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LA HERENCIA DEL EX RECTOR BERZOSA (III)
Dos de ellos, costaron más de 4,5 millones, sin que se llegara a finalizar la obra

La Complutense incrementó en más de 7,6 millones de euros el coste de cinco proyectos de inversión

Abril 4, 2011

Sobre el candidato Andradas pesan demandas por acoso, falsificación de calificaciones, y prevaricaciones varias

Las obras sin licencia de la nueva Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales costaron más de 3,8 millones

En las obras de la piscina cubierta de La Almudena se detectaron problemas de estructura después de iniciar su ejecución


Mañana, 96.621 estudiantes, profesores y personal de la Universidad Complutense comenzarán a decidir su futuro, aunque salvo enorme sorpresa, tendrán que esperar a una segunda vuelta para elegir al sucesor del rector Carlos Berzosa, que no se presenta a su sucesión el cargo tras dos legislaturas.

La fecha prevista para la primera vuelta peligró tras la denuncia de Patxi Aldecoa de que el censo electoral no incluía a unos 500 profesores, aunque el pasado martes,  tras una reunión de los candidatos con el juez, se decidió celebrarlos comicios como estaba previsto.

Pero el centro de todos los debates entre los candidatos ha sido la delicada situación económica y la deuda de la Universidad que llega a los 180 millones de euros, para todos, menos para el continuista, Carlos Andradas, el actual vicerrector afirma que “la deuda en 2003 giraba en torno al 28%” y la actual se encuentra en un 26%. Un candidato no exento de polémica, ya que sobre el vicerrector pesan cuatro demandas sobre presuntos delitos de acoso, asociación ilícita, falsificación de calificaciones, todas ellas admitidas a trámite en la justicia ordinaria.  De ellas, informaremos pormenorizadamente a lo largo de la próxima semana.

Un discurso completamente contracorriente, no sólo del resto de los candidatos, si no de la realidad más inmediata, una gestión que como ha desvelado la Cámara de Cuentas ha costado millones de euros a la Complutense que han ido a deuda o no han acabado en recursos propios de una universidad.

Inversiones sin licencia y millones a la basura

Y es que la Complutense de Berzosa, se convirtió en una máquina de gastar dinero, sin cumplir criterios tan básicos como tener una licencia de obras. El caso más llamativo fue la obra del nuevo edificio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. El contrato adjudicado por 29,3 millones mediante procedimiento de concurso abierto, pero sin estar concedida la correspondiente Licencia de obras. Por ello, el Acta de comprobación de replanteo viable, otorgada en fecha 18 de octubre de 2007 sólo autorizó el inicio de las obras para la demolición de un Pabellón. Terminados estos trabajos, cuyo coste fue de 550.000 euros se formalizó un Acta de paralización de las obras de fecha 10 de diciembre de 2007.

Las obras permanecieron paralizadas hasta la formalización el 11 de agosto de 2008 de un Acta de reinicio parcial de la obra, derivada de la concesión por el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón de una Licencia provisional de obras de movimiento de tierras, cimentación y estructura hasta cota cero. Durante el período agosto 2008 a noviembre 2009 se emitieron y aprobaron certificaciones de obra por estos trabajos por importe total de 3,5 millones, para que casi un año más tarde, el 21 de octubre de 2009 se otorgara una nueva Acta, pero en este caso de paralización de los trabajos, previa solicitud del contratista, y el 27 de noviembre de 2009, mediante Resolución del Rectorado UCM, se declaró la suspensión con carácter definitivo del contrato de obras, al no haberse obtenido la preceptiva Licencia de obras y no preverse su obtención en un futuro cercano. Una aventura que costó casi cuatro millones de euros tirados a la basura.

Pero no es el único caso de sobrecoste, en la rehabilitación de la Fábrica experimental en la Facultad de Ciencias Químicas de la UCM, obra adjudicada por 2,18 millones mediante el procedimiento de concurso abierto en diciembre de 2007, un año más tarde, se formalizó un nuevo contrato por un proyecto modificado, adjudicado a la misma empresa mediante procedimiento negociado por importe de 405.000 euros más. Algo parecido pasó con la reforma de las cocinas y dependencias anejas en la Facultad de Veterinaria aprobadas en marzo de 2008 por 689.000 euros. Durante la realización de las obras afloraron problemas para la ejecución de la cimentación prevista, que derivaron en la redacción de un proyecto modificado con presupuesto de 300.000 euros, ejecutado por la empresa adjudicataria, pero no formalizado por vía contractual.

Problemas técnicos encontrados una vez iniciada la obra

Pero como colmo de la ineficacia, esta el contrato de las obras de reforma de la piscina cubierta en las instalaciones deportivas de La Almudena, adjudicado por Resolución del Rectorado UCM en septiembre de 2006 por 2,08 millones de euros mediante procedimiento de concurso abierto, otorgándose el Acta de comprobación de replanteo viable en fecha 22 de noviembre de 2006. Aparte de no formalizar la publicación de esta adjudicación en el BOE, durante la ejecución de las obras se detectaron problemas en la estructura del Pabellón que alberga la piscina cubierta, que originaron la redacción de un proyecto modificado y la paralización total de las obras en junio de 2007, con el enorme sobrecoste.

Así un informe por parte del Arquitecto Jefe de la Oficina de Supervisión de Proyectos propuso no supervisar el proyecto modificado, liquidar la obra con los precios de referencia del proyecto original, y realizar un proyecto de ejecución de una nueva piscina cubierta mediante un nuevo concurso, aunque se decidió por la modificación.

El proyecto modificado fue adjudicado a la misma empresa adjudicataria del contrato inicial, por un importe de 1,88 millones de euros, formalizándose la obra en enero de 2009, con un coste final de 3,96 millones, una cantidad que supone un 203% sobre el precio adjudicado inicialmente.

Peor suerte, tuvo el contrato de las obras de reforma de cocina y dependencias anejas en los Colegios Mayores Cisneros y Nebrija de la UCM. No se formalizó la publicación de esta adjudicación en el BOE y la ejecución de los trabajos mostró deficiencias estructurales, por lo que se encargaron informes técnicos para delimitar su alcance, que pusieron de manifiesto la necesidad de realizar un proyecto modificado para solventar estas deficiencias y, además, incluir la sustitución de las instalaciones generales de fontanería, calefacción y del solado de la cocina. En enero de 2009 se paralizaron las obras debido al encargo de un estudio estructural del edificio, que aconsejó realizar un nuevo proyecto con un aumento considerable de presupuesto, estimado en 4.100 mil €, por lo que se tomó la decisión de liquidar la obra ejecutada. En total se gastaron 788.000 euros