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El aperitivo y la suntuosa comida los reúne en el Hotel Wellington de Madrid, utilizado como despacho de sus negocios

La conjura de los desheredados: Bono, Zaplana, Méndez Pozo, Pardo…todos unidos despachan en el bar de un lujoso Hotel del barrio de Salamanca en Madrid

Julio 20, 2012

Entre los presentes estaban los ex ministros  Marcelino Oreja, Carlos Solchaga, Martin Villa o Fernando Suárez

También acudió Ángel Acebes, acompañado de dos escoltas, mientras que su comparecencia en el Congreso, como responsable de auditoría de Bankia, no será estudiada por el PP hasta septiembre como pronto


Mientras el país se hunde, la prima de riesgo se dispara, la especulación bursátil nos amenaza, los parados gritan de pena y los funcionarios se desangran, la clase política española vive todavía en su gran burbuja de poder y suntuosidad sin amenazarles la crisis, ni guardar las más mínimas formas en momentos de dificultad de la gran mayoría de españoles. Esta reunión que les hablo podría llamarse cinematográficamente “La conjura de los desheredados”, integrada por varios ex altos cargos públicos, sin importar su color político, apartados del poder más reciente, pero recolocados en puestos de privilegio económico.

Todos se reunieron la mañana del día 19 de julio de 2012 en el lujoso Hotel Wellington de Madrid, de cinco estrellas, ubicado en plena calle de Velázquez, de Madrid, en el barrio de Salamanca, y donde el agua mineral vale 7 euros.. En la pagina web de este Hotel se puede ller su concepto: “Ell Hotel Wellington se sitúa en el número 8 de la calle de Velázquez, en el señorial Barrio de Salamanca, el barrio de la  elegancia por excelencia, donde tan sólo pasear por sus calles admirando sus edificios, mudos representantes de la arquitectura de mediados del siglo pasado, supone un valor añadido”.

Negocios sin color político a pesar de la quiebra

Desde el mediodía del dia19 hasta la hora de comer, el coqueto bar de este hotel fue utilizado por varios de ellos para despachar sus negocios en un ir y venir de gente influyente que se entremezclaba de mesa en mesa. Primero en la del ex presidente del Congreso, José Bono, del PSOE, y después en la del ex ministro de Trabajo, del PP, y luego todos entremezclados junto con los entregados interlocutores, que sacaban papeles a diestro y siniestro. Entre ellos se encontraban conocidos empresarios que iban de mesa en mesa, de político a político, de desheredado a desheredado, pero sólo en teoría, ya que muchos gozan aún de poder. Poder por detrás.

Entre los que utilizaron el lujoso Hotel Wellington como despacho la mañana del día 19 de julio se encontraban Eduardo Zaplana, ex presidente de la Generalitat Valenciana y ex ministro de Trabajo del PP de José María Aznar, y ahora alto cargo de Telefónica, con un millonario sueldo a sus espaldas; junto a él, su amigo, su compañero de citas en el yate del constructor Francisco Hernando, “El Pocero”, don José Bono Martínez, ex presidente de Castilla La Mancha, ex ministro de Defensa del PSOE y ex presidente del Congreso, cuyo patrimonio ha sido investigado por su incremento notorio y nada claro durante su larga y extensa carrera política. Del ex presidente del Congreso, estamos esperando sus memorias, por las que cobró un adelanto de 800.000 euros del Grupo Planeta, el mismo que ahora se queja de las condiciones de fusión de Antana 3 y La Sexta, no comparables con las que recibió Mediaset cuando compró Cuatro. Junto a estos dos políticos, que marcaban las mesas, había más desheredados: como la mano “derecha” de José Bono en la región castellana manchega: Francisco Pardo Piqueras, ex consejero de Presidencia, ex secretario de estado de Defensa y ex presidente de la Cámara de Cortes de Castilla La-Mancha, que también despacha con empresarios conocidos.

Dios los cría, ellos se juntan

Junto a ellos, se movía de mesa en mesa, el conocido editor de periódicos, Antonio Miguel Méndez Pozo, propietario de todos los principales periódicos de Castilla la Mancha (las célebres Tribunas), y  del Diario de Burgos, un singular personaje vinculado a la trama del aeropuerto de Ciudad Real, y en su día condenado a siete años por el ´Caso de la Construcción´ de Burgos, que le llevó a la cárcel junto al entonces alcalde de Alianza Popular, José Maria Peña.

Allí pasaron toda la jornada matutina entre reunión y papeles. Zaplana iba más de trago con tomate. Después de despachar durante casi dos horas, pasaron a un almuerzo con toda la clase política pasiva, pero de nuevo bien situada, tanto de un partido como de otro. Entre los presentes los ex ministros Marcelino Oreja, Carlos Solchaga, Martin Villa, Fernando Suárez, Ángel Acebes (rodeado de dos escoltas policiales), Fernando López Amor, Suárez Pertierra.. etc… Así hasta una veintena de altos ex cargos políticos (cuyos nombres obran en poder de Extraconfidencial.com, incluso alguno en activo como el actual ministro de Agricultura, Díaz Cañete.

Todos se reunieron en un salón que se esconde tras una puerta falsa que compone una estantería junto al bar, y que dicen que se denomina en el argot del hotel “Salón de Consejos”. Allí, entre aperitivos y una gran mesa con todo tipo de lujos, debatieron, en teoría, sobre “la visión global compartida”; eso sí, entre camareros/as uniformados que servían sin parar canapés y viandas.

Y mientras el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, manifestaba horas antes en el Congreso que no había dinero para pagar las nóminas de los funcionarios. Como diría el admirado ForgesQué Paíiiiiiiiis” y que clase política tenemos y nos rige, como también determinados empresarios que se mueven únicamente al olor del dinero y los políticos..

Juan Luis Galiacho