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Alas más pequeñas, escapes con una sola salida y sin afección sobre la carrocería, radiadores más grandes…

La dictadura de Red Bull puede estar llegando a su fin: nuevas reglas, nueva situación en la Formula 1

Diciembre 30, 2013

No han sido cuatro años de dominio, sino cuatro años de humillación. Equipos con la solera de Ferrari, McLaren, Williams, Renault-Lotus o Mercedes superados de manera masiva por un coche con nombre de marca de refrescos. En 2010, los periodistas no especializados que tenían que hacer comentarios sobre ellos no sabían ni qué decir, sin historia, sin imagen. La marca austriaca, que más bien parece un banco, llegó discretamente y sin hacer ruido para llevarse cuatro coronas consecutivas que por poco no son cinco a estas alturas. Pero como no hay mal que cien años dure, es muy posible que el sonrojante dominio azul de la parrilla toque a su fin este 2014. En principio, el equipo de Sebastián Vettel tiene los mejores medios técnicos, una gestión impecable, un piloto tetracampeón y un ingeniero jefe capaz de crear coches ganadores pero le apuntan con varias cañas que se le van a convertir en lanzas. 

La primera es el goteo de técnicos de primera fila que se están largando del equipo en dirección a McLaren, Ferrari o Mercedes. Comprados a golpe de talonario, tradicionalmente la gente de Red Bull Racing era una familia compacta y poco dada a este tipo de jugadas (pagaban estupendamente), pero de repente y de manera sorpresiva, un buen puñado de piezas clave se les marchan. Hay quien piensa que esto es el inicio de una desbandada tras los rumores de que incluso la marca de bebida energética podría abandonar la formación para patrocinar directamente toda la categoría. 

La segunda gotera de Vettel

La segunda gotera que debería quitar el sueño a Vettel es que en la nueva normativa, la incidencia de la aerodinámica pierde aproximadamente un 30% de su valor. Alas más pequeñas, escapes con una sola salida y sin afección sobre la carrocería, radiadores más grandes, derivas que desaparecen y otros pequeños detalles en este campo hacen que la verdadera magia negra de los coches azules puedan poner colorado al ingeniero azul. Donde antes dominaban, el resto les cazará. 

El tercer desaguisado se lo puede montar Renault. La marca francesa motoriza a los campeones y nadie debería pensar que el nuevo propulsor de 1.6 litros turboalimentado vaya a ser malo, ni mucho menos… pero se rumorea que el de Ferrari es ligerísimo, y el de Mercedes sumamente poderoso con sus más de 400 ingenieros trabajando con él. El verdadero supe truco de magia que puede tener bajo la manga el que acabe siendo Campeón del Mundo de 2014 puede ser ni más ni menos que su motor. Por aquello de los ahorros, en 2009 se decidió congelar el desarrollo de este elemento mecánico de importancia capital. Hasta el día de hoy la traslación de tecnologías hasta los coches de calle era limitada y sin embargo era un verdadero agujero negro de dinero para equipos y desarrolladores.

Los propulsores vuelven a recuperar protagonismo

De esa igualdad, la importancia de la aerodinámica, pero con la jugada normativa, los propulsores vuelven a recobrar protagonismo. Con el tiempo y según regulación, éstos empezarán a congelar ciertas áreas, pero el que arranque el año con una central nuclear bajo el capó trasero llevará meses de ventaja al resto y tendrá todas las papeletas para ganar. 

En 2009 un agujero en la normativa permitió que una de las escuderías más efímeras de la historia, BrawnGP, con un sólo año de vida se convirtiera en la más exitosa de todos los tiempos: ganó todos los campeonatos en los que participó. Debido a las imprevisibles consecuencias de los cambios reglamentarios de 2014 puede ocurrir algo similar. Como haya alguien que dé con la tecla y el resto ande solucionando problemas de juventud, se lo va a llevar muerto desde la primera carrera. El 28 de enero en Jerez sabremos algo. 

José M. Zapico/Virutas

@VirutasF1