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"La posible huelga de los empleados era una patada al ministro en nuestro culo", aseguran

La crisis llega a notarías y registros

Diciembre 3, 2008

El Gobierno se arrepiente de la medida que proclamó de rebajar un 20% los aranceles
Ya en su día el ex ministro José Borrell intentó aplicar una medida similar y le costó el puesto como ministro de Obras Públicas

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El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero les había amenazado con una importante rebaja en sus salarios: hasta un 70% del arancel que cobran los notarios y registradores. Una medida impactante de cara a los ciudadanos. Pero donde dije digo, digo Diego. El secretario de Estado de Justicia, Julio Pérez, trasladó hoy al presidente del Consejo del Notariado, José Marqueño, la suspensión de la mencionada medida. El Ejecutivo socialista elaboró un proyecto de Real Decreto que incluía la aplicación a partir del 1 de enero de 2009 de una rebaja general del 20% de los aranceles de notarios y registradores de la propiedad, además de una reducción adicional del 35% en las operaciones que el ciudadano no pudiera realizar por medios telemáticos y que aumentaba hasta el 70% a partir del 1 de julio de 2009.
El mencionado José Marqueño acertó en la diana al intentar explicar el cambio de actitud: “Así, en un escenario económico tan distinto y para no perjudicar a los miles de puestos de trabajo dependientes de las notarías y los registros, se ha decidido suspender la parte del Acuerdo del 14 de agosto referida a la rebaja arancelaria”.
La Federación de Asociaciones de Notarios de España (Fedane), que agrupa a todas las asociaciones patronales de notarios del Estado español, indicó que las transmisiones inmobiliarias se han reducido cerca de un 45% desde agosto de 2007 hasta hoy y la contratación hipotecaria un 35%. y que una reducción como la anunciada podría “desestabilizar el equilibrio laboral” de los despachos, que dan trabajo a 40.000 personas en España.
Consecuencia inmediata de la aplicación de la medida: huelga en notarías y registros que se sumaría a la previsible de los jueces el próximo año. Dos poderes fácticos enfrentados al Gobierno que Zapatero no se puede permitir. “La posible huelga de los empleados era una patada al ministro en nuestro culo”, aseguraron algunos notarios a extraconfidencial.com.
Por si no lo sabían en los registros existen dos clases de trabajadores: los que perciben un salario fijo y los que cobran a comisión por el número de inscripciones realizadas. Antes de la crisis, los primeros eran unos privilegiados. Pero ahora los segundos han ocupado su lugar porque “apenas se inscriben operaciones. No hay movimiento”, aseveran.
Que la crisis llegara a notarias y registros era impensable hace tan sólo unos meses. Ya en su día, cuando José Borrell ejercía el cargo de ministro de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente, intentó aplicar una medida similar. Pretendió que parte del trabajo que ejecutaban notarios y registradores trasladarlo al Catastro. Una ingenuidad que le costó el puesto. Pero esa es otra historia que algún día contaremos.