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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

La controvertida y desconocida vida de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena: denunciada en varias ocasiones en su carrera judicial y aupada por el sector crítico de Podemos

Enero 24, 2017

Se cumplen 40 años de la matanza de Atocha en la que fueron asesinados cinco abogados laboralistas, Manuela Carmena se libro por casualidad de ser una de las víctimas, 40 años después es la alcaldesa de Madrid

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La vida de Manuela Carmena Castrillo es un ir y venir, un subir y bajar, todo dentro de unos parámetros un tanto especiales y nada convencionales, rodeados en algunos casos de polémica y denunciada en varias ocasiones. La alcaldesa de Madrid nació el 9 de febrero de 1944 en Madrid en el seno de una familia que regentaba una pañería por la zona de Fuencarral y Hortaleza. Sin embargo, las compañeras de Colegio de Manuela le cantaban el ripio más conocido por entonces del sastre Carmena con el ánimo de hacerla rabiar, algo que le molestaba al principio, aunque pronto aprendió a mostrarse inmune a estos ataques, según ella misma ha declarado.

Los anuncios de la radio española del post franquismo anunciaban con todo tipo de alardes al sastre Carmena: “Carmena se llama el sastre/que viste a la gente bien/hace trajes y hace abrigos/como muy pocos se ven”. Entonces aparecía la voz exagerada de un negro, que decía: “akatula malatula”. “¿Qué dice el negro?”, terciaba otra voz extrañada. Para concluir con la respuesta:” ¡Ah! Hasta los negros lo saben”. Era la época dorada de la Radio cuando este medio de difusión alcanzó su mayor desarrollo y la Sastrería Carmena estaba de moda en la calle Duque de Alba, muy cerca del Rastro. Según han reconocido los nietos del célebre sastre Pedro Carmena, “creo que nos une un parentesco lejano con la alcaldesa, casi todos los Carmenas procedemos de Añover de Tajo (Toledo)”.

Manuela estudio Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, donde se licenció en 1965. Ese mismo año ingresó ya en el Partido Comunista de España (PCE). Poco tiempo después de licenciarse fundó, junto a otros estudiantes de derecho, el célebre despacho laboralista en la calle Atocha de Madrid, donde se produjeron las desgraciadas muertes en enero de 1977 de cuatro abogados y un sindicalista dejando heridos a cuatro abogados más. Todos eran miembros del Partido Comunista y de Comisiones Obreras. Carmena logó salvar su vida porque no estaba allí en ese momento, ya que su compañero Luis Javier Benavides (tiroteado horas después), le había pedido el despacho para una reunión del PCE. Pero allí, sorpresivamente, entraron los ultras de extrema derecha y se produjo la conocida matanza de los abogados laboralistas.

Una boda muy “noble”

“Los pantalones campana, los abrigos abiertos, me recuerda a cómo éramos, cuando salíamos del despacho e íbamos a tomarnos algo a la Plaza Matute”, explicó Carmena ante el monumento construido en su día como homenaje a ellos en la Plaza de Antón Martín. “Éramos muy hippies, en lugar de mesas teníamos tableros y no teníamos cajones”. Allí fundían su vida personal y profesional. “Éramos muy felices porque estábamos creando cosas nuevas”.

Diez años antes de esta matanza, en 1967, se casó con el arquitecto Eduardo Leira en la Capilla de la Ciudad Universitaria de Madrid. Su boda la ofició el famoso cura Aguirre, Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate, que con el tiempo se convertiría en duque consorte de Alba. Un intelectual, editor literario, y académico español que se convirtió en marzo de 1978 en aristócrata por matrimonio con Cayetana Fitz-James Stuart, XVIII duquesa de Alba y jefa de la Casa de Alba. La boda de Manuela Carmena fue comentada y criticada en los ambientes madrileños de entonces porque en su homilía el cura Aguirre dijo: “Aquí estamos reunidos ante los hombres…”, lo que en los círculos católicos del franquismo no sentó nada bien ya que parecía que ante Dios no se reunían. De su matrimonio con el arquitecto Leira, Carmena ha tenido dos hijos, Eva y Manuel.

Su carrera política

Muy pronto comenzó su carrera política activa. En 1977 figuró, tras la matanza de Atocha, como número 23 de la lista del PCE por Madrid en las Elecciones Generales de ese año, que eran las primeras de la democracia que ganó la UCD de Adolfo Suárez. Tras abandonar la militancia en el PCE, Carmena comenzó a ejercer en la carrera judicial en enero de 1981. El 15 de enero de ese año se la nombró ya Juez de Primera Instancia e Instrucción de la 27 Promoción. Logró este puesto gracias a la oposición que ganó un año antes, en 1980, donde alcanzó el número 25 de su promoción. El numero uno de esta curiosa promoción de Jueces fue Margarita Robles (León, 1957), la primera mujer que presidió una Sala de lo Penal, la primera en presidir una Audiencia -la de Barcelona- y la tercera mujer en llegar al Tribunal Supremo. Robles, que fue secretaria de Estado del Ministerio del Interior con el ex juez Juan Alberto Belloch –todo quedaba así en casa-, ha sido una de las grandes defensoras de las tesis del ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.  Y como numero once de esta promoción de Carmena, quedo el ex juez Baltasar Garzón, uno de los magistrados más mediáticos que ha tenido España y que fue destinado a Valverde del Camino.

Sin embargo, el primer destino de Carmena fue Santa Cruz de la Palma, capital de la Isla de La Palma, adscrita y perteneciente administrativamente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Pero ya en 1984, Manuela logró llegar a Madrid y se situó como Magistrada Titular del Juzgado de Primera Instancia numero 19, donde tomó posesión a finales del mes de enero. Su supuesta lucha contra las «corruptelas» existentes y su controvertida manera de actuar hizo que solo un mes después seis funcionarios de una plantilla de diez personas pidieran el traslado a otro Juzgado, hartos de Manuel Carmena, como publicó la prensa de entonces. Se le fueron tres oficiales, dos auxiliares y un agente judicial.

Una carrera judicial controvertida

Su carrera judicial no ha estado exenta de sustos y denuncias desde que llegó a la capital de España. Su paso por el Juzgado  de Primera Instancia nº 19 de Madrid resultó muy controvertido. Se mostró de inicio contraria a las percepciones por salidas de los funcionarios, en los acuerdos de la Junta de Jueces de Madrid, lo que provocó el malestar de muchos funcionarios. Ella se justificaba aludiendo a una actitud valiente ante la corrupción.  En 1986 tuvo ya un serio altercado cuando denegó, a través de una sentencia,  la rectificación solicitada por el periodista Alberto Miguez Alcarello en relación con informaciones difundidas por telediarios sobre su relación con una campaña llevada a cabo por la Oposición Nicaragüense Unida (UNO). El periodista criticó duramente la manera de actuar de Carmena llegando a afirmar que “me parece gravísimo la manera de actuar de Manuela Carmena por la doctrina que quiere implantar en este tipo de procedimientos sumarios, ya que llega a pronunciamientos que la propia Ley prohíbe”.

También fue denunciada ante el Tribunal Supremo por tomar partido sobre un tema de fondo. Sin embargo, lograría que el Supremo le desestimase por tres votos contra dos una querella por prevaricación y presunto retraso malicioso de la Administración de la Justicia en un procedimiento por quiebra de la empresa Manufacturas R.M. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Madrid le abrió expediente disciplinario “por haber tardado veinte días en contestar un escrito en un procedimiento de quiebra”. El Supremo, en su sentencia, ya admitió la posibilidad de que por una inobservancia de plazos, Carmena podría incurrir en responsabilidad disciplinaria”.

Sus problemas judiciales continuaron y en 1988 es denunciada ante el Consejo General del Poder Judicial por unas declaraciones efectuadas a un diario madrileño. La Jueza Carmena manifestó en una entrevista que “el juez, como funcionario, normalmente es vago; los funcionarios, en general, son vagos, y los jueces tienen una tendencia a ser vagos. Esto cada vez va ser menos claro, porque antes la estructura permitía ser vago, nunca iba a ver un expediente sancionador y la Prensa nunca podía meterse con un Juez”

Su carrera judicial continuó entre serias controversias y denuncias. Una de ellas fue como Juez de Vigilancia Penitenciaria y titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Madrid. A comienzos de los años 90 fue sancionada por permitir entrar a dos representantes del “Comité de Vigilancia de Helsinki” en la cárcel de Carabanchel, cuya presencia en el centro penitenciario no había sido autorizada por el director. Fue precisamente el que luego fuera ministro de Interior con Felipe González y antes secretario general de Instituciones Penitenciarias, el ya fallecido Antonio Asunción, quien le denunció ante la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial. Una sanción “de facto” que fue muy criticada por Jueces para la Democracia, Asociación judicial progresista de la que Carmena fue una de las fundadoras, al afirmar en al acuerdo de sobreseimiento que la Magistrada se “excedió del estricto ámbito jurisdiccional” al imponer la entrada en la cárcel de personas no autorizadas por la dirección.

Elegida Juez Decana de Madrid

En 1993, en pleno felipismo, fue elegida Juez decana de Madrid, gracias a los apoyos de Jueces para la Democracia venciendo a otros tres magistrados que también optaban a ese cargo: Fernando Fernández Martín  (APM), María del Prado Torrecilla Collada (UJI), y Jesús Gavilán López (AJFV).  Paralelamente  a su entrada la Audiencia Provincial de Madrid corrigió otra nueva irregularidad de la Jueza Carmena a favor de un condenado, “por haber incurrido en irregularidades al determinar la clasificación de un condenado de tercer grado y por dictar su auto en prisión”.

Se trataba de Juan Carlos Wagner Gómez Valdés, condenado a dos meses y un día de prisión, que ingresó en un centro penitenciario abierto para cumplir su condena. La Audiencia Provincial de Madrid volvió a corregir una vez más las decisiones de la Jueza Carmena Castrillo.  El Tribunal determinó que la entonces decana de Madrid se entrometió en un asunto que no era competencia de su juzgado cuando dictó el auto de ingreso en prisión de Gómez Valdés.

También una funcionaria, que trabajaba como coordinadora en la Delegación del Decanato de los Juzgados en la subsede de la calle María de Molina, elevó sus protestas recogidas por el sindicato CSIF contra Carmena por ser degradada por quejarse de uno de los presos, de nombre Oscar, que trabajaba en situación de régimen abierto para el Decanato de Manuela Carmena. La labor a realizar por este preso consistía en trabajos de transporte de documentación entre la central del Decanato y sus delegaciones distribuidas por Madrid. El CSIF denunció el hecho de que se confiase a un preso documentación judicial conteniendo informaciones reservadas sobre procedimientos civiles, donde constan datos íntimos de las personas afectadas por los mismos.

De Madrid al cielo

En 1996 ya fue nombrada vocal del Consejo General del Poder Judicial  (CGPJ), a propuesta de Izquierda Unida en el Senado. Por entonces saltó a la opinión pública una denuncia que advertía que Manuela Carmena tenía abierta una cuenta supuestamente ilegal donde ingresaba procedente de los Juzgados de Madrid el dinero por las máquinas de café y los refrescos y la venta de papel para reciclar. La cuenta recibió ingresos por valor de 21,5 millones de pesetas. También por entonces el CGPJ, donde acaba de ingresar, tuvo que indemnizar a dos empresarios comerciantes por una decisión de la ya ex decana Carmena quien sacó en virtud de un acuerdo gubernativo sacó a subasta pública una partida de muchos lotes de productos, entre ellos, 703 pantalones vaqueros de las piezas de convicción por valor de 9.139.000 pesetas. Tras ser declarados absueltos, los empresarios los habían reclamado y más de la mitad había desparecido de los juzgados. Carmena justificó la donación porque estaban deteriorándose con el paso del tiempo y con la humedad existente en las instalaciones del depósito. “Si no hubiera actuado así, las prendas no hubieran servido tanto para sus dueños, como para los colectivos benéficos”, se justificó.

Ya en el año 2010 obtenía la jubilación. Pero solo un año más tarde, en septiembre de 2011, fue nombrada asesora del Gobierno vasco del lendakari socialista Patxi López, hoy candidato a la secretaria general del PSOE, sobre atención a las víctimas de abusos policiales. En 2012 se introdujo en el proyecto “Yayos emprendedores”, que comercializaba creaciones realizadas por los presos en los centros penitenciarios. Por entonces, también figuraba como miembro del Patronato de la Fundación Alternativas, un laboratorio de ideas próximo al PSOE.

Operación “One Girl”

En 2015, Carmena se presentó como candidata a las primarias de la candidatura Ahora Madrid para las Elecciones Municipales de ese mismo año y fue elegida cabeza de lista con un 63 % de los votos. Para conseguir que saliera como cabeza de cártel intervino directamente Jesús María Montero Delgado (Mataporquera, Cantabria, 1963), líder de Podemos en Madrid que lideró la llamada Operación One Girl para situar a la Jueza Manuela Carmena en el poder de la alcaldía de Madrid, convenciendo a su jefe Pablo Iglesias. Con Montero a la cabeza los dirigentes de Podemos desarrollaron toda una operación secreta con el único fin de situarla en el poder. El nombre de la operación “One Girl”, curiosamente en inglés, se eligió “porque nos la imaginábamos como un gran avión al que teníamos que llevar en volandas a Cibeles”.

Fue al poco de ser nombrado secretario general de la formación Podemos en Madrid, cuando Montero transmitió a Pablo Iglesias su anhelo para que Manuela Carmena  fuera la candidata a la alcaldía capitalina. Finalmente, Montero convenció a su jefe y se puso en marcha la operación “One Girl”, un plan secreto de los dirigentes de Podemos para convencer vía mensajes de Telegrama a Carmena. Según fuentes próximas a la hoy alcaldesa, antes de aceptar dijo hasta siete veces que no, plegando finalmente ante las presiones de Montero y sus hombres, quien consiguió su objetivo y se convirtió desde entonces en el nuevo ideólogo de la jueza jubilada y contando con el apoyo total de Pablo Iglesias. Pero lo más grave es que este llamado ideólogo de Podemos en Madrid, amparado por el organigrama duro de la formación desde Pablo Iglesias a Juan Carlos Monedero, pasando por Iñigo Errejón, es uno de los miembros de la Supercasta de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde se situó hace ya años tras llegar de su Santander natal. Allí ejerce de de técnico de apoyo, amparado y protegido por los rectores de la UCM. Jesús Maria Montero Delgado aparece en la lista de la Supercasta de la Universidad Complutense de Madrid en el puesto número 49 del famoso ranking con un sueldo de 74.049 euros, según datos oficiales del catálogo de Pas Funcionarios y Pas Laboral de 2014, al que ha tenido acceso Extraconfidencial.com, y cuya lista ya publico este periódico en su día como exclusiva.

Jesús Montero fue secretario general de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE), de 1984 a 1988. Y participó en la creación de Izquierda Unida, junto a Gerardo Iglesias, llegando a ser candidato al Senado por esta formación en 1986, obteniendo un paupérrimo resultado. En 1998, Montero dejó de militar en Izquierda Unida, según él, “por una reflexión política en el sentido de que yo pensaba que habían dejado de jugar la función de herramienta para el cambio político”. Fue en el 2003 cuando comenzó a centrarse más en los movimientos sociales, participando años después en el 15M, como líder de la asamblea popular de su barrio madrileño. Fue precisamente a comienzos de los años dos mil, Montero se vinculó con el movimiento zapatista del subcomandante Marcos, firmando el manifiesto “Zapata vive, la lucha sigue”, en apoyo del Ejército Zapatista Nacional de Liberación Nacional; como también colaboró en la Marcha de los del Color de la Tierra, desde Chiapas hasta México DF.

Gracias a esta operación One Girl, Carmena obtuvo en las Elecciones del 24 de mayo de 2015 un 31,85 % de los votos y 20 concejales quedando en segundo lugar por detrás de la lista del Partido Popular (21 concejales), encabezada por Esperanza Aguirre. Tras anunciarse un acuerdo entre Ahora Madrid y los nueve concejales del PSOE madrileño, liderados entonces por Antonio Miguel Carmona, Manuela Carmena fue investida alcaldesa con la mayoría absoluta de los votos de los concejales (29 de 57), en la sesión constitutiva del Pleno del Ayuntamiento celebrada el 13 de junio de 2015. Desde entonces ha ocurrido de todo, que será objeto de otro reportaje en Extraconfidencial.com

Juan Luis Galiacho

 juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho