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LA HERENCIA DEL EX RECTOR BERZOSA (II)
Las elecciones, cautelarmente suspendidas por una reclamación de Patxi Aldecoa

La Complutense de Berzosa vulneró la Legislación sobre contratos de las Administraciones Públicas

Marzo 29, 2011

Tan sólo en uno de ellos promovió la concurrencia en la selección del adjudicatario

La Universidad no utilizó el procedimiento de subasta, recurrió al “abierto” y se decantó  tan sólo por “razón de importe”


Lo que le faltaba a Carlos Berzosa, cuando las elecciones para elegir el nuevo Rector de la Complutense llegaban a su semana clave un juez las suspende cautelarmente por errores en el censo.  Así, el juzgado número 14 de lo contencioso administrativo ha dictado un auto por el cual suspende de manera cautelar las elecciones que se iban a celebrar el próximo día 6 de abril en primera vuelta por irregularidades en el censo, según informaron fuentes de la candidatura de Patxi Aldecoa. Este candidato presentó un recurso porque no se habían incluido en el censo a 500 profesores contratados doctores, colaboradores con el grado de doctor y titulares de escuela con el grado de doctor, lo que motivo el recurso de Aldecoa.

El próximo jueves se celebrará la vista de medidas cautelares urgentes, en cuyo caso el Juez ratificará o alzará la suspensión acordada, mientras está en vilo el debate que los seis candidatos a suceder a Carlos Berzosa al frente de la UCM iban a mantener  hoy martes un “Cara a Cara”, a una semana de las elecciones, en la Facultad de Ciencias de la Información. Se trata del segundo debate al que están llamados los seis candidatos: Patxi Aldecoa, Carlos Andradas, José Carillo, José Iturmendi, Luis Perdices y Jesús Sánchez Lobato. No obstante, el primero, que se celebró hace dos martes con una asistencia de unas 100 personas, contó sólo con cuatro aspirantes (Andradas y Perdices no pudieron acudir).
Y es que las próximas elecciones, se antojan más que vitales, ya que el futuro vencedor recogerá un relevo que deja la Universidad en una situación más que compleja, con unas deudas de cerca de 150 millones de euros y las llamadas de atención de la Consejera de Educación de la Comunidad Autónoma de Madrid, Lucía Figar, que ha recomendado a los aspirantes que presenten un proyecto de “ajuste” y adaptado a la situación de crisis actual.



Contratación sin control

Y es que tanto la Universidad Complutense como la Fundación General han acumulado en los años anteriores decenas de irregularidades, tanto en el procedimiento como en la forma de realización de los diferentes sistemas de contratación.

Así en la Universidad, no se utilizó la subasta, acudiéndose al procedimiento negociado o al procedimiento abierto con una gran cantidad de criterios, aunque en la práctica sólo se estimaba el coste. Esto ha generado problemas como los derivados de sobrecostes, que como ya adelantó ayer este medio, incluso no se introducían las modificaciones en la contabilidad.


El resultado es que los diferentes criterios de adjudicación no se individualizan para cada tipo de contrato sino que se repiten en los distintos pliegos, como si de un mismo contrato tipo se tratara, “desvirtuando su objetivo, que es conseguir la mejor oferta posible”, según denuncia la Cámara de Cuentas de Madrid en su Informe de Fiscalización.

Pero quizá el punto más grave reside -por motivos claros de seguridad-, en la contratación de obras. En estas no se efectúa ni la aprobación de la propuesta ni el replanteo previo, ambas fases esenciales del procedimiento, “dirigidas a garantizar tanto integridad técnica del proyecto”. Así, se realizaron proyectos sin estudiar su adecuación a la realidad física y jurídica del inmueble en el que se proyectaba ejecutar.

Peor en la Fundación

Pero al igual que en las cuentas anuales, es la Fundación la que se lleva la palma en los incumplimientos. En primer lugar, vulnerando la Ley, ya que como la propia Cámara atestigua “no sujetó su contratación durante el ejercicio 2008 a la legislación que le era aplicable: disposición adicional sexta del Texto Refundido de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, hasta el 30 de abril de 2008, y Ley de Contratos del Sector Público desde dicha fecha”.

Pero no sólo eso, la Fundación adolece de una falta de documentación de los procesos de contratación que no permite verificar la regularidad y la eficiencia de los mismos, llegando incluso a que en ninguno de los contratos existió publicidad y solamente en uno de ellos, la Fundación promovió la concurrencia en la selección del adjudicatario, es decir se adjudicaba directamente sin tener en cuenta otras ofertas. Y todo ello teniendo como rector a un Catedrático de Economía, como es Carlos Berzosa, ver para creer.