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Acaba de sacar otro concurso de 400.000 euros anuales para su mantenimiento

La Dirección General de Tráfico de María Seguí destina 700.000 euros al año para el combustible de sus helicópteros

Marzo 5, 2015

Las siete aeronaves Pegasus de la DGT multarán a los vehículos que superen la velocidad máxima sin contemplar la tolerancia del 7% de los radares de carretera, ya que no hay margen de error al realizar tres mediciones seguidas de tres segundos cada una

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Después de acabar el año con un descenso mínimo en el número de fallecidos por carretera, el arranque del 2015 difícilmente puede ser peor. Los accidentes de tráfico han dejado 88 fallecidos en el mes de enero frente a los 61 muertos del primer mes de 2014. Las 27 víctimas mortales más suponen un crecimiento del 44,26% y el primer repunte de la siniestralidad en un primer mes del año desde 2006.

En medio de estos datos preocupantes, la Dirección General de Tráfico (DGT) dirigida por María Seguí acaba de poner en marcha los nuevos límites desde los que se activarán los diferentes radares. Los 850 detectores de velocidad, la mitad de ellos móviles, empezarán a multar desde los 131 km/h en los tramos de autovía y autopistas limitados a 120 km/h. En las carreteras donde la velocidad máxima es de 100 y 110 km/h, saltarán a los 109 y 120 km/h respectivamente, mientras que en las vías con restricciones por debajo de los 100 km/h dispararán la foto cuando se sobrepase en más de 7 km/h la velocidad limite. Es decir que si el tramo es de 90 km/h se multará al vehículo que circule a 98 km/h, a los 88 km/h en las de 80 y así en todos los casos. Pero hay una excepción, los temidos helicópteros con radares Pegasus. En este caso, las siete aeronaves que dispone la DGT con este dispositivo multarán a los vehículos que superen la velocidad máxima sin contemplar la tolerancia del 7% de los radares de carretera. No hay margen de error al realizar tres mediciones seguidas de tres segundos cada una, con lo que si usted va tan tranquilo a 130 por su autovía no se fie, puede ser multado igualmente.

Más de un millón de euros al año para combustible y mantenimiento

Los helicópteros Pegasus de la DGT se han convertido en una de las principales herramientas de recaudación. Los úlmos datos conocidos, de octubre de 2014, mostraban como desde estas aeronaves se habían tramitado 3.199 infracciones por circular a mayor velocidad de la permitida en todo el territorio nacional.  Pero siempre este afán de cobro es “edulcorado” con las imágenes captadas por estos helicópteros que todos los meses remiten a las televisiones y medios nacionales en los que se ve a algún conductor usando su móvil o cometiendo todo tipo de conducción imprudente.

Pero todo ello tiene un coste y para nada es económico. La DGT acaba de formalizar el contrato para el suministro de carburantes de su flota de helicópteros, queroseno, por 700.000 euros anuales, con una prórroga estimada de 1 año, lo que eleva el valor del contrato hasta los 1,4 millones de euros.

A esto se une otro concurso abierto, para el cuidado y mantenimiento de su flota de helicópteros valorado en 389.620 euros anuales. Según las condiciones del mismo, la empresa que opte por esta licitación deberá incluir “un responsable de mantenimiento, un responsable de gestión y revisión de aeronavegabilidad, un ingeniero de apoyo de mantenimiento y un técnico no titulado”. Eso sí, no tendrá problemas con las instalaciones ya que todas las labores se realizarán en las instalaciones que la DGT posee en el aeródromo de Cuatro Vientos de Madrid.

Así funciona Pegasus

De las 16 aeronaves que posee la DGT, 7 de ellas (43%), tienen un radar Pegasus. Un equipo los suficientemente sofisticados para detectar un exceso de velocidad con precisión milimétrica a 300 metros de altura y un kilómetro de distancia, aunque puede ser igualmente efectivo a alturas de hasta 560 metros.

Todo ello con su capacidad para controlar el tráfico en grandes distancias. Cada vuelo de Pegasus suele durar un máximo de 2,5 horas, en las cuales es capaz de vigilar un tramo de carretera de 300 kilómetros. La distancia puede ser aún mayor si se enlazan diferentes vuelos realizando paradas entre bases de helicópteros de la DGT. La tecnología al servicio de la recaudación.