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Como avanzó en primicia Extraconfidencial.com, la mano derecha de Botella y su Jefe de Policía tendrán que declarar como imputados ante el juez del Madrid Arena

La dimisión de De Guindos puede suponer el principio del fin de Ana Botella en la alcaldía de Madrid

Febrero 4, 2013

Las investigaciones del caso Madrid Arena se centran en el por qué se inhibió la policía municipal del distrito de Moncloa, que ni vigiló el recinto y permitió el famoso macrobotellón en los alrededores del pabellón

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Tal y como avanzó en primicia Extraconfidencial.com (17 de diciembre de 2012), altos cargos del Ayuntamiento de Madrid tendrán que declarar ante el titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Eduardo López Palop, como imputados en el caso Madrid Arena. Entre ellos, el hasta esta tarde Delegado del Área de Gobierno de Medio Ambiente, Movilidad y antes de Seguridad y mano derecha de la alcaldesa Ana Botella, Antonio de Guindos Jurado. Un hecho de gran importancia no sólo jurídica, sino también política, ya que su añadida dimisión, así lo dijo el hermano del ministro de Economía de Rajoy en la Comisión de Investigación creada al efecto (“si me imputan, me voy”) y lo ha cumplido, deja muy tocada la gestión de Ana Botella, que prácticamente sólo confiaba en él. Por eso la mujer de José María Aznar ha intentado a toda costa, bajo el paraguas de los recursos judiciales, que la dimisión de De Guindos se retrasara al máximo, dada la gravedad que ello acarreaba para su figura y para su futuro político (la próxima en caer sería ella, ya no habría más colchones).

Problemas también para Concepción Dancausa

La salida de De Guindos del Ayuntamiento de Madrid deja muy huérfana a Botella y sólo puede ser contrarrestada aupando aún más en su gestión a la primer teniente alcalde y Delegada del Área de Gobierno de Economía, Hacienda y Administración Pública, la burgalesa Concepción Dancausa Treviño. Pero ello traería e implicaría otro grave problema, con ramificaciones en el caso Madrid Arena, ya que Dancausa conocía de antemano los informes de fidelización firmados por la dirección de Madrid Espacios y Congresos con la empresa DivierTT, por el que se establecían una serie de condiciones preferentes para la utilización del pabellón Madrid Arena en 2012 y 2013. Estos informes fueron entregados por el entonces consejero delegado de Madrid Espacios y Congresos, José Ángel Rivero, y por el director gerente de la sociedad, Jorge Rodrigo, a Dancausa. Precisamente, Ana Botella cesó a ambos el pasado mes de noviembre por “falta de confianza” ya que, según ella, los informes técnicos no le habían sido entregados, cuando todo el mundo conoce y sabe que dichos informes fueron entregados días antes por estos ex cargos municipales a Dancausa que no informó a la alcaldesa.

Guerra en el ayuntamiento de Madrid

El ayuntamiento de la capital de España es actualmente una guerra de guerrillas, donde cada uno va por su lado. No hay unificación alguna, ni siquiera en la línea de defensa en la causa del Madrid Arena. “Sálvese quien pueda”, ese es lema que ya se sigue en dicho procedimiento, lo que ha obligado a convocar hoy una reunión de urgencia entre las principales defensas para unificar criterios procesales, dada la gravedad que va tomando esta instrucción judicial que se prevé larga.

Toda esta guerra de guerrillas hace que la situación sea muy complicada para la alcaldesa Ana Botella. Y en la calle Génova lo saben. La oposición en el ayuntamiento ya ha pedido el cese inmediato de ella y además del ya dimisionario Antonio de Guindos Jurado, hermano del ministro de Economía, Luis de Guindos. Y ahí radica el problema. Mariano Rajoy no se atreve en estos momentos tan difíciles para él (sobresueldos y caso Bárcenas) a dar instrucciones y menos a tomar decisiones.

Serias implicaciones en seguridad

Hoy De Guindos ha sido señalado por casi todos como el culpable de lo que está ocurriendo en el Ayuntamiento de Madrid: del caos reinante. Y máxime cuando en el ayuntamiento de la capital ya se conoce el pensar del  juez instructor del caso Madrid Arena, Eduardo López Palop, titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, que al imputar a De Guindos en la causa, como máximo responsable por entonces de la seguridad municipal, advierte de serias implicaciones y responsabilidades políticas en el caso. Actualmente, las investigaciones judiciales del caso Madrid Arena se centran en el por qué se inhibió la policía municipal del distrito de Moncloa, que ni vigiló el recinto y permitió el famoso macrobotellón en los alrededores del pabellón. El por qué de su irregular actuación con tan sólo una quincena de policías, que ni si quiera cubren una fiesta de petanca de barrio ¿Qué hay detrás de esta irregular actuación? Esa es la pregunta que se hace el juez. Por eso también se ha imputado en la causa al jefe de la Policía Municipal de Madrid, Emilio Monteaguado. Estas nuevas imputaciones hacen que el caso Madrid Arena se haya convertido en un gran escándalo político, ya que tanto la hasta hoy mano derecha de la alcaldesa como su jefe de policía están imputados en una causa donde han fallecido cinco niñas.

La táctica de Ana Botella, y de su equipo más próximo y fiel en el ayuntamiento madrileño, de echar las culpas a los técnicos y cargos inferiores no ha dado resultado, ni siquiera la de echar las culpas a la concejala del Partido Popular, Fátima Núñez Valentín, ex coordinadora general del Área Delegada de Seguridad y Emergencias, que también ha sido imputada y que ya fue cesada el pasado mes de diciembre. Y todo con el fin de salvar a De Guindos, una táctica que al final no ha servido de nada. Muy al contrario ha enfadado y disgustado, y muy mucho, a los implicados en la causa: los técnicos y los cargos inferiores, que ya van por su lado, si nadie lo remedia.

Un gran poder

Fuentes del ayuntamiento madrileño consultadas por Extraconfidencial.com, señalan el gran poder que tenía Antonio De Guindos sobre Ana Botella, a la que siempre ha asesorado en su gestión administrativa y medioambiental; primero en el año 2003 en la concejalía de Empleo y luego en el año 2007 en la Concejalía de Medio Ambiente, siendo nombrado su coordinador general en ambas áreas. Fue, tras la llegada de la mujer de José María Aznar a la alcaldía después de la marcha por la puerta de atrás de Ruiz Gallardón, cuando De Guindos tomó definitivamente el mando silencioso en el ayuntamiento madrileño, dejando al margen e, incluso, ninguneando a los hombres de Alberto Ruiz Gallardón, entre ellos, el concejal Pedro Calvo  y el ex vicelalcalde, Miguel Ángel Villanueva, con quienes apenas se dirigía palabra alguna.

Hay que recordar que Antonio De Guindos era el coordinador del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid cuando se produjo la investigación y detenciones en otro caso singular, el caso Guateque, relativo al presunto tráfico de licencias irregulares en Madrid. Según sostiene algunos imputados en ese caso, su actuación fue oscura y controvertida toda vez que entienden que él es el misterioso enlace que colaboró con el instructor policial proporcionando presuntamente datos cuya veracidad a día de la fecha no está comprobada. Según estos imputados, él ordenó que de los ordenadores municipales se obtuvieran registros informáticos de forma presuntamente ilícita por parte de la empresa Tracsa, a quien luego se le adjudicó un peritaje de esos mismos expedientes con un coste añadido de 135.166 euros. Nunca ha sido llamado a declarar en el caso Guateque a pesar de que varios imputados así lo han solicitado. Su posible declaración como testigo en este caso se actualmente pendiente de recurso de apelación.

Antonio De Guindos pertenece a una familia muy conocida dentro del poder capitalino, tanto en las instituciones públicas como privadas. Sus hermanos, Luis y Juan, y los puestos que han ocupado, así lo atestiguan. Don Antonio nació en Madrid en 1949 y es licenciado en Ciencias Económicas y Comerciales por la Universidad Complutense de Madrid. Ha ocupado puestos en la Administración de la Seguridad Social, en el Instituto Nacional de Servicios Sociales, en el Banco Guipuzcoano y en la viceconsejería de Trabajo de la Comunidad de Madrid, hasta que en el año 2003, de la mano de su inseparable Ana Botella, llegó a ser nombrado Coordinador General del Área de Gobierno de Empleo y Servicios a la Ciudadanía del Ayuntamiento de Madrid; posteriormente en el año 2007 fue colocado como Coordinador General del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid; y ya en el año 2012, con la llegada de la mujer de José María Aznar a la alcaldía, asumió casi todas las competencias y desde allí ha dirigido en la sombra la gestión de Ana Botella en el ayuntamiento capitalino. Ahora, en el organigrama del Ayuntamiento sólo le quedan dos a Ana Botella dos personas sobre las que recae su entera confianza: la primer Teniente de Alcalde, Concepción Dancausa, y Fernando Villalonga, delegado de las Artes. ¿Serán suficientes para seguir viva en el Ayuntamiento?

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com