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La Defensa de España se desvanece con Rajoy y Zapatero: desde el año 2000 los presupuestos del Ministerio de Morenés crecieron un 2,6% mientras que Fernández Díaz y su cartera de Interior lo han hecho en un 77,6%

Noviembre 6, 2015

El último accidente del Ejército del Aire en aguas del Atlántico se ha cobrado tres nuevas víctimas mortales. Rodríguez Zapatero comenzó la debacle de los presupuestos de Defensa asignándole un exiguo crecimiento del 10% en 4 años, mientras que Mariano Rajoy remató la faena con una bajada del 19,77 % entre 2011 y 2016

morenes chacon

Este pasado miércoles, Pablo Iglesias consiguió lo que desde hace ya semanas había perdido, acaparar los principales titulares de periódicos e informativos. La razón no fue su entrevista en prime time (tras el partido de Champions League) que le regaló Antena 3 en ‘El Hormiguero’ sino un fichaje mediático y sorprendente, José Julio Rodríguez, el que fue jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), en la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, con Carme Chacón como ministra de Defensa. El general del Ejército del Aire en la reserva integrará las listas de Podemos a las próximas elecciones generales como número dos en la candidatura por Zaragoza.

Pablo Iglesias no dudó en afirmar que: “será un honor que acepte ser mi ministro de Defensa cuando forme Gobierno” a la vez que señaló que “ha destacado a lo largo de su trayectoria profesional por su firme defensa de la democracia, por su compromiso con la paz y con la legalidad internacional“. Buenas palabras pero que contradicen los hechos. Durante el periodo en el que Julio Rodríguez presidió el Estado Mayor de la Defensa, desde el 19 de julio de 2008 hasta el 30 de diciembre de 2011, repatrió los cuerpos de 11 soldados españoles fallecidos en Afganistán a los que habría que añadir otros 46 heridos, en una misión, que de paz tenía poco.

También fue cómplice de una práctica que empezó José Luis Rodríguez Zapatero y que ha continuado Mariano Rajoy: la de financiar con créditos extraordinarios, partidas ajenas a lo estimado en los Presupuestos Generales del Estado y que se aprueban a posteriori como para los gastos en armamento. Así, en el ejercicio 2008 en la Ley de Presupuestos Generales del Estado se consignaban para el departamento 8.149 millones. Tras el correspondiente decreto veraniego esta cifra se aumentó hasta 9.810 millones. En 2009 la misma jugada: de 8.255 millones se pasó a 9.344 millones. En 2010 de 7.694 se subió hasta los 8.715 millones. Y en el último año del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero los 7.156 millones del presupuesto se convirtieron en 8.301 millones. Una práctica legal, pero desde luego no muy transparente que no sabremos si la seguiría trasladando el general Rodríguez si llega a ministro de Defensa de la mano de Pablo Iglesias.

Siguiendo estos datos se puede comprobar como el presupuesto de Defensa ha ido menguando desde que Rodríguez Zapatero asumió la presidencia del Estado. Una caída en picado que ha tenido que ser subsanada con créditos extraordinarios. Sin embargo, esta trayectoria funesta de los presupuestos del órgano encargado de la protección militar de nuestro país también se puede observar en la actualidad. El presidente en vigor, Mariano Rajoy también juega al gato y al ratón con los presupuestos consignados para Defensa.  Desde el año 2000 el capital reservado para la cartera que posee Pedro Morenés ha crecido pírricamente con un anodino 2,61%. Por el contrario, otros presupuestos ministeriales han subido como la espuma. El Ministerio del Interior dirigido por Jorge Fernández Díaz se ha disparado en los últimos años con un incremento meteórico del 77,64%.

Un presupuesto menguante, gobierne quien gobierne

Este comportamiento aislador de la política de Defensa no es nuevo para el gobierno popular. El equipo de Rajoy se encontró nada más llegar a La Moncloa al Ministerio de Defensa con un presupuesto de 6.868.197.000 euros. Cinco años más tarde, en 2016, los Presupuestos Generales del Estado beneficiarán al área de Pedro Morenés con 5.734.291.000 euros. Una bajada que cristaliza en un recorte de algo más de un millón de euros, o lo que es lo mismo, un 19,77 % menos. La supremacía del Ministerio del Interior y la excelente relación que une a Rajoy con Fernández Díaz se puede explicar analizando la evolución de los presupuestos del segundo en este mismo período. El último año de Zapatero, el Ministerio del Interior tenía en caja 8.401.959.000 euros y Rajoy ha decidido otorgarle 7.903.517.000 euros en 2016, tan solo un 6,31 % menos.

Todos los presidentes españoles desde José María Aznar han incrementado tímidamente el presupuesto de Defensa, a pesar de encontrarnos en una época en la que parece que las grandes guerras entre naciones, impulsadas entre otros motivos por el petróleo y la religión, vuelven a amenazar la tranquilidad y la concordia de la vida moderna. Sin embargo el Ministerio del Interior, sea con quien fuere, siempre ha estado bien nutrido de capital. Si bien Aznar dejaba el Gobierno en 2003 con un Ministerio de Defensa pertrechado con 6.212.765.000 euros y un Ministerio del Interior revestido con 5.419.350.000 euros (época a la que hay que remontarse para encontrar unos presupuestos de Defensa superiores a los de Interior), Zapatero fue el primero en darle la vuelta a estas cifras con un triste aumento del 10,55% en Defensa (6.868.197.000 euros) y con un vigoroso incremento del 55,04 % en lo que respecta a Interior (8.401.959.000 euros).

comparativa-presupuestos

Hasta el año 2006 el presupuesto de Defensa ha sido mayor que el de Interior. Sin embargo, inexplicablemente, a partir de esta fecha el presupuesto de Interior ha ido superando al de Defensa progresivamente hasta llegar al período popular en el que lo supera en más de 2.000 millones anuales, concretamente en 2016 en 2.169.226.000 €, un 37,83 %.

Uso absurdo de un presupuesto escaso

La marginación del presupuesto de Defensa ha sido histórica a lo largo de los años, haciéndose más sangrante desde 2006 y a medida que nos acercamos al momento vigente. El ministro del ramo, Pedro Morenés, se ha quejado amargamente de la situación de sus presupuestos. Especialmente con la llegada de los presupuestos para 2014, cuando se produjo la reducción del 3,2% con respecto a las cifras de 2013. El ministro de Defensa llegó a reclamar, incluso delante del Rey -por aquel entonces- Juan Carlos mayor atención para su cartera asegurando ante el Capitán General y mando supremo de las Fuerzas Armadas que es “difícil” alcanzar “un excelente nivel de eficacia sin la dotación material”.

No obstante no podemos decir que el Ministerio de Defensa use de modo inteligente sus menguantes presupuestos. Desde Extraconfidencial.com se han publicado varias noticias sobre el gasto absurdo del capital ministerial tanto en vestimenta como en munición.

Mientras tanto las especulaciones que rondan en torno a la muerte de militares españoles comienzan a apuntar, temerosamente, hacia la utilización de piezas de segunda mano, el uso de helicópteros sin luces nocturnas, altímetros inexactos o falta de recursos para el mantenimiento de los aparatos. Una caótica situación ante la que el Ministerio del ramo permanece impertérrito licitando fundas de pistola y balas de 9 mm. Acciones irresponsables e insuficientes para evitar desastres como el que estremeció a toda España hace escasos días, el siniestro del Super Puma del Ejército del Aire, accidentado en aguas del Atlántico el pasado día 22 cuando regresaba de una misión en Senegal y que se llevó consigo la vida de tres militares.

Razones, estas sí, suficientes, para que los generales de Defensa clamen por sus derechos: “es incomprensible que Interior tenga bastante más presupuesto que Defensa, cuando hace cinco años casi estaban a la par”.