penal que establecen penas de hasta tres años de prisión para quien, en grupo o de modo individual, coacciona a otras personas a urdir una huelga, el juicio a los ocho de Airbus ha dado comienzo en Getafe. Una fecha, el 9 de febrero, que estaba marcada en rojo en el almanaque de los sindicalistas desde hace tiempo. Un colectivo que ya ha convertido el lema Huelga No es Delito” en su grito de guerra. ¿Y quién estaba en los Juzgados para defender a los ocho de Airbus? Pues como no podía ser de otra forma, la flor y nata de esta nueva política de izquierdas desgobernada: el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, el secretario de Organización del PSOE, César Luena, junto a la responsable de Empleo, Luz Rodríguez, o el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara. Comandando la comitiva, en su papel de defensores de los trabajadores, los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Cándido Méndez. Pero, ¿cómo cumplen estas organizaciones la Reforma Laboral y cómo amparan los intereses de los empleados? ¿Es coherente su papel de protectores de los ocho de Airbus?

EREs pactados, ¿y comprados?

La respuesta es negativa. Por un lado, CC.OO. y UGT han recibido en 2014 más de 11 millones de euros del Ministerio de Empleo que dirige Fátima Báñez. Gran parte de ellos -8,883 millones-, se han distribuido entre 65 organizaciones y como no podía ser de otro modo, las grandes beneficiadas han sido las dos formaciones clásicas: 3,485 millones para CC.OO. y 3,262 millones para UGT. Además, otros 2,699 millones de euros han sido otorgados a patronal y sindicatos según su participación en órganos consultivos: 1,260 millones para la CEOE, 669.269 euros para UGT euros y 642.210 euros para CCOO.

Pero si tan importante es saber cuánto perciben las grandes formaciones sindicales, más lo es saber qué acciones realizan con tanto dinero. Sobre la figura de CC.OO. y UGT pulula la sombra de los Expedientes de Regulación de Empleo de muchas empresas en las que están presentes para supuestamente, como la propia etimología de la palabra sindicato indica, hacer justicia. Sin embargo, son muchas las voces que critican que estos EREs sean pactados con la empresa en cuestión aceptando unas condiciones para nada favorables para los trabajadores. El modus operandi que los exégetas le asignan a los grandes sindicatos españoles es el siguiente: cuando sobre la empresa sobrevuela la amenaza del ERE, los representantes de las federaciones calman los ánimos de los trabajadores frenando todo tipo de propuesta de movilización y causando la inevitable división de la plantilla. La conclusión es la misma siempre, UGT y CCOO acaban firmando un gran número de EREs pactados pero, ¿se han agotado previamente todas las posibilidades?

Según los datos públicos del Ministerio de Empleo, desde 2010 hasta 2015 se han producido un total de 252.905 despidos por EREs pactados en los que, en su gran mayoría, han participado ambos sindicatos. Es curioso que esto suceda en un momento en el que los sindicatos adolecen por la caída de la afiliación y de la financiación del Estado ya que hay que recordar que pese a los más de 11 millones ingresados por los sindicatos en 2014, el Gobierno central ha recortado un 45% las subvenciones a sindicatos y patronal desde 2011.

La pregunta que surge observando estos datos es simple: ¿Obtienen primas económicas del Estado los sindicatos por los EREs pactados a la baja con la empresa? Y si ésta fuera cierta, ¿qué pintan Toxo y Méndez arropando a los ocho de Airbus en Getafe? Y vamos más allá, ¿qué pintan los dos grandes sindicatos en España?

Doinel Castro