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Bautizo en Miami de Ella Bisbal

La discusión de Elena Tablada

Marzo 21, 2011

Me cuentan que los ánimos están más que caldeados, sobre todo porque algunos invitados de la pareja se quedaron compuestos y sin invitación. De hecho, al parecer, Elena Tablada se las vio y se las deseó con un familiar cercano ante la insistencia de éste por viajar hasta Miami para presenciar tan especial momento.

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La mala organización ha provocado que el bautizo de Ella Bisbal Tablada, la hija de los celebérrimos David Bisbal y Elena Tablada, pase a los anales del cuché no por la importancia del sacramento, sino por los conflictos que los protagonistas están manteniendo con los medios de comunicación. La pareja, que mantiene heladora distancia con la prensa, ha intentado mantener en secreto los preparativos, e incluso de la elección de Alejandro Sanz como sorpresivo padrino de ceremonia.
 
Me cuentan que los ánimos están más que caldeados, sobre todo porque algunos invitados de la pareja se quedaron compuestos y sin invitación. De hecho, al parecer, Elena Tablada se las vio y se las deseó con un familiar cercano ante la insistencia de éste por viajar hasta Miami para presenciar tan especial momento. Aseguran que el susodicho, que mantuvo un fuerte altercado con los reporteros asfálticos desplazados en el aeropuerto de Miami, estaba de vacaciones en Bali y quiso que se le pagara el desplazamiento. Sorprende, puesto las relaciones entre ellos se suponen solventes. Quizás esta filtración no sea más que uno de esos ácidos comentarios que, los que la tienen entre ceja y ceja, vomitan cada cierto tiempo. 
 
Puestos en contacto con Elena Tablada, artífice de tan interesante evento, prefiere no entrar en el ruedo mediático, quizás porque quiere conservar el pacto adquirido con la revista Hola para enseñar los entresijos de un bautizo que, parece ser, tuvo lugar en alta mar. Hay quien prefiere no echarle cuenta a los continuos desplantes de la novia de Bisbal, que con su arisca actitud flaco favor está haciendo a la imagen de su todopoderoso almeriense. Tanto es así, que algunos de los miembros más característicos del clan Bisbal están deseando romper su silencio para explicar, con todo lujo de detalle, todo lo que ocurre en esa familia y las relaciones –casi desérticas- que mantienen con aquellos que les acompañaron cuando las luces eran sombras.
 
Por Saúl Ortiz