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El alcalde de Barco de Ávila abandona una reunión con un sacerdote, tras rebatirle éste con documentos firmados por él propio edil

La Diputación Provincial de Ávila asfixia económicamente a las parroquias ´rojas´

Enero 3, 2008

El responsable administrativo y financiero de Asider dictaminó que “se ha realizado la inversión para la que se solicitó la ayuda, conforme a la memoria de la arquitecta técnica Mari Carmen Calvo Gómez”

Todos los contratos de obra y subvenciones fueron firmados por el presidente de Asider y el sacerdote Jiménez de Blas

"En la posada de la Junta de Ávila convoqué a Agustín González y acudí acompañado por el vicario de Pastoral del Obispado. Comenzó diciendo que lo tenía mal, mientras le contradecía con sus propios escritos. Duró dos minutos, se levantó y se fue sin decirnos adiós"


El presidente de la Diputación Provincial de Ávila, presidente de Asider, alcalde de Barco, etc… el popular Agustín González González, ha venido negado sistemáticamente las subvenciones sociales anteriormente concedidas a las parroquias gobernadas por José Antonio Jiménez de Blas, apodado por algunos como el cura ´rojo´. Tras una lucha sin cuartel por la defensa de los intereses de sus feligreses desde su ámbito pastoral contra el pode político imperante, f inalmente fue destituido, al tiempo que éstos reaccionaban con un escrito firmado por más de 500 personas, exigiendo su regreso.Como anunciamos ayer, extraconfidencial.com contactó con este clérigo abulense para preguntarle sobre su odisea en las tres parroquias: Navadijos, Cepeda de la Mora y San Martín de la Vega del Alberche.
Según ha sabido este periódico, los vínculos familiares del “To pa mí”, como es conocido popularmente entre sus adversarios y rivales políticos, con la Iglesia son extensos. Al menos dos de sus hermanos llevan hábitos (un sacerdote y una monja) y se dedican a tareas eclesiásticas.
Según los documentos en poder de extraconfidencial.com, las obras en de las diferentes parroquias afectadas se hicieron de acuerdo a lo planeado en el proyecto que originó la concesión de éstas subvenciones. Los informes correspondientes a los tres templos gobernados por José Antonio Jiménez de Blas, firmados por el responsable administrativo y financiero de Asider Ildefonso Bernáldez Dicenta, aseguran que “se ha realizado la inversión para la que se solicitó la ayuda, conforme a la memoria de la arquitecta técnica Mari Carmen Calvo Gómez”.

Persecución política del PP contra este gestor

Con esta documentación el sacerdote presentó al Obispado de Ávila un escrito solicitando permiso para demandar a Asider, responsable del programa Leader, que otorga las subvenciones sociales europeas, para conseguir que paguen las subvenciones a las parroquias. “Como empleado de la iglesia, pido que abone los más 190.000 euros, que deben a mis tres parroquias, porque las obras están justificadas por la Junta de Castilla y León. Junto a esta demanda, adjunto toda la documentación (contratos de San Martín de la Vega del Alberche, firmados por Agustín González y por mí como parte gestora, etc…), el 15 de abril de 2003, con facturas de fecha 27 de agosto de 2004, por importe de 336.000 euros exentos de IVA. Todo esto apoyado con el documento rubricado por el secretario interventor de Asider, constatando que se ha hecho según la memoria presentada en su día”, explica el apodado por algunos como sacerdote “ateo”.
De este modo, como “todo está en orden, empiezan a pagar a la parroquia de San Martín Obispo dos cupos que suman 140.000 euros”. Pero, según asegura el sacerdote Jiménez de Blas, “en el verano de 2004, veo que hay dificultades y voy a hablar cinco veces con el Obispo para pedirle amparo ante Agustín González. Ni me escucha… Posteriormente me llama porque ha recibido un recorte del presupuesto para la Parroquia de San Martín de la Vega del Alberche, afirmando que algunas cosas no entran, cuando antes la Junta de Castilla y León había dicho que esta obra era subvencionable. Quienes hacen ese nuevo informe son técnicos dependientes de quién firma ese texto. A partir de entonces, con las obras ya hechas y facturadas, empiezan a recortar presupuesto y a mi me dicen que hay irregularidades. Efectivamente que las hay, pero por parte suya. Otro contrato es de la Parroquia de Navadijos por importe de 120.000 euros y una subvención de 76.000, firmada el 2 de abril de 2003 por Agustín González y por mí como administrador, con el mismo resultado, al que hay que añadir también un tercer proyecto en Cepeda de la Mora”.
Jiménez de Blas considera que semejante actitud obedece a “una persecución desde las ayudas sociales -por parte de Agustín González- a todo lo que yo llevo. Ahí tienes las resoluciones del procurador del común, quien pone en aprietos al presidente de la Diputación porque primero concede ayudas de extrema necesidad, después se hacen las obras en el 2002, y estamos en 2008 y todavía no las ha dado porque las estoy gestionando yo”.
Asegura José Antonio Jiménez de Blas, quien desde esta fecha hasta el 12 de septiembre de 2006 en que rescinden los contratos, realiza constantes alegaciones contra este dictamen, hasta su reciente destitución como párroco de esos tres pueblos abulenses.

Encuentro de Jiménez de Blas con Agustín González

Cuando dejan de pagar las ayudas, voy varias veces a la sede de Aider para preguntar el porqué. Un día en la Posada de la Junta de Ávila convoco a Agustín González (me da día y hora) y llamo a José María Somoza, vicario de Pastoral del Obispado para que venga conmigo. Agustín empieza diciendo que lo tengo mal, mientras yo voy extrayendo de mi bolso papeles y rebatiéndole todo lo que dice con sus propios escritos como presidente de Asider”, asegura Jiménez de Blas. “Duró dos minutos, se levantó y se fue sin decirnos adiós”, aseguró a extraconfidencial.com el sacerdote.