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A pesar de haber anunciado a bombo y platillo un supuesto código sobre lo que se va a hacer con ellos

La Casa Real no ha elaborado todavía norma alguna que regule los numerosos regalos que reciben Felipe VI y doña Letizia Ortiz

Octubre 13, 2014

Algunas fuentes solventes indican que hay dos naves repletas de millonarios regalos en el Palacio de la Zarzuela cerradas a cal y canto
Nadie sabe qué se hace con ellos, dónde están o dónde van a parar
Según publicó en su día Extraconfidencial.com, el abogado David Rocasolano contaba en su segundo tomo de memorias, que no tiene intención de sacar al mercado “al menos por ahora”, “la conflictiva vida en Palacio” de su prima Letizia Ortiz, la hoy reina de España
En este volumen, Rocasolano ahondaba en profundidad en los que han sido o son los supuestos negocios lucrativos aparejados al cargo real de Letizia Ortiz, como son sus relaciones con determinadas firmas comerciales, de alguna de las cuales luce con profusión sus productos como los de la marca Zara (Amancio Ortega), o los de Mango (Isak Andic)


A día de hoy, pese a que el Rey Felipe VI ha puesto en marcha algunas medidas con las que pretende cumplir la promesa que hizo el día de su proclamación -el pasado día 19 de junio-, de encarnar una monarquía “renovada, íntegra, honesta y transparente”, la Casa Real todavía no ha elaborado la norma que regula el control sobre los regalos que reciben los monarcas españoles, tanto Felipe VI como doña Letizia Ortiz; una norma que ni siquiera se estudió en la anterior monarquía regentada por Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia.

Pese a que desde la Casa Real se lanzó hace meses, con todo tipo de alharacas, que se iba a elaborar un régimen jurídico sobre los regalos que fuera recibiendo la Familia Real, todavía nadie ha puesto la guinda sobre este pastel farragoso. Nadie sabe qué se hace con ellos, dónde están o dónde van a parar. Y ni nadie aclara en qué consistirá definitivamente ese régimen que ha de estar listo antes del 31 de diciembre, fecha en la que Zarzuela anunció que entrarían en vigor todas las nuevas promesas previstas por Felipe VI.

Las relaciones de Letizia Ortiz con determinadas marcas comerciales

Según publicó en su día Extraconfidencial.com, el abogado David Rocasolano contaba en su segundo tomo de memorias, que no tiene intención de sacar al mercado “al menos por ahora”, “la conflictiva vida en Palacio” de su prima Letizia Ortiz, la hoy reina de España. En este volumen, Rocasolano ahondaba en profundidad en los que han sido o son los supuestos negocios lucrativos aparejados al cargo real de Letizia Ortiz, como son sus relaciones con determinadas firmas comerciales, de alguna de las cuales luce con profusión sus productos como los de la marca Zara (Amancio Ortega), o los de Mango (Isak Andic).

Con esta última firma la recién coronada reina de España mantiene un estrecho vínculo de amistad, que Rocasolano amplia en su libro a otros calificativos más productivos. Mango es propiedad de Isak Andic, un empresario nacido en 1953 en Estambul (Turquía), en el seno de una familia de judíos sefardíes, hoy uno de los hombres más ricos de España, considerado el rival más directo del todopoderoso grupo Inditex de Amancio Ortega. Los Andic se instalaron en España a finales de la década de los años sesenta, cuando él tenía dieciséis años y su familia se estableció en tierras catalanas, concretamente en Barcelona.

Los múltiples regalos de Juan Carlos de Borbón

El rey Juan Carlos I recibió durante su mandato múltiples obsequios, algunos de ellos muy  polémicos por su elevado valor, como los dos Ferraris que le regaló en 2011 el jeque Mohamed bin Rashid al Maktoum, primer ministro de Emiratos Árabes, valorados en unos 500.000 euros. Deportivos que venían a completar una colección de coches exclusivos y de lujo puestos a disposición del rey Juan Carlos, quien contaba con múltiples marcas de referencia en el mercado: Rolls Royce, Mercedes… Algunos de estos coches fueron luego vendidos, como el Maserati Quattroporte comprado por el presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández, uno de los famosos consejeros de Caja Madrid con tarjeta opaca. Según informó en su día la revista Tiempo, los dos Ferrari fueron luego cedidos al Museo de la Guardia Real. Pero de todos es sabida la afición que ha mantenido Juan Carlos I de Borbón por el mundo del motor, concretamente por los coches y las motos, de las que también dispone una gran colección. 

Ante el número excesivo de tanto vehículo de lujo a motor, que parece disfrutar la Familia Real Española, Extraconfidencial.com se puso en contacto con Patrimonio del Estado para que informara oficialmente de cuál era el destino y uso de esos vehículos regalados. Estas fueron las preguntas que se le hicieron a la dirección de Comunicación de Patrimonio:

“- ¿Es cierto que no consta ningún Bentley amarillo registrado en Patrimonio Nacional?

– ¿Pueden confirmarnos que 38 vehículos históricos confiscados por la DGT permanecieron guardados una temporada en el Palacio de la Zarzuela?

– ¿Nos podrían concretar de qué tipo de vehículos se trataba

– ¿Con motivo de qué operación llevada a cabo por el Cuerpo de la Guardia Civil se interceptaron estos 38 vehículos históricos? “

La respuesta de Patrimonio Nacional:

“ Reiterarnos –de nuevo-, en las informaciones ofrecidas la pasada semana en las que se manifestaba que no consta, ni tampoco en el pasado, ningún Bentley en los inventarios de Patrimonio Nacional.

Los vehículos históricos –eran vehículos decomisados por carecer de documentación o falta de trámites aduaneros o que habían sido depositados en Tráfico por otras Administraciones por su singularidad, como el caso del automóvil utilizado para los reportajes del NODO– formaban una colección desde el inicio del automóvil, prácticamente, hasta los años 60. Este conjunto de automóviles, entre los que se encontraba un  Hispano-Suiza, no se formó con una única operación sino en el trascurso del tiempo.

Los vehículos estuvieron depositados en El Pardo, no en el Palacio de La Zarzuela como se indica en el correo electrónico. Los detalles de su ingreso en la Dirección General de Tráfico obran en poder de ese Organismo”.



La relación de los vehículos que estuvieron a disposición de la Familia Real española hasta el mes de agosto del año 2002 y que salieron de El Pardo, reinado don Juan Carlos I, es la siguiente:

 
 

Otro de los millonarios regalos reales: el yate Fortuna

La Familia Real también uso el Yate Fortuna al que renunciaron en mayo de 2013. La mencionada nave, valorada en su día en 18 millones de euros y que fue pagada a toca teja por un grupo de empresarios turísticos, banqueros y por el Gobierno de Las Baleares, fue vendido el mes de septiembre de 2014 por tan sólo 2,2 millones de euros, poco más de una décima parte de lo que costó. El yate Fortuna, hoy llamado Foners, es propiedad de sociedad naviera Baleària, que tiene como accionistas principales al ex ministro del PP, Abel Matutes, y al empresario naviero Adolfo Utor. Fue con motivo de la crisis que ha sacudido a España y la decadencia física de don Juan Carlos, cuando se decidió su venta.

Todo este cúmulo de regalos no ha tenido nunca un control ni código alguno que los regule. No se sabe donde están y que se hace con ellos. Algunas fuentes solventes indican que hay dos naves repletas de millonarios regalos en el Palacio de la Zarzuela cerradas a cal y canto. Por eso prima de forma urgente que la Casa Real cumpla con su palabra y proporcione de una vez “honestidad y transparencia”, como afirmó el rey Felipe VI el día de su proclamación, del que ya han transcurrido cuatro meses sin soluciones al respecto. 

Juan Luis Galiacho

@jlgaliacho